Depositan aportes municipales en cuentas de funcionarias investigadas por fraude
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De estos datos surgen al menos dos interrogantes. ¿Por qué, si Le Donne dijo que los aportes voluntarios deben depositarse en una cuenta a nombre del partido, en Capital lo hacen a dos y que están a nombre de actuales funcionarias? ¿Y por qué en el municipio aseguran que aportan cerca de 20 mil pesos y en la UCR informaron que la recaudación nunca supera la mitad?
Según el último balance del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical, los “aportes funcionarios” se tradujeron en 496.153 pesos, aunque se trata de un monto compuesto por una serie de cuotas y porcentajes establecidos por el partido, aparte de lo estrictamente voluntario.
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“En esencia, el dinero tiene que ir al partido. Yo no puedo preguntar al intendente qué destino se les da a los fondos dentro del seno del radicalismo”, explicó el contador General de la Municipalidad de Mendoza, Julio Mozas, quien, hasta donde sabe, una de las cuenta desvía fondos hacia el Comité Departamental de la UCR y la otra hacia el Comité Provincia. Después de la intervención, el Comité Provincia absorbió a las delegaciones departamentales.
Una forma de clientelismo
Casi la mitad de los empleados municipales de Capital -en total son 2.200- perciben un descuento que va de entre el 3 y el 3,5 por ciento de sus salarios. Es una retención que figura en los bonos de sueldo como “aportes voluntarios”. Sin embargo, hay quienes sostienen que se trata de la dádiva que tienen que pagar aquellos que quieren ingresar a trabajar a la Municipalidad de Mendoza o una presión extra para quienes ya tienen contrato firmado con la comuna.
Esta suerte de donación no es nueva. Hay empleados municipales que exhibieron bonos del año 1991 –durante la primera intendencia de Fayad-, en los cuales ya aparece esa quita salarial.
Según informó el contador General, sólo existen algunos casos de consentimiento explícito para que estos aportes se descuenten, y aparecen firmados en una planilla. “Hay otras personas que lo dicen de manera oral”, contó. Una gran parte, en cambio, reconoció que jamás fueron consultados acerca del tema, y que deben resignarse a ver cómo su dinero tiene un destino que para ellos no está claro.
Para las autoridades de la comuna, y para el mismo interventor radical, estos reclamos no son más que “revanchas políticas. Resulta que hicieron aportes durante años y recién ahora hacen los reclamos. Si quieren que no se le descuente más nada, que lo digan”.
“Una sola vez pregunté qué pasaba si me negaba a que me descontaran esos aportes. Y me respondieron que lo mejor era quedarme callada y evitar que me echaran. Les hice caso, pero al final me despidieron después de trabajar como contratada 8 años. Durante ese tiempo, siempre tuve que hacer los aportes. Sólo pueden renunciar a esos aportes los que son personal de planta, porque existe menos riesgo de una sanción”, contó una ex empleada municipal que la semana que viene podría presentarse como testigo en la causa contra Salvo y Demaría.




