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Julio Cobos y Eduardo Duhalde animan un idilio que no decae

El vicepresidente y el ex mandatario siguen confluyendo en los distintos análisis políticos, a pesar de que todavía no formalizaron una reunión. Rodolfo Terragno ha jugado un papel importante en la relación. Mañana, Cobos viaja a Mar del Plata para hablar del futuro del país, con un discurso ajeno al internismo de la UCR y más cerca del modelo aperturista de Duhalde.
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Como en una novela de final abierto, los coqueteos entre Julio Cobos y Eduardo Duhalde son cada vez más firmes, pero no se sabe todavía si se formalizará la pareja.

Una columna de Joaquín Morales Solá publicada ayer en diario La Nación volvió a calentar el idilio. El afamado periodista sugirió que Duhalde y Cobos ya trabajan en un acuerdo parecido al famoso Pacto de la Moncloa para la era postkirchnerista.

Incluso la nota puso en boca de Duhalde el reconocimiento de que Cobos puede ser presidente de la Nación y que el justicialismo está condenado a ser oposición en el próximo periodo, porque “Kirchner fatigó de peronismo a la sociedad argentina”.

La columna de Morales Solá  produjo ayer en una nueva tanda de llamadas de la prensa porteña a las oficinas del mendocino en el Senado de la Nación, para saber si el prometido encuentro Duhalde-Cobos se formalizará de una vez.

La respuesta fue la misma que la última vez que hubo rumores sobre esta reunión: “Cobos está dispuesto a recibir a Duhalde cuando lo llame”, contó un vocero.

En concreto, de este encuentro que podría marcar el futuro político argentino, por ahora hay más bien poco. Si bien Morales Solá dice que Duhalde ha mantenido conversaciones con “delegados de Cobos”, entre una larga lista de contactos dentro y fuera del peronismo, lo cierto es que hasta aquí ha sido sólo un personaje en común el que los ha unido: Rodolfo Terragno.

El radical difunde por estos días un conjunto de políticas de Estado en distintos ámbitos. Ha sido el hombre que habló con uno y con el otro.

Además de este personaje en común, en el entorno del vicepresidente niegan que haya entre Cobos y Duhalde algo más que una clara semejanza a nivel de discursos: ambos hablan de la necesidad de establecer bases para un futuro de país y no demuestran, hoy, demasiado apego a las estructuras partidarias a las que pertenecen.

Entre sesión y sesión del Senado, Cobos profundiza sus contactos con el establishment nacional (ayer recibió a los empresarios Carlos de la Vega y Eduardo Eurnekián).

Y lo más importante: mientras sus diversos seguidores acaloran la pelea por la presidencia de la UCR, que se resolverá en diciembre, el vicepresidente se corta solo, con actividades ajenas a esta discusión que empieza a calentarse en el partido de Alem.

De hecho, este viernes, Cobos estará en Mar del Plata, donde fue invitado por su aliado Daniel Katz para dar una charla y presentar la Fundación CODA, base extrapartidaria de operaciones de Cobos. El vicepresidente volverá a hablar allí sobre un tema que le encanta: las políticas a futuro y su perspectiva sobre el país que se viene.

Al encuentro algunas fuentes intentaron darle un matiz “internista”. Pero no, todo lo contrario. Cobos va a Mar del Plata sólo en compañía de Laura Montero, su aliada de siempre y presidenta de la Fundación CODA.

En Mendoza, ningún radical o cobista se dio por enterado de la novedad y ninguno pensaba viajar a Mar del Plata. Más allá de que hubo quienes en Buenos Aires se preocuparon en asegurar que el de mañana iba a ser un encuentro netamente cobista, una suerte de preparación de la tropa propia para la guerra por la presidencia de la UCR.

Está servido el menú de interpretaciones periodísticas. Los debates sobre el modelo de país después de la era Kirchner acercan a Cobos a Duhalde. El internismo, en cambio, es la obsesión de muchos de sus seguidores radicales. Tanto en Mendoza como en la Capital Federal.

Se dice que Cobos quiere para la presidencia de la UCR a Raúl Baglini, lo cual es probable, mientras la estructura radical postula al chaqueño Angel Rozas o a un nuevo mandato del jefe actual, Gerardo Morales, lo cual es una realidad.

Pero también es cierto que el vicepresidente no se caracteriza precisamente por ser un apasionado del comité.

La pregunta que algunos se hacen entonces es si Cobos tolerará la fiebre de una pelea interna, al más puro estilo radical. Los que creen que no, mencionan a modo preventivo las palabras mágicas para no espantar a Cobos: “No hay discrepancias, el nuevo presidente del radicalismo se va a elegir por consenso y todos los radicales se van a encolumnar detrás de una persona”.

El pronóstico, defendido entre otros por Ernesto Sanz, parece buscar que no se produzca un desenlace que para el ex gobernador mendocino no sería una novedad: un nuevo salto del vicepresidente fuera de la estructura del radicalismo.

Este es un final que a ningún radical le conviene después de la victoria electoral del 28 de junio, con tantas tentaciones fuera de la UCR para Julio Cobos y con una candidatura a presidente en 2011 que sigue firme, más allá de que algunas encuestas digan que ha caído un poco su imagen.