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El gobierno apunta a hacer cambios en su política de comunicación

Podría dejar su cargo el coordinador de Prensa, Lautaro Vicario. No está definido el reemplazante ,aunque saldría de alguno de los ministerios. De confirmarse, la salida sería la primera baja de la Fundación Contemporánea, el grupo que acompaña a Jaque.

En las próximas horas podría producirse un cambio en la política comunicacional del gobierno de Celso Jaque y en quienes la comandan.

En el cuarto piso de Casa de Gobierno, allí donde se cocina el poder, ya está prácticamente definida la salida de su cargo del coordinador de prensa, Lautaro Vicario, uno de los hombres que acompaña a Jaque desde su época de senador nacional.

El cambio no es sólo un síntoma de que el gobierno apunta a mejorar su estrategia de comunicación, que nunca logró tomar vuelo y que únicamente estuvo sustentada en la jugosa pauta oficial que destina mes a mes a casi todos los medios el jefe de asesores de la Gobernación, el sanjuanino Raúl Leiva.

Sino que también es el resultado de una minibatalla política librada por el secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán: Vicario es uno de los integrantes de la Fundación Contemporánea, el grupo vinculado a la Democracia Cristiana de la que forman parte también  Diego Bossio y Rodrigo Ruete, dos de los funcionarios del palo más cercano a Jaque. Cazabán,  es uno de los motores que impulsa el recambio de Vicario.

Si bien ya nadie oculta en Peltier 251 que Vicario está casi con un pie afuera, todavía no hay un sucesor designado. Aunque sí un dato es seguro: el gobierno está buscando dentro de los hombres de prensa que ya están en la función pública para el reemplazo.

En esa línea podrían entrar Pablo Catania, periodista y actual secretario privado del secretario de Medio Ambiente Guillermo Carmona, Ricardo Funez, encargado de la comunicación del ministerio de Seguridad que conduce Carlos Ciurca o Juan López, jefe de prensa del ministro de Hacienda, Adrián Cerroni.

Otra de las alternativas es que la comunicación oficial esté a cargo de un grupo conformado por los tres. Parte de eso, se habría hablado en una reunión que en las últimas horas algunos de estos comunicadores tuvieron con Cazabán en su despacho.

Por qué caería Vicario

Lautaro Vicario, un cordobés que desembarcó de la mano de Jaque en Mendoza en diciembre de 2007, tuvo siempre serias dificultades para mantener una estrategia de comunicación que favoreciera a su jefe.

Aunque esas dificultades muchas veces fueron producto de errores no forzados. Jaque le imprimió a la relación con la prensa un estilo complejo, difícil y de premios y castigos, que el riocuartense nunca pudo corregir.

Ejemplos de ello hay por cientos. En los últimos tiempos, por caso, el gobernador decidió mantener en secreto parte de su agenda oficial en Mendoza e incluso no revela casi nunca con anterioridad cuando viaja a Buenos Aires.

En consecuencia, Vicario es el receptor habitual de las quejas de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno y hasta hubo ocasiones en que fue mandado a mentir para ocultar los periplos del gobernador.

Pero no todo fue culpa del estilo Jaque. El coordinador de prensa que está apunto de salir fue protagonista de episodios insólitos para su cargo, como cuando hace unos meses definió que “al gobernador no se le pueden hacer más de siete preguntas” en una rueda de prensa. O 
cuando preguntó ¿Quién es esa mujer que acaba de entrar?, y señalaba a la entonces rectora de la UNCuyo, María Victoria Gómez de Erice.