Presenta:

Paro de petroleros: el diputado que ha mordido la mano del que lo votó

En esta nota le presentamos a Dante González, líder del Sindicato de Empleados Petroleros y uno de los responsables del paro de los combustibles, que se acaba de levantar. González es también legislador nacional del justicialismo, pero está claro que el legislador no pensó esta vez ni los mendocinos ni en su Gobierno.
123160.jpg
¿Usted es uno de los mendocinos que en medio de la madrugada tuvo que salir  a hacer cola en una estación de servicio para cargar combustible? ¿O es, acaso, uno de los que están peregrinando por estas horas para conseguir algo de nafta o gasoil, de lo que dependen algunas actividades vitales, como movilizarse del trabajo a la casa o ganarse el pan de todos los días?

Si usted ha sufrido alguno de estos problemas, le pasamos un dato: hay un legislador mendocino que en buena medida es responsable de lo que le está pasando. Sí, un legislador nacional por Mendoza, alguien que debería representarlo en el Congreso lo mejor posible y tratar de optimizar un poco su vida. Alguien que, quizás (y trate de no autoagredirse si es así), usted mismo votó en los comicios de 2007.

Por el contrario, Dante González, diputado nacional por el PJ y jefe del Sindicato de Empleados Petroleros en Mendoza, ha hecho bastante para complicarle sus cosas. No ha pensado en sus problemas, De los dos roles que desempeña, eligió uno solo: el de gremialista. Y desechó completamente el otro: en el Congreso de la Nación es diputado por Mendoza, es decir, referente de todos los comprovincianos, no de un sector de los trabajadores, misión que (sin ser peyorativos con el gremialismo) tiene mayor valor que la primera.

Pero está claro que González no se preocupó en este caso por hacer un análisis más o menos profundo de su tarea y sus roles institucionales. Como si fuera un jugador que en el entretiempo se cambia la camiseta para atacar y hacerle goles a su propio equipo, el fornido legislador se volvió sindicalista pleno e incluso se olvidó de un detalle. Es legislador del PJ, o sea, pertenece al oficialismo, y con la huelga de combustibles que apadrina puede dañar servicios esenciales de la provincia, que es gobernada por su partido.

Incluso en los bordes apenas contenidos del espectro del justicialismo mendocino, hay peronistas que hoy se preguntaban si a alguien del Gobierno provincial no se le ocurrió levantar el teléfono para preguntarle al diputado nacional González para quién juega. O, en todo caso, para pedirle un poco de ayuda en medio del conflicto de los combustibles.

Vínculos entre el Gobierno y González no faltan: afirman que el secretario de Ambiente de la provincia, Guillermo Carmona, fue el principal responsable de la candidatura a diputado nacional del dirigente petrolero.

No queremos inflarlo más de rabia, pero se dice en la calle que el paro de los petroleros fue casi “preventivo”. Es decir, no se habrían producido despidos aún que motiven esta medida. Pero bueno, eso no está totalmente chequeado y sería un error darlo como una afirmación certera. Tómelo como un aporte.

Esto, además, no quita que cada cual pueda salir a pelear por sus derechos o los de sus representados. Pero en algunos casos, esa representatividad choca de frente con intereses más amplios y responsabilidades mayores. A González le toca la tarea de defender a todos los mendocinos, no los de los empleados del sector petrolero solamente.  Insistimos: lo votaron todos los mendocinos, en elecciones generales, y se debe a todos ellos.

Quizás estas líneas sirvan para que el legislador González reflexione un poco, se baje de la barricada, suelte un rato el bombo y se fije si fue correcto afectar con un paro a las personas que hoy está perjudicando.

No vaya a ser que la ciudadanía se ponga a pensar la próxima vez que haya elecciones y directamente bloquee las candidaturas de todos los referentes sindicales, por la sencilla razón de que estos pueden darse vuelta mañana y hacerle daño al que lo votó.

Es que el caso González parece corporizar un daño mayor al que frecuentemente causa la política.

Muchos legisladores nacionales nunca se detienen a pensar en los intereses de los mendocinos cuando se sientan en una banca en su representación y votan determinadas leyes.

Es insólito, pero González, agregó una dosis de maldad a la situación: con sus actitudes, mordió la mano del que lo votó.