Gabinete en crisis: Redoblan la presión política contra Cazabán y varios ministros
Los intendentes enojados con Jaque porque -piensan- los arrastró a una derrota que creen inmerecida, amenazan con romper. Los ministros más criticados son Cazabán, Saracco, Pérez, Migliozzi, Cerroni y Lima. Parte del gabinete también piensa en irse. Los azules, con matices, prefieren que Jaque se tome su tiempo en un período prudencial, pero con fecha de vencimiento.
En política los gestos lo son casi todo. El lunes a la noche, cuando un Celso Jaque irreductible e incapaz de la autocrítica recibió a los intendentes –a los que acusó de alta traición y de haber operado contra él-, el que ofició de “presidente” de la reunión en varios pasajes, instalado en un cómodo sillón de la Casa de Gobierno, fue el Secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Varios de los jefes comunales que estaban allí con la intención de pedir su cabeza, se miraban entre ellos sin saber bien cómo decir lo que había que decir.
Esa noche, hubo actitudes y gritos de histeria. Jaque amenazó incluso con “llevarse puestos” a todos los intendentes. Y aunque se pactó una semana de plazo para la “reflexión”, que vence el lunes, los jefes comunales que pagaron la mala gestión provincial y el aluvión de votos en contra con su propio poder territorial, no tienen ninguna esperanza de que Jaque les consulte ni les adelante ningún tipo de cambio. “La sensación que me queda, es que lo único que no va a negociar es lo que todos le pedimos. La renuncia de Cazabán. Es capaz de entregar todo, menos eso…” reflexionaba hoy uno de los jefes comunales del peronismo mendocino, mientras corría de un lado a otro por la pandemia de Gripe A, y las medidas de prevención en su propio departamento.
Los intendentes, de la línea interna que vengan, quieren que Cazabán renuncie porque creen que la influencia negativa del secretario, y los poderes corporativos que representa, son parte importante de las causas de la derrota, aunque saben a la perfección que Cazabán es Jaque.
La posición de los jefes comunales tiene un condimento extra. Sienten que su prestigio y buena imagen –los que la tienen- fue arrastrado por la mala gestión del gobierno el domingo último, en un resultado que ven como legítimo, pero inmerecido. Pero se encontraron, el lunes, con una pared infranqueable: la mala disposición del gobernador a entender sus argumentos. Por eso, los que no son de pedigree azul, están armando un “Plan B”. Y este es romper con Celso Jaque, si el gobernador no cambia para que algo cambie. Y no será una ruptura silenciosa. En este plan, los intendentes no están solos, sino que cuentan con el apoyo de algunos ministros del gabinete que están oscilando entre irse o no, y esperando una señal del principal despacho del cuarto piso.
Los más cuestionados
Además de Cazabán, quien parece concentrar todos los resentimientos internos del peronismo y la desconfianza de la oposición, que también ha pedido su cabeza, hay una “lista” de ministros no deseables que –según la particular visión de los jefes territoriales- deberían renunciar, porque han colaborado con creces a esta derrota por una larga serie de torpezas cometidas al frente de sus carteras. En esta “lista negra” aparecen en primera instancia Sergio Saracco (le achacan el desastroso panorama de la salud mendocina, la falta de insumos en los hospitales, y no haber hecho nada a tiempo por la gripe A); y Francisco Pérez, cuya mención merece un análisis aparte. A Pérez lo miran con recelo porque al igual que De Vido en el gobierno nacional, está sentado arriba de la “caja” de la obra pública. De hecho, hay un intendente en especial –Omar Félix- que habría pedido para su sector, antes incluso de las internas del PJ, la cartera de obra pública. Las fuentes cuentan también que Félix no quería ser candidato a diputado nacional, y que impulsaba para esa candidatura tanto a Mario Adaro como a Guillermo Carmona. Pero esta opción no “pasó” por los filtros importantes del PJ. Hay que decir aquí que Pérez participa de las decisiones sobre cuáles obras públicas se hacen y a quiénes se adjudican, en un reducidísimo grupo en el que Jaque no tiene incidencia directa. Pero no todos los intendentes están ensañados con Pérez, algunos lo defienden, tanto azules, como del grupo contrario. Dicen que “al menos con él se puede trabajar”.
Hay más cuestionados. Guillermo Migliozzi e Iris Lima por razones casi obvias y que tienen que ver con sus paupérrimos desempeños, y Adrián Cerroni, a quien lo acusan de recibirlos como si se tratase de cualquier audiencia, y de demorar las citas con los jefes comunales diez días o más, cuando suelen estar apuradísimos de dinero. Las municipalidades están recibiendo todo el tiempo adelantos de coparticipación, y el desfinanciamiento está a la vuelta de la esquina.
