Presenta:

Jugando con la mala memoria

Tanto la presidenta como el gobernador obviaron el hecho fundamental que demoró la obra de la línea Comahue-Cuyo: la pesificación de un fondo acumulado que tenía 450 millones de dólares. Esto fue obra de Duhalde y Kirchner.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Tanto la presidenta Cristina Fernández como el gobernador Celso Jaque se dedicaron en San Rafael a autoelogiarse, jugando con la memoria de los mendocinos o creyendo que somos todos bobos.

El gobernador Jaque, haciendo campaña, se dedicó a fustigar a las administraciones radicales y tuvo una frase matadora: “tuvimos que resolver en un año y medio lo que no hicieron los demás”. Cristina Fernández, por su parte, se despachó con “esta obra puede hacerse porque hay un proyecto político diferente, que cambió la matriz de acumulación”.

La obra de la línea Comahue-Cuyo comenzó a proyectarse en la década de los `90. Para ello se creó un fondo específico que llegó a acumular 450 millones de dólares en 2001. Cuando se produjo la hecatombe y la llegada de Duhalde al poder, con la devaluación y la pesificación, el entonces ministro Lavagna se negó a dolarizar esos depósitos (que administraba el mismo Estado).

La salida posible fue que el estado nacional pusiera esos recursos en pesos y que las provincias interesadas pusieran el resto. Esto generó largas discusiones. El ex presidente Kirchner avaló el despojo sin contar con la queja enérgica del ex gobernador Cobos, preocupado por seducir al kirchnerismo.

En realidad la obra se hace porque los gobiernos de Mendoza y san Juan están poniendo plata, algo que no deberían hacer porque es una obra nacional, pero con el cambio de modelo, no quieren empresas privadas manejando la transmisión troncal. Pero no tiene nada que ver con un cambio de modelo.

Reitero: Duhalde y Kirchner fueron los responsables del saqueo de esos fondos que las provincias debieron complementar. Es verdad que San Juan respondió mucho antes que Mendoza. Pero también es cierto que Jaque tampoco reclamó por los derechos violados.

En buena hora que se inicie la obra, pero basta con el discurso rápido. Los responsables del daño son los que gobiernan. No todos somos bobos ni tenemos mala memoria.