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Perlitas de la Fiesta de la Ganadería de General Alvear

Distintas postales de la fiesta, que a menos dos meses de las elecciones legislativas esta vez más que nunca fue una vidriera política de excepción.

El afortunado. Los que tienen la fortuna de ganarse un premio, siempre tienden a sufrir la envidia del resto. Este es el caso de Daniel Pizzi, ex funcionario de la gestión de Julio Cobos como funcionario en el ministerio de Economía, cuando se hizo acreedor de una moto como parte del sorteo tradicional que se realiza en el almuerzo oficial de la Fiesta provincial de la Ganadería.

Pero más que envidia, fue bronca la que algunos presentes –sobre todo, funcionarios allegados al intendente De Paolo- sintieron contra la figura de Pizza. Ni bien lo vieron en el escenario, felicitado por el gobernador Jaque, recordaron otro poco feliz episodio entre productores rurales y funcionarios del Gobierno.

Contaron entonces que, allá por 2006, un grupo de productores de Alvear fue a buscar a Pizzi –que entonces era subsecretario en el ministerio conducido por Laura Montero- para solicitarle subsidios debido a los temporales que habían azotado la región.

Al parecer, los ánimos se habrían caldeado en aquella reunión y el funcionario de Cobos tuvo una desafortunada frase: “Alvear queda en el culo del mundo”, dicen que afirmó el ahora ex titular del Instituto de Desarrollo Rural.

De allí la bronca contra el afortunado. Pero también resultó más que simpática la apreciación de un actual funcionario de este gobierno, también en el rol de subsecretario: “Por lo menos ahora tiene donde asentar el culo”, subrayó.

Ausentes. Estaba todo el gabinete de Celso Jaque a pleno, incluso funcionarios de terceras filas. Estaban también legisladores nacionales como Patricia Fadel, que se sentó junto al influyente Alejandro Cazabán a la hora del almuerzo. Estaba incluso el ex jefe de los aplaudidores oficiales del gobernador pero también ex director de Juventud… La misión era darle un fuerte respaldo al malargüino bien cerca del escenario.

Sin embargo, llamó la atención que la única candidata a legisladora nacional hubiera sido Livia Sándes. Algunos rivales políticos del oficialismo para el Congreso nacional se preguntaban dónde es que estaban Adolfo Bermejo –intendente de Maipú- y Omar Félix –intendente de San Rafael- en la última gran vidriera política previa a las elecciones.

La comidilla en algunas mesas de la oposición es que ninguna de las cabezas de serie que el justicialismo tiene para el Congreso quiso pegarse a un acto donde se esperaban posibles abucheos hacia Celso Jaque. Especulaban, entonces, que la campaña electoral seguirá por un camino y la gestión por el otro, considerando además el alto porcentaje de imagen negativa que tiene el gobierno y que se dio a conocer ayer en los medios de comunicación.

Resistiré. Mariana Jury tiene por delante una encrucijada. Por un lado, es funcionaria de la municipalidad de Capital, cuyo intendente, se ha mostrado crítico al frente electoral conformado por el ConFe y la UCR y hasta ha pedido la renuncia del vicepresidente Julio Cobos.

Por el otro, ya se ha consagrado como candidata a diputada nacional en segundo término, detrás de Ricardo Mansur. El viernes, de hecho, fue una de los cinco candidatos del Frente Cívico Federal que elevó sus manos junto a Cobos en el escenario del Teatro Selectro.

“Con Fayad tenemos diferencias en cuanto a cómo debe ser la reestructuración del partido”, sostuvo Jury, que varias veces fue candidateable durante la gestión de Cobos pero recién ahora es posible que participe de esta contienda electoral para cargos legislativos.}

Aún así, Jury negó que vaya a dejar su cargo de secretaria de Turismo y Cultura de Capital a pesar de lo pesada que suele resultar una campaña electoral y del poco tiempo que queda para el 28 de junio.

“Por ahora, los temas de campaña los abordaré los fines de semana, tengo un compromiso de estar con la gestión todos los días”, sostuvo, refiriéndose a su doble rol.

Celso no fue el único abucheado. Durante el almuerzo, el gobernador no fue el único en recibir silbidos y exclamaciones de rechazo. También llamó la atención las expresiones en contra del dirigente rural Mario Llambías, que integra la mesa de enlace de las entidades agropecuarias con el Gobierno nacional.

De hecho, cuando Llambías llegó al predio, comenzaron a repartirse folletos que rezaban lo siguiente:

“¿Por qué no vinistes –sic- el 1° de enero? ¿Por qué no te preocupás por el precio del durazno, de la ciruela, los damascos, la pera y si te preocupás por el precio de la soja?”. 

El escueto pero crítico volante estaba firmado a secas por “productores de General Alvear” y distaba mucho de la mirada contemplativa hacia el dirigente rural bonaerense respecto de la reunión acontecida la noche anterior.