La prensa oficialista evita mencionar sólo un apellido: Cobos
Un grupo de medios intenta difundir las acciones del gobierno. Se trata del compuesto por las revistas Veintitrés, Siete Días, los diarios Buenos Aires Económico y El Argentino y los semanarios Miradas al Sur y la edición vernácula de Newsweek, todas, además, con profusos espacios publicitarios pagados por el Gobierno de Mendoza.




De buena calidad, con equipos periodísticos en muchos casos de alto nivel, su política de los medios impresos da cuenta de un compromiso muy fuerte con las autoridades nacionales.
Sin embargo, el problema ya ni siquiera es la censura, como quedara acreditado en una emisión de Canal 7 que evitó enfocar al vicepresidente Cobos. Simplemente hay algo que se olvidan de mencionar en cada una de sus publicaciones. No es una cuestión menor. Se trata del vicepresidente de este país, el mismo que emerge como una figura fuertemente opositora a su propio gobierno.
Es cierto: no hay peor astilla que la del mismo palo. Esa parece ser la consigna por la que Julio Cobos ni siquiera ya es criticado, sino ninguneado en la prensa oficialista.
Mientras que el mendocino aparece en las encuestas por encima del matrimonio presidencial, el diario Miradas al Sur, en su análisis político denominado “Los reales competidores de Reutemann” no sólo ponen al ex Fórmula Uno en la pole position ya desde el título, sino que imponen como únicos adversarios al socialista rosarino Hermes Binner y larga al ruedo un nombre que nadie más que ellos imaginan compitiendo por la presidencia: el dirigente ruralista (vinculado a Duhalde) Eduardo Buzzi.
Lo mismo ocurre esta semana en la revista Veintitrés: “El candidato del agua y el fuego” es la nota política y en ella, vuelven a imponer el nombre de Reutemann, contando sus debilidades, pero también destacando su alto nivel de reconocimiento en las encuestas.
Al referirse al candidato que parece tener la bendición de Néstor y Cristina para encabezar el postkirchnerismo, esta publicación cita el impacto que esto produjo en una cantidad de dirigentes. Menciona a Solá, Chiche Duhalde, Giustiniani, Rossi y muchos más. Pero tampoco en esta nota se creyó relevante la opinión de Cobos.
Lo mismo ocurre en Newsweek. En la nota titulada “La lipotimia de Cristina” explica la salud presidencial publicando todos los significados posibles d ela palabra “lipotimia”. En el párrafo político no produce ni media mención a que la sucesión en el cargo quedaría, en caso de enfermedad, en manos del vicepresidente, una elucubración que lógicamente debería hacerse, aunque parezca lejana e imposible.


