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El PD criticó el discurso oficial y cuestionó el convenio con Gendarmería

Omar De Marchi sostuvo que "no se vislumbra el rumbo" y denunció que sobrevive la interna en el gabinete por el tema de los derechos humanos. Juan Carlos Aguinaga afirmó que el discurso del gobernador fue "decepcionante". El polémico comisario Rico apareció junto al PD y dijo que la Policía no debe cederle el control de las rutas a los gendarmes.

La gente del Partido Demócrata llegó en banda al lanzamiento del Pacto Social contra la inseguridad y marcó presencia con sus fuertes críticas al discurso del gobernador Celso Jaque.

Omar De Marchi, Juan Carlos Aguinaga y todos los demócratas que condujeron el Ministerio de Seguridad en los primeros meses de gestión estuvieron presentes. Incluso el polémico ex subsecretario de Seguridad, el comisario Carlos Rico, que fue cuestionado todo el tiempo por las sospechas de que participó en las prácticas ilegales de la dictadura.

Todos se prendieron del reclamo angustiado del hermano del empleado de Maxi asesinado la semana pasada. De Marchi abrió el fuego en este sentido. “Todo esto es bueno, pero se ha acabado el tiempo de las reuniones. Hacen falta medidas para hoy y mañana. Hacen falta medidas concretas, como pidió un ciudadano aquí, pero no se alcanza a vislumbrar el rumbo”, expresó.

El diputado nacional del PD también hundió el cuchillo es las diferencias de criterios dentro del Gobierno respecto de la política de derechos humanos: “Hay que darle coherencia al marco teórico de la seguridad. Hoy hay sectores que tienen una posición equis frente al delincuente y hay otro sector que tiene una posición absolutamente contrapuesta.  Mientras no resuelvan este conflicto, se neutralizan y el resultado es la inacción. Se habla de eliminar reincidencias, y por otro lado hay un grupo importante que aboga por la libertad de los delincuentes”.

“Debe haber una acción policial orgánica, hay un relaje de la policía. Los robos en banda son una señal de eso. A principios de año, esto no pasaba”, cerró De Marchi, en referencias al periodo en que el PD controló la seguridad y la Policía.

El ex ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga, le dio continuidad al reproche demócrata contra Jaque. “Me parece decepcionante el discurso que dio el gobernador. Repitió cosas que dijo y no se pudieron a hacer”, afirmó, y opinó que la gestión en seguridad está detenida.

También dio rienda suelta a su rabia contra los sectores defensores de los derechos humanos que, a su juicio, lograron echarlo del Gobierno: “La salida nuestra se debió a la acción de los que yo llamo los humanoides, encabezados por Verbirtsky y el falso Duhalde (por el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis), que creen que los derechos humanos sólo son de los desaparecidos. Ellos iniciaron una acción periodística terrible contra mi gestión y crearon una causa falsa contra Carlos Rico. Nos pintaron como unos represores y eso forzó mi salida del gobierno. No tenía como manejarme y me colgaron todos los teléfonos”.

“No creo que lo que dijo Jaque le guste a alguna parte del ministerio”, dijo respecto a la parte del discurso del gobernador que apoyó la sanción de una ley que limite las excarcelaciones. El ex ministro sostuvo que para eso tiene un plan, pero aclaró que tiene previsto “colaborar desde afuera, para evitar que vengan de nuevo los humanoides y tilden de represor al Gobierno”.

La reaparición de Rico 

El diagnóstico del comisario Rico mereció un párrafo aparte. “Hay que sacar al delincuente de la calle y esto se logra con medidas estrictamente policiales, porque el delincuente sólo entiende el lenguaje policial. Hacen falta medidas duras, directas, eficientes”, afirmó Rico, en otro mensaje amparado en el pedido del hermano del empleado de Maxi asesinado.

Rico también afirmó que no comparte el convenio para que Gendarmería Nacional custodie las rutas de la provincia. “Allí es la policía la que debe ejercer su autoridad y soberanía”, sentenció el comisario.

Y remató con un análisis oscuro sobre el estado de la Policía mendocina:  “La Policía está disminuida en sus capacidades. A fin de año íbamos a tener 1.000 delincuentes en la cárcel si seguían haciendo lo que nosotros iniciamos. Liderazgo y control son centrales para la Policía y yo considero que hay una falta de liderazgo”.