Párrafo aparte para el Secretario de Ambiente Guillermo Carmona. Tiene una importante influencia sobre Celso Jaque. Y pesó mucho en las decisiones internas previas al armado de las listas. Recordemos, quien fuera candidata a senadora nacional, Livia Sández, llegó a esa nominación de la mano del secretario. Sin embargo, algunos jefes comunales le están “moviendo la alfombra” porque les ha quitado la interlocución, y con ello protagonismo, en los negocios de minería, una de las fuentes de ingresos más prometedoras de la provincia. Y ocurre un fenómeno raro. Algunos intendentes están operando contra él, y otros ni siquiera están enterados de ello.
En todo este esquema, los más díscolos, los más enojados con Jaque, juran por la madre que un grupo de ministros, los que quedan a salvo de las críticas más furibundas, se irán con Mario Adaro a la cabeza si no hay cambios positivos que fortalezcan esta gestión debilitada, y cuestionada con el voto. Es más, se dice que varios funcionarios –mencionan también a Carmona y Pérez en este grupo- les dieron sus renuncias a Adaro para que las maneje políticamente.
¿Y los azules, qué piensan?
Como viejos sobrevivientes del peronismo, se han tomado la derrota con calma, y no están operando contra Jaque. De hecho, ningún dirigente azul, ni mucho menos el intendente Adolfo Bermejo, el principal candidato que exhibió el peronismo en estas elecciones, hizo declaraciones fuertes contra el gobierno. Y permitirán que Jaque se tome todo el tiempo que necesite para hacer cambios, los que deben incluir –de eso sí están convencidos- la cabeza de Cazabán. Pero no quieren, como propician sus rivales internos, que Adaro sea su reemplazante. Por el contrario, están convencidos de que el ministro cometió en la campaña varias inocentadas políticas. Sí están furiosos con Omar Félix por lo que creen un rol difuso en la campaña, y le critican ciertas actitudes que consideraron desleales, como el corte de boleta en contra de Bermejo en algunos departamentos.
El futuro de Cazabán
Quienes conocen bien a Jaque aseguran que cuanto mayor sea la presión que reciba en contra de su Secretario Cazabán, más lo va a defender. Por eso los intendentes creen que no será posible que el cuestionado funcionario, el “lado oscuro” del gabinete; se vaya de inmediato. Y entienden que Jaque no lo abandonará a su buena suerte, sabiendo además que la oposición del Frente Cívico no otorgará ninguna “bolilla blanca” para Cazabán como juez, fiscal, o lo que sea. En este formato, se dice que le están buscando al sanrafaelino una salida “nacional”, en algunos de los organismos del Estado que tienen relación con las provincias, con bajo perfil, y lejos de las críticas, o tal vez en la SIGEN, la Auditoría General de la Nación, o la Aduana.
Hoy, la situación en el gobierno es de extrema tensión, la que se refleja en la tarea diaria. Basta decir que la esposa de un ministro tomó el teléfono y entre lunes y martes se dedicó a llamar a cada uno de los asistentes de su marido, para culparlos y criticarlos con ferocidad por no haber hecho lo suficiente. Y el mismo lunes por la mañana, los principales hombres de la administración fueron los encargados de transmitirles a los funcionarios políticos el reto del gobernador por la mala experiencia electoral. También ordenó no viajar, lo que fue claramente desoído por los funcionarios de Salud que se tomaron vacaciones en el extranjero en estos días complicados por la Gripe A.
Por lo pronto, habrá que esperar a ver qué decide Jaque, y cómo es el nuevo reparto del poder. Sí habrá que tomar nota de esto: los tiempos de reflexión, las tensiones externas y las peleas internas, no pueden paralizar una provincia que debe seguir andando y atender –como se sabe- temas muy urgentes.
Además de Cazabán, quien parece concentrar todos los resentimientos internos del peronismo y la desconfianza de la oposición, que también ha pedido su cabeza, hay una “lista” de ministros no deseables que –según la particular visión de los jefes territoriales- deberían renunciar, porque han colaborado con creces a esta derrota por una larga serie de torpezas cometidas al frente de sus carteras. En esta “lista negra” aparecen en primera instancia Sergio Saracco (le achacan el desastroso panorama de la salud mendocina, la falta de insumos en los hospitales, y no haber hecho nada a tiempo por la gripe A); y Francisco Pérez, cuya mención merece un análisis aparte. A Pérez lo miran con recelo porque al igual que De Vido en el gobierno nacional, está sentado arriba de la “caja” de la obra pública. De hecho, hay un intendente en especial –Omar Félix- que habría pedido para su sector, antes incluso de las internas del PJ, la cartera de obra pública. Las fuentes cuentan también que Félix no quería ser candidato a diputado nacional, y que impulsaba para esa candidatura tanto a Mario Adaro como a Guillermo Carmona. Pero esta opción no “pasó” por los filtros importantes del PJ. Hay que decir aquí que Pérez participa de las decisiones sobre cuáles obras públicas se hacen y a quiénes se adjudican, en un reducidísimo grupo en el que Jaque no tiene incidencia directa. Pero no todos los intendentes están ensañados con Pérez, algunos lo defienden, tanto azules, como del grupo contrario. Dicen que “al menos con él se puede trabajar”.
