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Escándalo en Capital por un pedido de informe sobre los "aportes voluntarios" de los empleados

En la sesión de ayer, el concejal radical Oscar "Indio" Morales insultó y habría intentado agredir al edil de la Coalición Cívica, Emilio Bertolini, quien fue uno de los impulsores del proyecto. El secretario legislativo, en tanto, dijo a sus allegados que a Bertolini "hay que matarlo". Ya hay una denuncia penal.

El tratamiento de un pedido de informe para conocer el destino de las retenciones que se hacen en la Municipalidad de Capital en concepto de cuota partidaria, y el debate por el proyecto de resolución presentado por el concejal de PD Luis Duarte, para descontar estos aportes únicamente a los funcionarios, provocaron un escándalo en el Concejo Deliberante, que terminó con el representante de la Coalición Cívica, Emilio Bertolini, denunciando al radical Oscar “Indio” Morales por agresiones y amenazas en la Fiscalía de Delitos Complejos.

Pero Morales no fue el único que quiso arremeter contra Bertolini. Un rato antes, durante un cuarto intermedio de la sesión, el secretario legislativo del Concejo, Carlos Letri, se juntó con otros empleados municipales y, sin advertir la presencia de periodistas, disparó: “Es un hijo de puta el Bertolini ese. Hay que matarlo. Qué viene acá a hinchar los huevos con los aportes…”.

Finalmente, tanto el pedido de informe como el proyecto fracasaron. Ninguna de las presentaciones logró el aval necesario para ver la luz, y sucumbieron ante el cierre de filas de los ediles radicales y por la definición del presidente del Concejo, Guillermo Yazlli, un incondicional del intendente Víctor Fayad que hizo valer su voto doble.

Para el concejal radical Marcelo Rubio, ni Bertolini ni Pablo Priore ni Gustavo Amstutz (promotores del pedido de informe) tienen facultades para entrometerse en cuestiones internas de la UCR. Según Rubio, el destino que se le de o no a los fondos que aparecen en los bonos de sueldos de los empleados municipales como “aportes voluntarios”, es un tema que debe resolver el radicalismo.

El debate fue la consecuencia a la investigación periodística hecha por MDZ y por diario Los Andes, donde se descubrió que, en lugar de ir a una cuenta a nombre de la UCR, la cuota partidaria del radicalismo de Capital es depositada en dos cuentas que están a nombre de Carolina Demaría y Laura Salvo, dos funcionarias muy cercanas a Fayad y que antes de que éste ganara en las elecciones de octubre del año pasado fueron denunciadas por ser “ñoquis” municipales. Actualmente, Salvo y Demaría son investigadas por el delito de “fraude a la administración pública”.

En ese mismo cuarto intermedio, Morales increpó a Bertolini y lo trató de “hijo de puta” y de “pendejo insolente”. El enojo de los radicales tuvo que ver con un gesto que, entienden, fue de deslealtad. No perdonan a Bertolini estar haciendo estos cuestionamientos cuando en las últimas elecciones su partido llevó a Fayad en la lista como intendente. Minutos más tarde, Morales se encontró con Bertolini en una playa de estacionamiento y lo habría agredido, según contó el concejal de la Coalición Cívica.

Bertolini se defendió: “Yo puedo haber llevado a Fayad en la lista, pero no puedo permitir situaciones que parecen irregulares”.

Desde el PJ también solicitaron una rendición de cuentas y explicaron que, en realidad, lo que se está cuestionando no es el accionar del partido radical, ni  que la intención haya sido en algún momento entrometerse en asuntos internos, sino que el objetivo es saber a dónde van a parar esos fondos que le son descontados a los empleados municipales y que, a simple vista, no llegan al partido.

Pero ahí no terminó todo. Cuando salió del recinto, Pablo Priore (PRO) recibió una nota firmada por el secretario habilitado del Concejo, Alejandro Pérez, donde se le informó que a las tres personas que trabajan para él se les daba de baja el contrato de locación.

Priore entendió esta movida como un pase de factura política, y anuncia que denunciará la medida ante la Comisión de Derechos y Garantías en la Legislatura y ante el Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo (Inadi).