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Cobos derrumbó el acuerdo con la UCR y lo que reina es la confusión

Cobos fue otra vez Cobos: pensó sólo en su figura y desarticuló en dos días el acuerdo de meses para volver al radicalismo. La pirueta desacomodó a Ernesto Sanz y a César Biffi. Cómo quedan el ConFe y la UCR tras la implosión.

En un tris, Julio Cobos desarticuló los términos del acuerdo con la UCR que venía estructurando desde hace meses y dejó a buena parte de los radicales y cobistas mendocinos sumados en un mar de confusión y bronca.

Entre la noche del viernes y la mañana del sábado, el vicepresidente dio una vuelta política en el aire y pasó, de estar negociando en firme su vuelta al radicalismo, a anunciar que no regresará a su antiguo partido y que sí buscará armar un frente electoral entre la UCR y su nueva fuerza, ConFe, para competir en octubre en la provincia.

El cambio de rumbo terminó por desubicar a Ernesto Sanz y a César Biffi, los dos dirigentes que, hasta ahora, habían sido los arquitectos casi exclusivos del acuerdo y con quienes Cobos venía negociando en forma personal su regreso a las fuentes.

Tras la decisión tomada el viernes luego de una reunión en la que Cobos escuchó los planteos del ConFe, no se sabe cuál será el espacio político que le quedará al godoycruceño para seguir hablando de un acuerdo.

Pero está claro lo que puede llegar a hacer el sanrafaelino: dará por cerradas las conversaciones por el momento, convencido que este nuevo esquema no es viable. Y detrás de sí, es casi un hecho que se llevará a la conducción nacional del radicalismo.

Tanto Sanz como Biffi, deberían haber aprendido a esta altura la lección. Cleto actuó como casi siempre: pensando solo en su figura.

Cobos siempre es Cobos. Ya sea decano de la Universidad Tecnológica Nacional, ministro de Obras Públicas, gobernador , vicepresidente o, como ahora, aspirante a presidente. 

En estas últimas 48 horas, volvió a demostrar una capacidad nula para transformar en acuerdos políticos con otros dirigentes o sectores su enorme capital político.

Tras su irrupción en el escenario nacional luego de la votación de la 125, el ex gobernador mendocino se sacó fotos con Mauricio Macri, con Felipe Solá, se entrevistó con el socialista Hermes Binner y, la última, se reunió con el titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales.

Con ninguno acordó nada. Pero con ninguno también, es justo decirlo, llegó tan lejos como lo hizo con el titular del radicalismo.

“Que alguien me traiga una declaración mía que diga que yo iba volver a la UCR”, desafió el vicepresidente el sábado a la mañana durante una entrevista radial.

Quizás nunca lo dijo en público, pero sí le dio señales en firme a Morales de que se estaba iniciando su camino de regreso al partido. 

Así les quedó a todos en claro, luego del encuentro que tuvieron hace poco más de una semana en el Congreso Nacional.

Lo dobló la presión del ConFe

Lo que ConFe consiguió sacarle a Cobos, para convencerlo acerca de cuál debería ser la estrategia electoral, fue algo como esto:

-En primer lugar no se discutiría más la vuelta en masa de los dirigentes del nuevo partido a la UCR.

- Segundo, se fijaría un plan de acción que establecería una elección interna entre los candidatos del ConFe (más Ernesto Sanz) y la UCR de Roberto Iglesias que estaría abierta además a los independientes. Tras ella elección, el que gana impone los candidatos a senador y diputado nacional, como los cargos más importantes en juego. Laura Montero, sería la cabeza de esa lista.

-Como parte de ese acuerdo, el ConFe y los radicales terminarían en un frente electoral, del que los peronistas de Cobos ocuparían los segundos lugares.

Este recorrido, bastante cercano a lo que pretendía Juan Carlos Jaliff, el titular de ConFe, es tan complejo de ejecutar como el acuerdo mismo para que los radicales y Cobos vuelvan a estar juntos alguna vez.

Para concretarse debe tener, entre otras cosas, el acuerdo de la Convención Nacional de la UCR que se juntará en abril. Es decir, el apoyo del radicalismo nacional del cual Sanz es una de sus voces de mayor peso.

Desde que se sentó a negociar con Cobos, Sanz tenía una sola cosa en mente: el único formato posible que consideraba era el de la reunificación.

Cualquier otro esquema, consideraba el senador nacional, era muy poco probable de cerrar desde lo jurídico y desde lo político.

Por eso es que ahora es un hecho de que Sanz no volverá a atenderle el teléfono a ningún partidario de ConFe. Y es probable que tampoco lo atienda a Cobos por estos días.

