Kirchner, en la línea de sucesión presidencial
La sucesión K. Una nueva especulación se sumó el día después del cierre de listas y con Néstor Kirchner ya como candidato del Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires. Es la que indica que el ex presidente buscará, desde su banca de diputado nacional, presidir la Cámara para entrar en la línea sucesoria de su esposa.
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Así lo dejaron traslucir los programas políticos del fin de semana, sin dar a conocer al mentor de la idea o bien, a quien la lanzó al ruedo.
Lo que queda en claro, con este dato, es que si la decisión del ex mandatario es tal, estaría bebiendo de su propia medicina. Solo una dosis del catastrofismo del que es el principal alquimista habilitaría a actuar haciendo carambola con el gobierno de Cristina Fernández, con su vice, con el presidente provisional del Senado para, finalmente, empoderarse nuevamente como presidente.
Hasta ahora los únicos que han hablado de que una derrota llevaría a la presidenta a renunciar han surgido de sus propias filas: el dirigente Emilio Pérsico y el piquetero Luis D´Elía quien, además, dejó en claro –al hablar la semana pasada por radio Nihuil- que jamás permitirán que otro que no sea un Kirchner pueda gobernar en el país.
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Por ahora, dicen que gana. Las campañas electorales tienen como principal motivación torcer la opinión de la sociedad en un momento “cero”, para llevarla al puerto deseado en el “día D”, el de las elecciones. ¿Por qué todos hablamos de la candidatura de Néstor Kirchner y de lo que pasa en la provincia de Buenos Aires? Porque no hay espacio para localismos en un país en el que ese sólo estado provincial tiene casi un 40 por ciento de todos los votantes.
Kirchner gana, según el veredicto de las primeras encuestas. Con ese indicador se inicia la campaña proselitista. Algunas consultoras de opinión le dan más diferencia que otras, pero sin dudas, todas lo dan arriba, seguido por De Narváez, primero y por Stolbizer después.
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El Arca va. Hay 42 intendentes, un gobernador y un vicegobernador en las listas bonaerenses de Kirchner. Pero además está el Jefe de Gabinete de ministros de la Presidencia, una actriz popular que se parece mucho a Evita y prácticamente todo el poder de la CGT. Están todos. Como analizábamos semanas atrás, es “el Arca de Kirchner”: ganan todos o se hunden, todos.
Esta sobre exposición nacida de la debilidad los lleva a un límite y éste es que, en caso de ganar, no habrán hecho más que lo que “debían hacer”. Si pierden en la provincia de Buenos Aires, ¿qué pasará?.
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La batalla principal. Hay otras barcas satélites del Arca que navegan en la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, los otros tres grandes distritos electorales del país. Así como los sondeos de arranque le dan ganador en la provincia gobernada por Scioli, en esos tres otros lugares les auguran sendos naufragios.
Sin embargo, ya hay en el entorno del poder central quienes dan por perdidas, sin más, a las naves provincianas y, por ello, reclaman una mayor concentración en la madre de las batallas, la bonaerense.
Con Luis Juez haciendo mella en Córdoba y con el infiel Schiaretti sentando en una banca del Congreso a Eduardo Mondito; con Binner y Reutemann copando Santa Fe en detrimento del ultraleal Agustín Rossi y, además, con Carlos Heller arrancando cuarto o quinto en las encuestas de la capital del país, a todo el kirchnerismo le queda una sola tarea: reagruparse en la provincia y ganar. Sí o sí, ganar.