Guido Süller, Jacobo, Celso Jaque, y el Circo de Estado
Mendoza no tiene ninguna posibilidad, por sí, de cambiar las penas tipificadas en el Código Penal. Por lo tanto, la iniciativa de Jaque es -en el mejor de los casos- ignorante, cuando no demagógica.
Está claro que un gobernante oportunista es tan perjudicial para una sociedad como un delincuente “tipo” de esos que andan robando billeteras por la calle. Si quienes deben darle seriedad a las políticas de Estado no lo hacen, entonces convierten sus gestiones en circos; en meros escándalos mediáticos para provocar reacción popular, tal como puede hacerlo Guido Süller o Jacobo Winograd en un programa de chimentos.
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Que Celso Jaque llame a una conferencia de prensa para apoyar la “castración química” para los violadores y anuncie la convocatoria de un grupo de notables científicos para estudiar el tema, está dejando a la vista que el gobernador no sabe de lo que está hablando –cosa peligrosa en un funcionario con un cargo tan importante- o que decidió montar una escena para ganarse la simpatía temporaria de una sociedad que, hastiada de delitos sexuales, pide a gritos mano dura.
Tanto Jaque como los legisladores provinciales mal dormidos que alguna vez tiraron estas ideas tienen la obligación de decir a la gente que en Mendoza no se puede imponer ninguna pena de estas características. Que eso es una medida que debe formular el Congreso de la Nación a partir de modificaciones profundas del Código Penal. Porque es allí donde están tipificadas todas las conductas consideradas delictivas y es allí donde también están contempladas las penas que corresponden a cada caso.
Si Jaque y los legisladores provinciales que arrojaron esta idea desconocen cómo están hechas las leyes en Argentina y cómo es la jerarquización de las mismas, nos enfrentamos a gobernantes ignorantes. Y si acaso son conscientes de que sus discursos carecen de contenidos lógicos y sólo buscan el aplauso fácil, no serán más que representantes de una clase política acostumbrada a engañar, demagoga y bravucona.

