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Cuestionan jornada de capacitación legislativa

Fue organizada el viernes pasado en Malargüe para empleados del Senado. Pero la mayoría de los trabajadores de la Cámara Alta se negaron a ir porque se trataba de un día laboral y, aseguraron, no aportaba nada nuevo.

“La verdad es que estuvo muy lindo. Lo más importante no fue la cantidad de asistentes, sino que pudimos iniciar estas actividades”, afirmó Raúl Gallardo, titular de la escuela legislativa de Mendoza sobre la jornada de capacitación organizada el viernes pasado en Malargüe.

Gallardo, hermano de la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, trató de disimular de ese modo el poco poder de convocatoria que hubo entre los empleados de la Cámara Baja, que desistieron de viajar al sur a pesar de que el viaje era gratis en un micro rentado por la Legislatura. Para la mayoría, el “Primer encuentro de capacitación de empleados legislativos” fue un absurdo, “que sólo tuvo como objetivo justificar la existencia de ese organismo”, aclaró un empleado.

Hasta el momento, “la escuelita”, como la llaman en la Casa de las Leyes, no puso en marcha ningún programa de perfeccionamiento para quienes ya trabajan en el lugar, a pesar de que hubo una demanda importante para llevar adelante cursos de idiomas e informática, que vayan más allá de los específicamente protocolar y formal de la práctica legislativa.

“Se trata del perfil que Cristian Racconto busca darle a la Legislatura. Pero en vez de estar pensando en impulsar los proyectos del Ejecutivo, está más preocupado por estas cosas, por citar frases y por repartir chocolates”, ironizó una funcionaria.

Pese a la convocatoria, hubo una negativa generalizada a participar de la excursión a Malargüe. El programa sólo cubría el gasto del pasaje ida y vuelta en el mismo día, pero cada uno de los empleados que decidía emprender viaje al sur debía cubrir el costo de comida y, eventualmente, hospedaje.