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Turismo esconde el nombre de la empresa contratada para armar el stand en la FIT

A pesar de que en Casa de Gobierno les ordenaron explicar este tema, el titular de la Secretaría, Luis Böhm, y el director de Promoción Turística, Federico Vázquez, optaron por esconder con quién firmaron un contrato por 80 mil pesos sólo tres días antes del inicio de la feria de turismo más importante América Latina. El día de la apertura, el stand estaba desarmado.

No es casualidad que desde Prensa de la Secretaría de Turismo de la provincia hayan decidido enviar fotos sobre el funcionamiento del stand mendocino a partir de la segunda jornada de la Feria Internacional de Turismo. Por vergüenza, nadie se animó a tomar imágenes de lo ocurrido en la inauguración, cuando Mendoza protagonizó un papelón institucional en la apertura del evento turístico más importante de América Latina: el stand contratado estaba desarmado, los escritorios no habían llegado, no había cartelería y las maldiciones de los empresarios mendocinos contra el secretario Luis Böhm se escuchaban en todos los rincones del predio de La Rural, en Buenos Aires.

Semejante desatino de la política turística de Mendoza comenzó a gestarse unos días antes. Recién el miércoles 11 de noviembre de este año, Turismo decidió hacer una contratación directa con una empresa misteriosa para que diseñe, arme e instale el stand en cuestión. Fue un contrato por 80 mil pesos que, llamativamente, ni Böhm ni el director de Promoción Turística, Federico Vázquez de Novoa recuerdan con quién firmaron.

Esta novedad cayó como una bomba en Casa Gobierno. Sin embargo, nadie en Turismo quiso hacerse cargo del daño que se le hizo a la imagen de Mendoza justo en el mismo lugar en que el resto de las provincias mostraron sus cualidades al mundo.

Nadie explica por qué, si la FITUR es un acontecimiento tan importante, se apeló a la improvisación y hasta tres días antes de la inauguración no se sabía quién se haría cargo de stand. Este punto generó especulaciones sobre si realmente fue así o, si en todo caso, existía un acuerdo previo con la empresa beneficiada para declarar desierto el primer llamado a licitación y así tener vía libre para hacer la contratación directa.

De acuerdo con lo que pudo averiguar MDZ, Turismo contrató a una empresa ligada con una persona llamada Lalo Raganato. Se trata de una cara conocida en los eventos sociales, vinculada con el mundo del vino, con algunos intentos fallidos en el periodismo vitivinícola y sin grandes antecedentes como para llevar adelante un proyecto tan importante.

Este diario intentó comunicarse con Raganato. La persona que atendió su celular dijo que Raganato no estaba en ese momento, se negó a dar un teléfono fijo para ubicarlo y tampoco quiso decir dónde estaban sus oficinas o a qué rubro pertenecía su empresa. Raganato nunca devolvió el llamado

Böhm, por su parte, no respondió ni los llamados ni los mensajes de texto. Sólo Vázquez de Novoa contestó su celular, pero al ser consultado sobre cuál era la empresa a la que le encargaron el stand, fue contundente: “No tengo por qué decirlo. Ahora estoy muy ocupado”. Y cortó.