Bajo instrucciones de Cobos, el Frente Cívico buscará acotar el endeudamiento
Esta vez bajo la instrucción expresa que dio Julio Cobos para que sus discípulos sean estrictos con el Gobierno y se muestren unidos como frente político, radicales y cobistas encararán hoy una jornada que amaga con ser maratónica en la Legislatura por la discusión del endeudamiento. Y que –si se cumple el mandato del vicepresidente- modificará considerablemente el proyecto que se votó en Diputados, lo que lo obligaría a retornar a la Cámara Baja.
La reducción se debe a que la "escasa" información que tienen los cobistas sobre la situación financiera del gobierno de Jaque permitiría acotar la deuda, según sostienen los técnicos cobistas. "Ellos sólo pusieron un número político y ahora nosotros estamos llenando todos los casilleros", argumentan en el frente cobista.
Por otro lado, el “bloque” radical-cobista intentará imponer en el Senado un proyecto que evite un endeudamiento similar en los siguientes ejercicios. “Ya se debería estar discutiendo el presupuesto 2010 y qué va a pasar el año próximo, pero en este sentido el Gobierno no ha dicho nada”, explicó Vaquié. El temor cobista es el endeudamiento crónico; eso está a la vista.
Finalmente, siempre en el terreno conceptual, también habría una embestida a artículos que amplían las facultades del gobernador Celso Jaque en el manejo de la cosa pública. Algunos opinan que el mandatario pide en su proyecto superpoderes parecidos a los de Kirchner en la Nación para el manejo de asuntos como la discrecionalidad a la hora de pagar insumos a los proveedores. Esos artículos, si avanza el acuerdo, serían eliminados.
Pero si hay una caja de Pandora que todavía no ha abierto el cobismo y que puede complicar todo, es el de los fondos a los municipios. El proyecto de Diputados garantizó un reparto de 185 millones de pesos extra entre las comunas el año próximo. Y este es un punto que Vaquié ni siquiera ha abordado con los seis intendentes del sector cobista y radical.
Ese ítem pondrá a prueba hasta donde los postulados políticos se pueden imponer a las necesidades de caja de cada intendente.
Las chances políticas de cambiar el proyecto
La clave para que la oposición consiga dar vuelta el proyecto en la sesión del Senado que empezará esta mañana será la búsqueda del consenso. Este es un objetivo que ya se comprometieron a encontrar los intendentes Eduardo Giner (Tunuyán) y Alfredo Cornejo (Godoy Cruz), junto a los cobistas de la zona Este. Giner, por caso, fue un activo defensor del endeudamiento jaquista en Diputados, pero ahora promete salir del centro de la escena y disciplinarse al acuerdo opositor en la Cámara Alta.
Hasta el impredecible Víctor Fayad (Capital) avalaría la necesidad de exhibir unidad, dicen en el cobismo por estas horas, aunque no se animan a asegurar completamente ese apoyo.
Sabido es que, en cambio, el justicialismo intentará dividir a sus adversarios. En este sentido, el oficialismo ya avisó que considera “imposible” reducir la toma de deuda, de acuerdo con las apetencias del Frente Cívico.
Pero cualquiera sea el modelo de endeudamiento que se imponga, lo que estaba claro anoche es que el proyecto en cuestión deberá tener muchos votos para ser sancionado: dos tercios de la Cámara Alta. O sea, unos y otros van a tener que negociar.
En la Legislatura también se evaluaba a última hora de anoche que los senadores habitualmente son menos dependientes de los intendentes por cuestiones de caja que los diputados.
Otra de las especulaciones que se realizaban en el prólogo de una jornada larga era, precisamente, el tiempo que demandará la sesión: una fuente admitió que el debate del endeudamiento podría extenderse en el Senado incluso hasta el miércoles.