Hilda Molina, 15 años de encierro sin sentido
Hilda Molina es una doctora cubana fundadora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN) y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba.
Como protesta a la falta respuestas a su reclamo, renunció a su cargo al frente del CIREN, a su banca en la Asamblea Nacional y a la militancia al Partido Comunista de Cuba.
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Hilda con su anciana madre.
La situación en la vida de Hilda comenzó a ponerse muy tensa desde ese momento. Y ella se dio cuenta de eso cuando pidió permiso para salir de la isla y visitar a sus familiares en Argentina, hecho que le fue denegado absolutamente. Allí comenzó su odisea.
Con el tiempo, gobiernos, como el argentino, canadiense, de la República Checa y hasta el gobierno polaco pidieron por lo que se llamó la “liberación de Hilda Molina”. También lo hicieron periodistas internacionales, personalidades políticas y del mundo del espectáculo.
A todos ellos Castro les dijo, No.
Tras años de batallar y pedir ante distintos gobierno e incluso el propio Vaticano, los familiares de Hilda lograron su objetivo, hace tan solo unos días, el gobienro cubano otorgó el tan buscado permiso.
Ayer Hilda llegó a la Argentina, para reencontrarse con su hijo, también neurocirujano, su anciana madre y sus nietos.
Durante el contacto que la médica tuvo con los medios de comunicación en Argentina, contó muchas cosas, su vida en la isla antes de la revolución, y después, pero por sobre todas las cosas se encargó en insitir que nunca fue mujer de Fidel Castro, a quien llamó su “verdugo”, además ratificó que jamás gozó de privilegios y que vivió “mejor en el capitalismo que después de su revolución”.
Hilda atendió a Chacho Jaroslavsky en Cuba
Cuando el político argentino, Chacho Jaroslavsky viajó a la isla, estuvo mucho tiempo en el lugar, y logró una importante mejora en su salud. Según dijeron le entregó a Hilda una importante suma de dinero que muchos problemas le trajo a la médica.
“Fueron 10.000 dólares, dijo Molina en una entrevista a Diario Clarín , Jaroslavsky me quería mucho porque yo lo mejoré bastante. Y me dice que me quería dar un regalo. Fue en la casa donde se alojaba y con mucho secreto me dio un sobre blanco. Tenía una pila de billetes. Y yo le digo 'usted está jugando conmigo' y la esposa me insistió. Entonces le dije que había que ponerlo en un fondo común. Los empleados que no trabajaban con camas de extranjeros no recibían propina. Les compramos ropa, zapatos, jabones, champú, aceite y los fuimos poniendo en javitas (bolsas). Lo que sobró lo donamos al partido (comunista) de una región afectada por un huracán. Cuando las autoridades de la provincia se enteraron, no te imaginas lo que pasó y nos acusaron de fomentar prácticas capitalistas.
En diciembre del 2008 lanzó su blog personal
En Cuba se vive diferente, la tecnología no abunda y los servicios tampoco. Internet, hoy tan importante para los argentinos, es bastante escaso.
Sin embargo Hilda Molina se las ingenió y logró abrir su propio blog a fines del año pasado, allí relata sus vivencias para que queden escritas y publicadas.
“Tengo casi 66 años, escribe Hilda, mi salud no está nada bien, y no quiero morir sin que mis vivencias queden escritas y publicadas. Intentaré publicar en este blog, al menos con una periodicidad semanal, artículos que reflejen la lamentable realidad de mi patria; y las traumáticas experiencias de mi difícil existencia, en los últimos 50 años”.
Una historia que afortunadamente no ha tenido un final, porque el reencuentro de Hilda con sus familiares es el comienzo de una nueva etapa en su vida. Según lo que ella misma ha escrito en su blog, “quiero vivir en Cuba y poder viajar a ver a mis nietos”.