Jaque, otra vez en la campaña: apareció en la Legislatura para saludar a los candidatos
Celso Jaque es una especie rara de la política mendocina. ¿Cómo puede entenderse si no su aparición en un debate de candidatos, al que ni siquiera los hombres del oficialismo lo habían invitado?
Rompiendo todos los esquemas, el gobernador de la provincia entró a la Legislatura para “bendecir” a los candidatos del PJ. Felicitó a los participantes del único debate televisivo de las elecciones 2009 y aseguró que en estos comicios “hay propuestas”, contra la sensación generalizada de que es lo único que le faltó a la campaña.
Se abrazó con los suyos, en especial con Omar Félix, de quien parece estar muy distanciado. Rompió así el molde de una campaña electoral que se empeña en marginarlo por su mala imagen. Pero a la que el mandatario siempre le hace una jugada para estar. Para aparecer a pesar de todo.
Jaque en el salón de Pasos Perdidos resultó el broche de un debate que transmitió en directo Canal 7, el cual superó las dos horas de duración y en la que hubo algunos cruces picantes, que permitieron al menos conocer el perfil de cada uno de los candidatos. Y en el que (una vez más) tampoco hubo tiempo para desplegar detalladamente las ideas que tienen los candidatos legislativos para llevar al Congreso.
En un clima tranquilo (las barras de unos y otros tenían permitido aplaudir, pero no silbar), donde no hubo exabruptos, los candidatos a senadores y diputados nacionales de los tres partidos con más chances (Frente Cívico, PJ y PD) se restringieron a las reglas del juego, que les concedían dos minutos de intervención a cada uno y luego seis minutos de debate libre.
Eso ocurrió en tres bloques que fueron divididos en: situación nacional, situación provincial y propuestas para el Congreso.
Para el final quedó una intervención de cierre que fue de un minuto para cada postulante.
El juego
El juego que cada uno quería jugar saltó rápido: Ernesto Sanz se sentó en la banca (el debate se desarrolló en el propio recinto de la Legislatura provincial) con la clara intención de aguijonear a su rival para el Senado Nacional del PJ, Adolfo Bermejo, y su relación con Néstor Kirchner.
“Kirchner usa la plata de Mendoza para hacer política en el conurbano bonarense. Me gustaría creerle a Bermejo que va a votar a favor de la provincia”, afirmó el senador radical, a quien se le notó en la acidez su experiencia como orador en una banca del Congreso Nacional.
Adolfo Bermejo, mucho menos dúctil en esa materia, intentó siempre mantenerse a distancia de la munición de Sanz. Aunque algunas declaraciones suyas sorprendieron, por su fuerte negación del kirchnerismo. Así ocurrió cuando sostuvo que la Nación ha desatendido a Mendoza y más aún cuando afirmó: “No soy kirchnerista, soy mendocino y peronista”.
En rigor, el nombre de Jaque se oyó una sola vez en el debate: Bermejo lo elogió por haber peleado en el Senado una obra de 15 millones de pesos para la provincia. Pero enseguida recibió un cruce de Sanz, quien le recordó que esa cifra es menor si se compara con los 400 millones de pesos que pierde Mendoza al año, por no modificarse, con el apoyo del PJ mendocino, el reparto del impuesto al cheque en el Congreso.
En el medio, Omar De Marchi (PD) buscó diferenciarse de todos y atacó a ambos por igual. “Hay que cambiar la política, porque Mendoza viene siendo relegada desde hace muchos años”, expresó. Aunque su mayor protagonismo se daría más adelante, cuando sacó a relucir la militancia del PD a la reforma de la Constitución que se propone en esta oportunidad, con la intención de acotar el mandato de los intendentes. “Hay que decir por qué radicales y peronistas se pusieron de acuerdo para que el sí no fuera pegado a la boleta de candidatos”, afirmó, en el tramo del debate que más redituó al candidato demócrata.
Se calienta el debate
De a poco, el resto de los candidatos entendieron por donde pasaba el “negocio” de aprovechar al máximo los escasos minutos de cámara que daba este debate televisivo.
Ricardo Mansur (Frente Cívico), quien varias veces se quejó del sistema del programa y hasta le hizo algún reclamó al conductor (Carlos Hernández), logró lucirse en un cruce con Omar Félix, en el que pidió que “conste en actas” una promesa del intendente sanrafaelino: la de rechazar el veto de Cristina a ley que defiende los glaciares y las fuentes de agua.
Tímidamente se fue prendiendo al juego Félix, quien disparó dos veces contra el oficialismo. Una para cuestionar un crédito del Fondo de la Transformación para la construcción de un hotel lujoso, dado por la gestión de Julio Cobos como gobernador; y la última para reclamar que la ciudadanía no vote al radicalismo. “¿Usted le haría distribuir sus bienes a quienes llevaron el país al incendio?”, dijo en ese tramo.
El que nunca entró en las disputas personales fue Juan Carlos Aguinaga (PD), para quien la única arma fue su experiencia en seguridad: fue seducido para conducir la seguridad por Cobos y luego recibió el puesto de manos de Jaque, pero con ambos la experiencia fue muy mala.
Las propuestas
El “tiempo tirano” de la TV impidió una vez más el desarrollo acabado de las propuestas de los candidatos. Aunque, grosso modo, se escuchó una idea de Bermejo para crear una suerte de liga de legisladores que defiendan los intereses de Mendoza en el Congreso; el compromiso del cobismo de pelear en el Congreso por mejorar el reparto de fondos para la provincia; sanción de leyes que conduzcan a la protección del agua por parte de Félix; normas para la protección de la producción regional por parte de Mansur y propuestas de reforma política (como la sanción de la boleta única) por parte del demócrata Omar De Marchi.
Aguinaga también esbozó una propuesta para construir viviendas con los mayores fondos de la coparticipación que pretende conseguir el PD. Pero, en general, las ideas quedaron a medias: los cruces con los adversarios y hasta el humor espontáneo rendían siempre más en el formato de la tele.
Así fue que, sin salirse de los cabales, al final casi todos los candidatos optaron por esos caminos.
“Qué te pasa, estas nervioso”, le gritó Félix a Mansur en una parte, en clara imitación del Néstor Kirchner del programa Gran Cuñado. “Votame, votate”, expresó a su turno De Marchi, esta vez en referencia a otro personaje del programa: el acaudalado candidato Francisco De Narváez.
Sanz sobre el final logró introducir la otra idea fuerza del cobismo en la campaña: que el domingo haya un voto de apoyo de los mendocinos a la futura candidatura de Julio Cobos como presidente de la Nación.
“Miéntanles a todos, menos a los jubilados”, se le escuchó decir también al demócrata, en una de las perlas que dejó uno de los últimos capítulos de la disputa electoral de 2009.

