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Finalmente fue desplazado de su cargo el jefe de prensa de Celso Jaque

La política comunicacional oficial quedará ahora en manos de Pablo Catania y Ricardo Funez, dos jefes de prensa que ya trabajan en el gobierno. Lautaro Vicario trató de sostenerse en su cargo, pero perdió la pulseada política interna con el secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Jaque había negado el cambio.

El gobierno de Celso Jaque finalmente introducirá modificaciones en su política comunicacional y dispuso el desplazamiento del hasta hoy Coordinador General de Prensa, LautaroVicario.

El mismo funcionario  removido confirmó la información esta mañana, en una rueda informal ante los periodistas acreditados en Casa de Gobierno en la que manifestó que “ahora me dedicaré a atender a los medios nacionales”, como nueva función.

En principio, a pesar de que aún no quedó confirmado oficialmente, el reemplazante de Vicario sería Pablo Catania, un comunicador que se desempeña en la actualidad como secretario privado del secretario de Medio Ambiente Guillermo Carmona.

Asimismo se supo que el nuevo equipo de trabajo lo integrará Ricardo Funez, actual jefe de prensa del ministerio de Seguridad.

La salida de Vicario tiene que ver con su mal manejo de la estrategia comunicacional del gobierno. Pero también aporta un dato político de peso: Vicario es uno de los referentes de la Fundación Contemporánea, el grupo de estrechos colaboradores que acompaña a Jaque desde que era senador nacional y que desembarcó en diciembre en la Casa de Gobierno para ocupar espacios de poder.

El cambio fue motorizado por el secretario de la Gobernación Alejandro Cazabán y por el jefe de asesores de la gobernación y dueño del uso de la pauta oficial, Raúl Leiva.

La salida de Vicario del control de esa área estratégica, la semana pasada. Pero el propio Vicario la negó e incluso Celso Jaque la desestimó el pasado viernes.

El funcionario caído en desgracia, incluso protagonizó una medida insólita cuando comenzaron a hacerse firme las versiones de que quedaría fuera de su cargo: el jueves pasado por la tarde, levantó el teléfono y llamó a cada uno de los editores de los medios de Mendoza para decirles que las versiones de su salida eran sólo eso.

Jaque hizo algo parecido. El viernes fue consultado sobre este tema y, igual que siempre que le preguntan algo que no le gusta, se molestó y secó respondió: “Yo no he dicho nada ¿Me han escuchado decir algo? Cuando yo hago algún cambio lo anuncio, cuando no, son sólo suspicacias o a veces alguien que a lo mejor en el aburrimiento imagina cosas".

 Escuchá la frase de Jaque.

Sin embargo pocos días después se desencadenaba todo.  Lautaro Vicario, un cordobés que desembarcó de la mano de Jaque en Mendoza en diciembre de 2007, tuvo siempre serias dificultades para mantener una estrategia de comunicación que favoreciera a su jefe.

Aunque esas dificultades muchas veces fueron producto de errores no forzados. Jaque le imprimió a la relación con la prensa un estilo complejo, difícil y de premios y castigos, que el riocuartense nunca pudo corregir.

Ejemplos de ello hay por cientos. En los últimos tiempos, por caso, el gobernador decidió mantener en secreto parte de su agenda oficial en Mendoza e incluso no revela casi nunca con anterioridad cuando viaja a Buenos Aires.


En consecuencia, Vicario es el receptor habitual de las quejas de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno y hasta hubo ocasiones en que fue mandado a mentir para ocultar los periplos del gobernador.

Pero no todo fue culpa del estilo Jaque. El coordinador de prensa eyectado por el ala política del cuarto piso de Casa de Gobierno fue protagonista de episodios bochornosos para su cargo, como no conocer a figuras relevantes de la política mendocina.


En las últimas horas, protagonizó otro episodio. Cuando ya le habían comunicado que estaba fuera de su cargo, buscó acomodarse y comenzó a divulgar que sería parte de un “nuevo equipo de trabajo” y que su tarea sería” coordinar la actividad con los medios del interior de la provincia”.


Esta mañana, luego de que hiciera pública su situación, reveló que será el encargado de manejarse con los medios nacionales.

Sin embargo, a pesar de que seguramente Jaque no lo dejará sin trabajo y le buscará otro cargo, es casi un hecho que al miembro selecto de la Contemporánea será difícil volver a verlo por el tercer piso del palacio gubernamental, allí dónde se maneja la comunicación oficial.