ver más

Esta vez, Julio Cobos se privó de mostrarse en medio del Dakar

No fue a San Martín y no tiene previsto participar de la parada de la competencia en San Rafael. Sus asesores indicaron que tomó la decisión de quedarse en su casa por la crisis del Banco Central. Y que sigue en contacto con sus colaboradores por los decretos que generaron el escándalo nacional. El año pasado, en cambio, se paseó en todos y cada uno de los espacios de la carrera, en su capítulo mendocino. Esta vez prefirió el encierro para cuidar su imagen.

Esta vez, Julio Cobos se tuvo que privar del Dakar. A diferencia de enero de 2009, cuando el vicepresidente de la Nación paseó su popularidad entre pilotos, autos y exposiciones realizadas en Mendoza, en la edición 2010, Cleto permaneció recluido en su casa y se negó a aprovechar una nueva oportunidad. A pesar de que la carrera no pasaba muy lejos: San Martín o San Rafael eran puntos propicios para subirse al espectáculo.

Por supuesto, el momento que vive Cobos es diferente. El embate del oficialismo por el caso Banco Central parece haberlo empujado al aislamiento. En las últimas horas, el vicepresidente se maneja con el "exterior" apenas por comunicados puntuales, dedicados a desmentir o refutar a funcionarios del gobierno de Cristina de Kirchner. Pero ha preferido no exponerse directamente con la prensa.

¿Se estará cuidando de sí mismo, tal vez? Es que, como se sabe, Cobos siempre habla con los periodistas y quizás este no es el momento conveniente para decir ni una palabra más que la que se puede colocar en una controlada gacetilla de prensa.

O tal vez, Cleto ha elegido ocultarse para dar una señal de preocupación y seriedad respecto de la situación institucional del país.

El mensaje de su equipo de comunicación coincide con esta segunda hipótesis. Según estos asesores, Cobos, sigue en contacto permanente con sus colaboradores para monitorear la crisis por las reservas del Banco Central en Buenos Aires. Pero desde su casa, porque la situación no da para divertirse ni distenderse con autos y motos de rally.

También está recibiendo en su reclusión “el apoyo de muchos radicales” de todo el país, con quienes se habían producido algunos chisporroteos, debido a que Cobos no se habría sentido apoyado por el partido que lo quiere llevar como candidato a presidente cuando la propia Cristina de Kirchner salió a atacarlo.

Oscar Aguad, presidente del bloque de diputados nacionales de la UCR y Pablo Verani, vicepresidente del radicalismo nacional, estarían entre los dirigentes que llamaron a Cleto luego de la embestida kirchnerista.

En el medio, se comunicó con el embajador de Haití, para cumplir con otro punto del manual del buen vicepresidente: expresar sus condolencias ante la tragedia vivida por algún país.

El entorno cobista afirma también que el vicepresidente “está agotado” por la dinámica de la crisis originada en el fondo Bicentenario y el decreto de despido de Martín Redrado del Banco Central.

“Casi no ha descansado en estas vacaciones”, dicen los asesores. Y recuerdan que tras cortar su descanso en Chile, se pegó la vuelta a Buenos Aires para conducir esta semana una reunión de jefes de bloque del Senado en la que se trató el tema del Central.

Por estas horas, nadie atina a predecir cuando Cleto tendrá que volar nuevamente a Buenos Aires.

El vicepresidente, remarcan los asesores, está cansado y dolido. Y a cada minuto el kirchnerismo lo obliga a dictar la letra de una desmentida dirigida a la Casa Rosada, como la que difundió hoy para desechar la versión de que aprovecharía un viaje a China de Cristina para instalar en el Congreso el debate en torno a los decretos sobre el Banco Central.

Cansado. Y triste, quizás. Es que su imagen se mantiene a salvo si Cobos esta vez no se funde en los brazos de sus admiradores en alguna parada mendocina del Dakar.

Pero, al mismo tiempo, quedarse en casa en medio de un Dakar masivo y cercano, lo ha  privado del juego que más disfruta.