El Casino suspendió 15 días a un empleado que denunció a Pereyra
El agente había denunciado varias irregularidades. Pero el Instituto lo sancionó por distintas faltas, y no colaborar con el clima laboral. El centro de sus denuncias es el titular del organismo, Daniel Pereyra, a quien acusa de cometer irregularidades en su administración. La respuesta del ente no se hizo esperar. Así, el empleado fue víctima de sanciones.
Orlando Sánchez, el empleado del Instituto Provincial de Juegos y Casinos que denunció al titular del organismo, Daniel Pereyra, por irregularidades en su administración, fue suspendido por quince días sin goce de haberes por haber autorizado la salida de un caballo sin que su dueño presentara la documentación completa para hacerlo, y por, según consta en el expediente administrativo, haber acosado a sus compañeros para que le entregaran documentación clave para demostrar los desmanejos en el Casino de Mendoza.
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Desde hace un año, Sánchez se desempeña como fiscalizador en el hipódromo provincial. Ese fue el lugar elegido para su traslado luego de protagonizar una serie de encontronazos con las autoridades del Instituto, a quienes se les había cuestionados el nombramiento compulsivo de contratados en cargos que, históricamente, habían sido ocupados por personal de planta y con cierta trayectoria.
La guerra entre Sánchez y Pereyra se convirtió en vox populi en el ambiente. Y llegó a su punto extremo cuando el empleado decidió denunciar penalmente al presidente del Casino –hombre de extrema confianza de Celso Jaque- por utilizar dinero público para auspiciar un torneo organizado por la Federación Mendocina de Ajedrez, de la cual Pereyra también era titular.
Por este caso, Pereyra fue investigado e imputado por negociaciones incompatibles con su cargo. Desde ese momento, Sánchez se convirtió en enemigo no sólo del presidente del Casino, sino de toda la gestión Jaque.
Antes de ir a la justicia penal, Sánchez había presentado la misma denuncia en la Contaduría General de la provincia. Por motivo que nunca estuvieron claros, y que le gobierno se negó a dilucidar, el secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán, decidió tomar esa presentación y guardarla en un cajón de su despacho.
Recién después de que el fiscal que tomó la causa –en ese momento era Luis Correa Llano- enviara una comisión de policías de Investigaciones a Casa de Gobierno, esa denuncia fue desarchivada y sacada del ostracismo.
Además, Sánchez había denunciado en Fiscalía de Estado a Gustavo Adaro, hermano del ministro de Gobierno Mario Adaro. Lo apuntaba por estar contratado por el Instituto de Juegos y Casinos –específicamente en el Hipódromo- y, a la vez, trabajar para varios cuidadores de caballos. Actualmente, Gustavo Adaro forma parte de la planta permanente de empleados del Estado.
Esta vez, a Sánchez se lo acusó de haber dejado salir un caballo. En la orden de salida presentada por el dueño del animal, falta el sello correspondiente a un impuesto que es obligatorio pagar. Y por eso se lo acusa de haber incurrido en una falta, aunque, según la documentación que aparece en el expediente, ese permiso no fue firmado por él.
En la resolución 440/09, de presidencia del Casino, se evalúa, además, el comportamiento de Sánchez con sus compañeros. Se lo apunta como promotor de discusiones –una de ellas con Gustavo Adaro- y se lo sindica como un personaje que no aporta a la convivencia laboral.
A partir de esos dos motivos, se fundamentó la suspensión, que fue firmada por Juan Manuel Nasif, un vocal de Instituto que firmó en lugar de Daniel Pereyra. Porque, por motivos desconocidos, Pereyra no firmó nada en el expediente.
Recién después de que el fiscal que tomó la causa –en ese momento era Luis Correa Llano- enviara una comisión de policías de Investigaciones a Casa de Gobierno, esa denuncia fue desarchivada y sacada del ostracismo.
Además, Sánchez había denunciado en Fiscalía de Estado a Gustavo Adaro, hermano del ministro de Gobierno Mario Adaro. Lo apuntaba por estar contratado por el Instituto de Juegos y Casinos –específicamente en el Hipódromo- y, a la vez, trabajar para varios cuidadores de caballos. Actualmente, Gustavo Adaro forma parte de la planta permanente de empleados del Estado.
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A partir de esos dos motivos, se fundamentó la suspensión, que fue firmada por Juan Manuel Nasif, un vocal de Instituto que firmó en lugar de Daniel Pereyra. Porque, por motivos desconocidos, Pereyra no firmó nada en el expediente.

