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Triple crimen de General Rodríguez: se quiso suicidar una testigo clave

La trama del triple homicidio no deja de deparar sorpresas. No sólo han aparecido a lo largo de los meses vinculaciones que comprometen a personajes del poder de turno y una trama que llega hasta el financiamiento de la campaña del Frente para la Victoria del año 2007, sino que van apareciendo personas clave en el marco de suicidios poco claros.

La trama del triple crimen de Gral. Rodríguez no deja de deparar sorpresas. No sólo han aparecido a lo largo de los meses vinculaciones que comprometen a personajes del poder de turno y una trama que llega hasta el financiamiento de la campaña del Frente para la Victoria del año 2007, sino que van apareciendo personas clave en el marco de suicidios poco claros.

Primero fue Ariel Vilán, ex socio de Sebastián Forza, uno de los acribillados en el hecho de marras, quien se arrojó de un noveno piso el domingo 24 de agosto de 2008. Según comentó su propio hermano, Eduardo, a quien escribe estas líneas, “Ariel fue inducido a matarse” por alguien que “evidentemente tienen gran poder”.

Luego, el 15 de noviembre de 2009, apareció virtualmente seccionado en las vías del tren de Villa del Parque, Emiliano Marcos, uno de los más importantes informantes del expediente del Triple Crimen, cuyo testimonio permitió detener a los hermanos Cristian y Martín Lanatta, posibles autores intelectuales del hecho.

Ahora, en las últimas horas, se supo que la novia de Marcos también habría intentado quitarse la vida, arrojándose a las vías del ferrocarril, luego de escapar de su propia custodia. Afortunadamente, un policía la habría rescatado y ahora está internada en el Hospital Zubizarreta de la Capital Federal.

Un dato: no deja de llamar la atención la similitud de este hecho con la muerte de Emiliano Marcos, a quien se le realizará una nueva autopsia en las próximas horas, a pedido del juez Julián Ercolini, a efectos de determinar si se quitó la vida por voluntad propia u obligado.

El hombre señalado

Emiliano Nicolás Marcos, CUIT 20-30466722-3, nacido el 1 de enero de 1983, era estudiante de bioquímica y trabajaba en una farmacia ubicada en la Capital Federal. Lo que pocos saben es que su trabajo fue bajo las órdenes de Pablo Héctor Quaranta, uno de los "empresarios" sospechados en la trama de la mafia de los medicamentos y socio de la droguería Odin Concept SRL, perteneciente al siempre sospechado Ibar Esteban Pérez Corradi, uno de los “empresarios” que en estas horas se encuentra en la mira del fiscal Juan Ignacio Bidone por su eventual participación en el Triple Crimen.

Cabe destacar que Marcos se había convertido en un testigo clave en ese expediente judicial. La Policía se inclinó por un suicidio, pero Natalia siempre dijo que lo habían matado. "Emiliano había logrado todos los objetivos que se había propuesto y teníamos planes. Iba a ser papá. Nadie de la familia lo cree", dijo la mujer hace pocas semanas, luego de hacer trascender que perdió a su bebé por el shock de haber debido reconocer el cadáver de su pareja.

Asimismo, la mujer comentó que Emiliano estaba muy nervioso y angustiado desde varios meses antes de su muerte y que no podía dormir bien. A tal punto, que llegó a fumar hasta dos paquetes de cigarrillos por día. "Quiero que se investigue. Esto no puede quedar así. Lo mataron por su declaración en la causa", manifestó oportunamente la joven.

¿Qué sabía Marcos? Según Natalia, le contó al fiscal Bidonde "el terror que tenían Sebastián Forza y Damián Ferrón (dos de las víctimas) unas semanas antes del crimen por las amenazas que habían recibido de un empresario farmacéutico, con el que habían mantenido relaciones comerciales" (¿Quaranta?).

Asimismo, el joven le contó a la Justicia que conocía al suicidado Ariel Vilán.

Sería oportuno que la Justicia se digne a investigar quién está detrás de las presiones que hoy sufren los pocos testigos que han ayudado a aclarar parte de la trama maldita del Triple Crimen. ¿O habrá que esperar que sigan muriendo más personas?