Biffi debe estar igual o peor que Sanz. Envalentonado por algún guiño de Cobos, anticipó la extinción del ConFe (un partido en el que nunca creyó) cuando se firmara la vuelta de sus seguidores a la UCR.

Cuando ya tenía el gol hecho, Cobos le levantó la bandera para dejarlo en off side al ex candidato a gobernador de la Concertación y amante del fútbol. El vicepresidente fortaleció a su partido y terminó haciendo, en el trazo grueso, lo que le pedía Juan Carlos Jaliff uno de los pocos que creía en el ConFe y quien ya no disimulaba su malestar con Biffi.

Dirigentes de modelo viejo
Alfredo Cornejo acuñó una frase durante las negociaciones que ahora parecen frustradas entre radicales y cobistas: “El radicalismo es hoy un Torino del año 73 y no hay que pagar por un Torino del año 73 más de lo que ese Torino vale”.

Las apariciones públicas, los modos y, sobre todo, las caras de lo que se vio en estos últimos días de rosca se asemejó a eso. A cosa vieja.
La vuelta de los dirigentes radicales a las tapas de los diarios, bien podía haber pasado por una foto de hace cinco, diez años.

Allí están los mismos dirigentes que desde hace por lo menos una década entran en el frenesí de la discusión partidaria cada vez que se acerca el tiempo de definir las candidaturas.

Los hombres del partido de hoy (tanto de la UCR como del ConFe) son los mismos de siempre. Roberto Iglesias, César Biffi, Juan Carlos Jaliff, Ernesto Sanz, Alfredo Cornejo, Julio Cobos, Andrés Marín, Víctor Fayad.

Hasta se vio la reaparición de Raúl Baglini, quien apunta a disputar una banca este año.
Más allá de esto en los últimos días de discusión los radicales, ex radicales, cobistas y futuros ex cobistas quedaron todos revueltos.

Una breve guía práctica para entender cómo se posicionan tras la implosión.

El ConFe

. Es el partido que Cobos creó cuando promediaba 2008 y que tuvo un pecado original de alguno  de sus dirigentes. Fue defendido por Juan Carlos Jaliff, pero ninguneado por César Biffi a pesar de que en el discurso el ex candidato a gobernador se decía parte de él.Tanto Biffi como Alfredo Cornejo jamás se afiliaron al ConFe, siempre se mantuvieron como afiliados radicales, seguros de que terminarían volviendo en algún momento a la UCR. Eso generó rispideces internas en el partido de Cobos desde un primer momento, que esta semana terminaron de salir a la luz: Biffi directamente dijo que, si había una acuerdo con la UCR, el Con FE debía desaparecer. Los que todavía están adentro, se reunieron con Cobos y ratificaron su pertenencia a esa fuerza. Y sin Biffi en la reunión.

Los radicales de Iglesias

. Roberto Iglesias resquebrajó su relación con la intervención del partido que encabeza Carlos LeDonne y se refugió en lo que queda de la vieja guardia de su sector, Convergencia. Todavía lo siguen Raúl Vicchi y Mauricio Suárez, entre otros, pero cortó el diálogo con Ernesto Sanz. Ambos, compartieron la fórmula a gobernador y vice en 2007 cuando, sobre todo Sanz, era un férreo anticobista. Iglesias trató esta última semana de meter al intendente de Capital, Víctor  Fayad, dentro de los que salieron a boicotear el acuerdo. Pero el jefe comunal prefirió, como viene haciendo desde hace meses, mantenerse neutral para hacer su propio juego.

Sanz y sus charlas con Causa y Fayad

. Quizás consciente de su poco peso territorial dentro de la UCR en Mendoza, el senador nacional buscó acercarse a los ex seguidores de José Genoud para prepararse para una eventual elección interna. En todas los encuentros que tuvo con Cobos, Sanz ponía sobre la mesa un respaldo de Fayad. Sin embargo, como hizo con Iglesias, el Vitti nunca dio ninguna señal al respecto. El camino del acuerdo con Cobos de estos días, sirvió para que renacieran viejos rencores que los ex compañeros de ruta interna del senador (los Territoriales, desde hace algunos años devenidos en cobistas) salieran a castigarlo. Uno de ellos, el intendente de Junín Mario Abed, habría sido incluso uno de los que calentó la oreja de Cobos paras que haga caer lo hasta aquí charlado. Los cercanos al juninense, cuentan incluso de una conversación  telefónica entre Cobos y Abed que se desarrolló a los gritos y que le dio la pauta a Cleto que debería desandar, una vez más, todo lo que había andando en estos meses para volver al radicalismo. Esto, a pesar de que diga que nunca quiso hacerlo.