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Otros dos sujetos quisieron golpear a Jaque en la Fiesta de la Vendimia
Ninguno de ellos pudo ser capturado por los custodios del gobernador porque se mezclaron entre la gente. De acuerdo con el relato de un funcionario que vio toda la escena, estas personas tiraron golpes contra el mandatario, pero ninguno llegó a tocarlo porque los efectivos lo protegieron. A partir de lo sucedido, el gobernador tendrá más seguridad en sus salidas de la Casa de Gobierno.
El episodio entre el gobernador Celso Jaque y Domingo Leopoldo Videla (el hombre que insultó al mandatario y que, como tenía antecedentes, terminó preso) no fue el único momento de escozor que vivió el malargüino en el teatro griego Frank Romero Day. En todo caso, la agresión verbal de Videla fue la situación menos peligrosa en el caminar –temerario a esa altura- por el pasillo hasta el palco oficial.
La custodia oficial tuvo más trabajo del pensado; mucho más que con cualquier otra gestión. Además, de Videla, otros dos sujetos apuntaron sus puños a Jaque. Ninguno llegó a destino gracias al accionar de los policías, pero quedó claro que, en ese momento, lo que menos preocupaba al gobernador era si lo silbaban o no. Si bien esa sería la anécdota política de Vendimia, lo que más preocupaba a los custodios era cuidar su integridad física.
Por eso parece desmedida la decisión de la fiscal de Capital, Daniela Chaler, de enviar a Videla al penal de Boulogne Sur Mer. Porque quienes estuvieron en el lugar aseguraron que el sujeto en cuestión fue quien tuvo, en definitiva, el trato más respetuoso con el gobernador.
“El problema de Videla fue con los custodios. Esperó a Jaque, se le paró cara a cara y lo increpó porque un día antes habían detenido a su hijo durante los disturbios en el partido entre Godoy Cruz y San Martín de Tucumán. Después, los forcejeos y los insultos fueron con los guardias”, aseguró un funcionario que siguió de cerca la escena.
Mientras esto ocurría, otros dos hombres aparecieron desde un costado y directamente tiraron golpes contra Jaque, pero ninguno llegó a destino. Uno de ellos, el más violento, estaba vestido con una remera roja, y si bien uno de los efectivos lo persiguió unos metros, logró mezclarse entre la muchedumbre y zafar del arresto. El otro, nunca logró ser individualizado; sólo intentó agredir a Jaque y luego escapó.
Este hecho encendió una alarma entre los responsables de la custodia especial de Jaque y entre quienes están a cargo de la seguridad en Casa de Gobierno.
Este intento de agresión se sumó a los reclamos hechos el mes pasado por Haydée, una jubilada enojada con la gestión jaquista y que no tuvo reparos en decirle al mandatario lo que pensaba cuando lo tuvo a mano en el hospital El Carmen.
Con estos antecedentes, hay quienes creen que se rompió un umbral de tolerancia, y que, de aquí en más, habrá que reforzar la seguridad en cada aparición pública que haga el gobernador.
Este hecho encendió una alarma entre los responsables de la custodia especial de Jaque y entre quienes están a cargo de la seguridad en Casa de Gobierno.
Este intento de agresión se sumó a los reclamos hechos el mes pasado por Haydée, una jubilada enojada con la gestión jaquista y que no tuvo reparos en decirle al mandatario lo que pensaba cuando lo tuvo a mano en el hospital El Carmen.
Con estos antecedentes, hay quienes creen que se rompió un umbral de tolerancia, y que, de aquí en más, habrá que reforzar la seguridad en cada aparición pública que haga el gobernador.