Cobos evita a León Gieco en "Rivadavia canta al país"
Julio Cobos está en Mendoza y eso nunca pasa desapercibido. Aunque la visita del vicepresidente tenga esta vez poco que ver con la política y más bien se relacione a cuestiones domésticas. Cosas tan familiares como darle retoques y hacer arreglos a su casa de la Sexta Sección, la cual le “quedó chica” hace tiempo, según suele decir el vicemandatario.
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“Un buen gesto no hacer gala de su posición para conseguir beneficios en la compra”, dijeron algunos. “Otra actitud para que crezca su mito de tipo común”, dijeron otros, un poco menos bien pensados.
A Rivadavia sí, con León Gieco no
El vicepresidente estará en "Rivadavia canta al país", un espectáculo multitudinario que le permitirá seguir haciendo vidriera y también darle una caricia a un aliado político: el intendente de Rivadavia, Gerardo Del Río.
La pregunta es si Cobos eligió la séptima y penúltima noche del festival porque le gustan los artistas que se presentan, o para evitar ponerse enfrente de otros con los que no tiene muy buena sintonía.
Puede ser que el vicepresidente sea un seguidor de estrellas como Jorge Rojas y Abel Pintos, dos que están entre los números centrales del sábado en Rivadavia.
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Es que el legendario músico argentino supo darle un toque distinto a su canción "Los Orozco" durante un recital que dio en Zaragoza, España, no mucho después del voto “no positivo” a las retenciones, con el único objetivo de cuestionar al vicepresidente.
Gieco cambió aquella vez uno de los versos del popular tema por la frase: “Yo por Cobos no voto”. Difícil que el vicepresidente se haya olvidado del gesto, más allá que esta vez el músico hace pie en un escenario local gracias al dinero de una comuna cobista y sería raro que haga alguna nueva referencia crítica a la postura política del ex gobernador mendocino.
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Cerca de la discusión radical
En medio de estos dilemas tan diversos (el arreglo de su casa, la canción de Gieco, etcétera), Cobos tiene también la posibilidad de tomar contacto con el ritmo de la interna radical de Mendoza.
El lento arreglo de la UCR permanece encallado en temas formales (cómo unirse en una misma lista electoral para octubre), pero para la semana que viene anuncian que se empezarán a tratar finamente los asuntos más importantes.
Muchos quieren instalar la necesidad de que cobistas y radicales puros formen un interbloque que los transforme en primera minoría legislativa y, desde esa posición dominante, marcarle el ritmo al gobierno de Celso Jaque. Pero este plan tiene como obstáculo al iglesismo, que principalmente en el Senado, sigue mostrándole los dientes a Cobos.
“Ellos no quieren que volvamos al partido y de hecho no vamos a volver. Pero el interbloque se puede armar, al menos de hecho”, opinó Jaliff.
Con estos problemas en el medio, desde el cobismo buscan activar la discusión y ponerle frenos a temas que obsesionan a la gestión de Jaque, como la intención de transformar en ley un polémico proyecto que propone realizar obra pública sin licitaciones. También la reforma constitucional que lanzaría el oficialismo, en la que pondrá su ojo crítico la oposición.
Aunque la coyuntura de la provincia parece casi una cortina de humo respecto del dilema que más preocupa a los radicales, y que todavía no tiene solución: cómo repartirse la grilla de candidaturas para las elecciones octubre.
Como se ve, Cobos tiene algunos asuntos políticos para revisar antes de volver a Buenos Aires el lunes. Si el trajín de los problemas hogareños lo deja.




