Fayad-Cornejo: el fracaso de otra sociedad política en el radicalismo
El tiempo se agota y los radicales no consiguen ponerse de acuerdo en algo que debería ser menos complejo: definir la lista de candidatos a concejales que presentarán en los comicios de la Capital, que se realizarán el próximo 28 de marzo, y en el que serán favoritos.
La disputa interna entre Víctor Fayad y el cobismo por este tema ya hizo explotar una de las alianzas con proyección que asomaban para solucionar el problema. Alfredo Cornejo quiso apoyar a Fayad en su intento de modificar la lista actual, que se formó para las elecciones del 28 de junio, y en la que no aparecen referentes suyos, pero chocó con la intransigencia del jefe de la Capital y la alianza murió a poco de nacer.
El fracaso se produjo porque, tras formalizar su apoyo político a la cruzada de Fayad, el intendente de Godoy Cruz fue en busca de un gesto de su correligionario: la inclusión de al menos un referente suyo en la "nueva" lista de concejales. Cornejo quería, concretamente, el segundo lugar, pero el intendente de la Capital le dijo que no. Al parecer, fundamentó la decisión en la necesidad de tener al menos tres candidatos a concejales propios de los cuatro entrables, para que el Concejo deje de "complicarle" la gestión.
Entonces Cornejo se abrió de Fayad y poco después le mandó un mensaje de guerra por los medios. "Fayad tiene una parada difícil en la elección de Capital, y tiene que ganar bien, categóricamente, si pretende imponer condiciones. Si no saca cuatro de los seis concejales que están en juego, tendrá que admitir que no puede seguir haciendo lo que le parece”, disparó el jefe comunal el 15 de diciembre en una entrevista con el sitio de internet .
Hasta que se pelearon por las candidaturas en Capital, Fayad y Cornejo se estaban acercando por conveniencia mutua. El intendente de Godoy Cruz quiere ser el candidato a gobernador del radicalismo en 2011 y para ello necesita expandir su poder en lugares donde no es muy fuerte, como la Capital. Además, considera al cacique capitalino como "una realidad del radicalismo" necesaria, aún a costa de que en cierta forma esto haga ruido en su relación con Cobos, con quien el Viti anima una pelea hace tiempo.
Por su lado, Fayad necesitaba una llave para volver a gravitar en las discusiones del radicalismo, de las que había quedado al margen por propia decisión. Esa llave era Cornejo, hasta que una banca de concejal abortó todos los acercamientos.
Lo dicho: los puentes se volvieron a dinamitar y las negociaciones volvieron a foja cero en el litigio de la Capital. Lo que es una señal clara del grado de división que sigue sufriendo el partido que quiere gobernar la provincia en 2011, pero que tendrá que ordenarse si quiere mantener sus chances.
Con tibios contactos, se busca por estos días que un comicio departamental no arruine la imagen de unidad que el principal partido de la oposición intenta construir desde las elecciones del 28 de junio, que ganó con comodidad. Aunque la negociación se ha enfriado muchísimo, en parte por el periodo de vacaciones. Pero principalmente porque con Fayad "no se puede", según afirman muchos en la UCR.
Así lo indicó un cobista que está alejado de Cornejo, pero que se solidarizó con él en este conflicto: “No se puede negociar con alguien que no está dispuesto a ceder absolutamente nada”, afirmó.
La postura del líder
Capital aporta así un frente de tormenta latente, mientras otro ya está definitivamente instalado: la necesidad de que tanto cobistas como radicales ortodoxos coincidan en una misma postura frente al Presupuesto 2010 que el gobernador Celso Jaque mandó recientemente a la Legislatura.
Los tiempos de la pelea capitalina también apremian, aunque algunas versiones sostienen que el jefe de la Capital se ha tomado vacaciones y no volverá hasta el 20 de este mes. En esas fechas, el litigio debería resolverse, por una cuestión de plazos.
El 27 de enero, el radicalismo deberá presentar el esquema de alianzas para los comicios (actualmente es la UCR más el CONFE) y el 6 de febrero se hará un congreso partidario que buscará sellar la paz en el distrito del Viti. El Congreso es la única vía para hacerlo, ya que, si la lista de ediles va a cambiar a pedido de Fayad, no hay tiempo para que el radicalismo lo haga a través de una elección interna.
Durante este compás de espera, Julio Cobos se detuvo en Mendoza por las fiestas y hasta ahora no ha organizado ningún cónclave importante para bajar línea en el conflicto de la Capital.
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Esta decisión atenta directamente contra uno de los planteos de Fayad. El intendente, además de cambiar los candidatos, busca competir en marzo con la tradicional Lista 3, que siempre ha representado al radicalismo. Lo que supone todo un mensaje hacia su rival interno, ya que tiende a negar la influencia del propio Cobos en el comicio capitalino.
Cobos sabe adónde apunta Fayad y por eso defiende más el número de la boleta que los nombres que ella contiene. El vicepresidente confesó en sus recientes conversaciones con periodistas que su deseo es que se llegue a un acuerdo con el intendente, aun a costa de cambiar algunos nombres en la lista que había surgido de una elección interna que se realizó antes de junio. Pero no cederá respecto del número de su lista.
La idea de Cobos: un CONFE sin radicales
A esta altura es un hecho que el conflicto por las elecciones de la Capital es, entre otras cosas, prácticamente la única razón para que el partido CONFE subsista.
Consenso Federal fue el nombre que Cobos buscó a la hora de crear un partido que, en los términos prácticos, sirvió temporalmente de sello para que Cobos pudiera competir electoralmente después de su expulsión de la UCR. Sin embargo, ahora, en un marco de reunificación de los radicales, esa estructura se resiste a la disolución.
Es que unos cuantos radicales de peso siguieron a Cobos por el camino del destierro partidario, hasta crear una estructura que busca plantarse con identidad propia en el panorama del cobismo. Y en esa agrupación, los radicales son mayoría, pero no la totalidad: cobistas no radicales también militan allí.
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Cobos, en cambio, tiene una solución bastante pragmática para el asunto. Para el vicepresidente, los radicales del CONFE tienen que volver a la UCR orgánica cuanto antes. Ese paso no tiene excusas, aunque los cobistas del radicalismo se quejan de la levedad del vicepresidente y quisieran que éste mandara una orden política contundente a los que se resisten a la vuelta.
¿Eso significa la desaparición del CONFE? Para Cobos, no: “En este partido (el CONFE) tienen que seguir, en todo caso, los que no son radicales”, afirma, en referencia a los peronistas disidentes y políticos independientes que el vicepresidente ha ido subiendo a su carro en los últimos años.
Cobos simplifica al extremo estas ingenierías políticas porque, como ha dejado en claro a través de más de una acción, las estructuras partidarias no lo obsesionan para nada.
La pelea política de la Capital, en cambio, si es materia de su atención. Es que si Fayad y sus intentos de desarmar el Frente Cívico se imponen, Cobos quedará desautorizado. Vencido en su propia provincia y en su partido. Si esto ocurre, un comicio "menor" habrá dañado su liderazgo político en un año que el ex gobernador imagina brillante para él, por el protagonismo que tendrá en las decisiones del “nuevo Congreso Nacional”.
Fayad lo sabe. En un partido adicto a las internas, el indomable intendente de la Capital sigue demostrando que no quiere saber nada con Cobos. Deja pasar el tiempo de los acuerdos e insiste en exhibirse como el político que logrará lo que ninguno: se cree capaz de ensombrecer la buena estrella que desde las elecciones de 2003 acompaña a Cleto.