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Fayad ayudó a Jaque hasta el final con su proyecto de endeudamiento

Buscó, a través de la jefa del bloque radical de Diputados, Liliana Vietti, que los legisladores de la UCR avalaran los 420 millones de pesos que pedía el gobernador. Habría sido un intento por conseguir la mayoría especial que el PJ quería para evitar una demanda del cobismo en la Justicia. Los entretelones de una alianza política inocultable.

Los políticos rara vez hacen chistes. En todo caso, dicen las cosas mitad en serio, mitad en broma. Pero casi siempre con el objetivo de que algo quede.

Por eso el 13 de noviembre pasado, una frase del intendente de Capital, Víctor Fayad, quedó repiqueteando en las orejas de muchos. Celso Jaque hacía su primera convocatoria a los jefes comunales para pedir apoyo a su endeudamiento por 420 millones de pesos, que finalmente este martes salió aprobado en la Legislatura. El único cacique radical que asistió al encuentro fue Fayad, aunque después se sumaron otros, en aquel primer capítulo legislativo que dejó a la vista la interna del frente cobista.

El jefe de Capital (¿su primer gesto?) se sentó al lado del gobernador. Entonces vino la chanza del demócrata Omar Parisi: “Te compraste platea”, le dijo el demócrata, quizás un poco envidioso de la butaca ocupada por su par radical.

“Sí, es que cambié de referente”, contestó el Viti, dejando helada a la concurrencia oficialista y semi-oficialista.

Desde entonces, o quizás desde mucho antes, se sospecha en los ámbitos políticos de una alianza política firme entre el intendente radical y el frágil gobernador de la provincia. Una alianza que quedó demasiado a la vista en la farragosa discusión del endeudamiento.

El Viti siempre estuvo de acuerdo con el pedido de deuda de Jaque y jugó en todos los ámbitos legislativos para torcer la posición del Frente Cívico en ese sentido. Tuvo una primera victoria: logró dividir a radicales y cobistas el 18 de noviembre, lo que permitió la primera media sanción de la Cámara Baja al proyecto jaquista.

Pero hizo agua en el Senado: si bien trató otra vez de torcer y dividir el frente a través de algunos discípulos políticos (especialmente, Sergio Bruni), la necesidad de exhibir una alianza opositora de cara a la sociedad y no suicidarse antes de 2011, promovió en el Frente Cívico una reducción del endeudamiento, además de la quita de los superpoderes para Jaque.

La rueda volvió entonces a Diputados y Fayad otra vez jugó fuerte a favor de Jaque. Su espada fue (en la primera y la segunda discusión de la Cámara Baja) la jefa del bloque radical de la Cámara Baja, Liliana Vietti (foto), quien indudablemente sigue sus designios. Al punto que fue la primera en desmentir aquella acusación de Roberto Infante, el legislador cobista que denunció  al radical Rubén Lázaro de haber “vendido” su voto a favor del oficialismo.

Raúl Vicchi, el otro hombre fuerte del bloque, sufre ambivalencias cuando se le menciona a Vietti. La legisladora fue su secretaria de Hacienda, cuando era intendente de la Capital. El veterano radical también se atribuye el logro de haber puesto a la mujer en la lista de candidatos a legisladores de la UCR. Pero hoy, al parecer, no la puede seguir en todas sus aventuras. Es más: siente que  ella está en otro bando, el del intendente de la Capital, ahora rival político suyo también.

Por el viejo “amor”,Vicchi se dejó convencer por Vietti en la primera discusión del endeudamiento, cuando el bloque radical en pleno apoyó al PJ. 

“No la podía dejar sola en su momento de mayor exposición como jefa del bloque”, dicen quienes tratan de justificar aquella actitud de Vicchi. Pero, en cambio, el influyente diputado no la acompañó cuando vino el segundo embate de Fayad. Fue el momento que marcó el comienzo del desamor.

Fuente seguras de la Legislatura indicaron que este lunes, la legisladora radical volvió a la carga con la maniobra para favorecer a Jaque. Diputados debía optar por ratificar el endeudamiento oficial (420 millones de pesos) o adoptar el del Senado (380 millones). Vietti le sugirió a Vicchi que el bloque debía ser coherente con su postura inicial. Dijo que no podían darse vuelta ahora. Pero el ex intendente capitalino (foto) esta vez dijo que no.

La disputa casi ni se notó hacia afuera. Es que, sin Vicchi, la diputada Vietti no podía torcer la decisión de los otros miembros de su bloque. Por eso, se resignó, y al final todos los radicales (Vietti incluso) levantaron la mano a favor del endeudamiento, en versión cobista, que había llegado de la Cámara Alta.

Lo que no cierra en esta historia, a primera vista, es por qué la legisladora de Fayad se jugó de tal manera por el oficialismo, cuando allí ya había una decisión tomada: sacar el proyecto original por simple mayoría, para lo cual el bloque radical no era necesario.

Salvo que, en esta ocasión, como cuando los políticos hacen “bromas”, se deba pensar muy mal.

Es que, con los votos radicales, el endeudamiento jaquista habría arañado la mayoría especial de diputados. Es decir, los dos tercios que necesitaba el oficialismo para evitar la polémica respecto a que hacen falta más manos en alto que las que consiguieron para aprobar un proyecto referido a las finanzas de la provincia. Muchos creen que Fayad buscó generarle a Jaque ese escenario de comodidad absoluta, cuando tiró otra vez los caballos encima de los diputados radicales. 

Ahora que se aprobó el endeudamiento sólo con minorías simples, muy a pesar del arduo trabajo de Fayad, el endeudamiento de Jaque va camino de los tribunales, donde el cobismo y el radicalismo anti-Fayad buscarán hacer prevalecer su visión: dicen que el artículo 41 de la Constitución provincial prohíbe que un crédito se apruebe por una cifra inferior a los dos tercios de cada cámara.

Y esta no es la única película que aún no tiene final y está plagada de interrogantes. Bien caben estas preguntas: ¿Hasta dónde extenderá Fayad su alianza estratégica con el gobierno de Jaque? ¿Cuántas votaciones, deudas y elecciones se llevará puesta esta decisión suya de ayudar al justicialismo?

¿Aquella “bromita” del 13 de noviembre, la del “cambio de referente”, habrá sido en realidad la velada declaración de una guerra total del jefe capitalino contra Julio Cobos, que no se acabará antes de 2011?