Hay más cuestionados. Guillermo Migliozzi e Iris Lima por razones casi obvias y que tienen que ver con sus paupérrimos desempeños, y Adrián Cerroni, a quien lo acusan de recibirlos como si se tratase de cualquier audiencia, y de demorar las citas con los jefes comunales diez días o más, cuando suelen estar apuradísimos de dinero. Las municipalidades están recibiendo todo el tiempo adelantos de coparticipación, y el desfinanciamiento está a la vuelta de la esquina.
Párrafo aparte para el Secretario de Ambiente Guillermo Carmona. Tiene una importante influencia sobre Celso Jaque. Y pesó mucho en las decisiones internas previas al armado de las listas. Recordemos, quien fuera candidata a senadora nacional, Livia Sández, llegó a esa nominación de la mano del secretario. Sin embargo, algunos jefes comunales le están “moviendo la alfombra” porque les ha quitado la interlocución, y con ello protagonismo, en los negocios de minería, una de las fuentes de ingresos más prometedoras de la provincia. Y ocurre un fenómeno raro. Algunos intendentes están operando contra él, y otros ni siquiera están enterados de ello.
En todo este esquema, los más díscolos, los más enojados con Jaque, juran por la madre que un grupo de ministros, los que quedan a salvo de las críticas más furibundas, se irán con Mario Adaro a la cabeza si no hay cambios positivos que fortalezcan esta gestión debilitada, y cuestionada con el voto. Es más, se dice que varios funcionarios –mencionan también a Carmona y Pérez en este grupo- les dieron sus renuncias a Adaro para que las maneje políticamente.
¿Y los azules, qué piensan?
Como viejos sobrevivientes del peronismo, se han tomado la derrota con calma, y no están operando contra Jaque. De hecho, ningún dirigente azul, ni mucho menos el intendente Adolfo Bermejo, el principal candidato que exhibió el peronismo en estas elecciones, hizo declaraciones fuertes contra el gobierno. Y permitirán que Jaque se tome todo el tiempo que necesite para hacer cambios, los que deben incluir –de eso sí están convencidos- la cabeza de Cazabán. Pero no quieren, como propician sus rivales internos, que Adaro sea su reemplazante. Por el contrario, están convencidos de que el ministro cometió en la campaña varias inocentadas políticas. Sí están furiosos con Omar Félix por lo que creen un rol difuso en la campaña, y le critican ciertas actitudes que consideraron desleales, como el corte de boleta en contra de Bermejo en algunos departamentos.
El futuro de Cazabán
Quienes conocen bien a Jaque aseguran que cuanto mayor sea la presión que reciba en contra de su Secretario Cazabán, más lo va a defender. Por eso los intendentes creen que no será posible que el cuestionado funcionario, el “lado oscuro” del gabinete; se vaya de inmediato. Y entienden que Jaque no lo abandonará a su buena suerte, sabiendo además que la oposición del Frente Cívico no otorgará ninguna “bolilla blanca” para Cazabán como juez, fiscal, o lo que sea. En este formato, se dice que le están buscando al sanrafaelino una salida “nacional”, en algunos de los organismos del Estado que tienen relación con las provincias, con bajo perfil, y lejos de las críticas, o tal vez en la SIGEN, la Auditoría General de la Nación, o la Aduana.
Hoy, la situación en el gobierno es de extrema tensión, la que se refleja en la tarea diaria. Basta decir que la esposa de un ministro tomó el teléfono y entre lunes y martes se dedicó a llamar a cada uno de los asistentes de su marido, para culparlos y criticarlos con ferocidad por no haber hecho lo suficiente. Y el mismo lunes por la mañana, los principales hombres de la administración fueron los encargados de transmitirles a los funcionarios políticos el reto del gobernador por la mala experiencia electoral. También ordenó no viajar, lo que fue claramente desoído por los funcionarios de Salud que se tomaron vacaciones en el extranjero en estos días complicados por la Gripe A.
Por lo pronto, habrá que esperar a ver qué decide Jaque, y cómo es el nuevo reparto del poder. Sí habrá que tomar nota de esto: los tiempos de reflexión, las tensiones externas y las peleas internas, no pueden paralizar una provincia que debe seguir andando y atender –como se sabe- temas muy urgentes.

