Irrigación: asesor usa máquinas de la repartición para obras en su finca
Un legislador del radicalismo puso la lupa sobre otros posibles desmanejos de Jorge Villalón, el asesor que todo el gobierno niega que exista, en el Departamento General de Irrigación (DGI).
Asimismo Serrano cuestionó, a través de otro pedido de informes, el accionar del superintendente de Irrigación, Eduardo Frigerio, por movilizarse en un auto que le pertenece a la empresa contratista más importante del departamento que maneja el agua.
La finca en la que trabajan las máquinas en cuestión se encuentra ubicada en Tupungato a unos 57 kilómetros de Mendoza, hacia el este de la ruta 40 y está a la vera del río Tunuyán.
En un contacto telefónico que este diario mantuvo el viernes 15 de agosto, Villalón reconoció los trabajos realizados por esas máquinas en la finca que, según relató, “la compré hace diez años en un remate del Banco Nación” y a la que “tengo la orden judicial de escriturarla”.
El pedido de informes de Serrano apunta a tratar de develar si estas afirmaciones son ciertas.
La presencia de Villalón en Irrigación, fue revelada por una investigación de MDZ publicada el 10 de agosto y que dejó al desnudo cómo se se maneja el poder y se hacen negocios en el gobierno de Celso Jaque.
Lo que dominó luego de ese artículo periodístico, fue la negación oficial y el silencio institucional. El propio gobernador, muy molesto, desestimó de manera rotunda que el controvertido personaje del PJ tuviera algún cargo en el estratégico organismo del agua. Esto, a pesar de que horas después MDZ ratificó que Villalón había sido contratado por Frigerio como asesor el pasado 6 de junio.
Desde el ámbito político, las reacciones también fueron escasas. El diputado de la Concertación, Alejandro Molero, presentó un pedido de informes que fue pasado a comisiones el miércoles pasado y, salvo esta nueva presentación realizada ahora por Serrano, no hubo nada más.
El propio Frigerio sigue hermético sobre el tema. El viernes se negó a responder la requisitoria periodística sobre la participación de Villalón en el organismo que conduce, a pesar de que ya nadie duda de que esto es así.
Es más: MDZ fue testigo casi involuntario de esa estrecha vinculación. El pasado día 15, cuando se intentaba averiguar cómo habían ido a parar máquinas del Estado a una finca privada de Tupungato, este diario obtuvo una respuesta oficial del secretario privado de Frigerio, Mario Ferreyra.
Luego de que el funcionario mostrara su buena voluntad: “Toda la documentación está a disposición en La Consulta (sede de la subdelegación del Tunuyán Superior)”, MDZ lo consultó a Ferreyra:
-Esos terrenos, ¿propiedad de quién son?
Tras unos segundos de silencio, se percibe que Ferreyra pasa el teléfono y una voz aguardentosa apareció del otro lado.
-Habla Jorge Villalón, se escuchó.
Si alquiló una máquina, ¿por qué en esa finca había dos?
Jorge Villalón sostiene que el alquiler de estos bienes públicos está en regla. Y al menos en la apariencia es así.
El asesor de Irrigación consiguió las máquinas a través de un convenio especial (una práctica habitual que se realiza en Irrigación) que se firmó entre la subdelegación del río Tunuyán Superior y un regante llamado Sebastián Martínez y en la que el asesor no figura.
Como dueño de esos terrenos aparece una firma: Errachida S.A. Así se ve la finca, en una filmación.
Las objeciones de Serrano pasan por tres puntos y apuntan a investigar varios aspectos. Uno de ellos es por qué si el contrato que esgrime Villalón es por el trabajo de una topadora (por la que se pagó $3.500 por 18 horas de trabajo) y en la zona hay dos máquinas trabajando.
Y el otro es clave: ¿puede un funcionario de Irrigación contratar maquinarias del departamento para beneficio propio? La lógica indica que no. Pero al no aparecer en los papeles el nombre de Villalón, se hace necesaria la investigación legislativa.
En ese sentido Serrano sostiene: " Es de mi conocimiento, que en dicha propiedad, se están tramitando actuaciones administrativas relativas a la deuda que Errachida S.A. mantiene o mantenía con el D.G.I. y que habría personal jerárquico (con fuerte decisión política) en la repartición que estaría relacionado con la empresa mencionada, lo cual justifica aún más esta solicitud de información, para no dejar dudas con respecto al funcionamiento que tiene que tener la administración pública en todos sus órdenes".
“De ser correcta ésta información- asevera Serrano a MDZ- en relación al interés directo del Señor Jorge Villalón respecto del predio cuya titularidad pertenece a Errachida S.A. pretendemos conocer las razones por las cuales no firmó el contrato el mismo Jorge Villalón en vez de obtener la contratación de la topadora mediante interpósita persona”.
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Sin embargo la subdelegación del Tunuyán Superior tiene en su inventario una excavadora similar a la que se puede apreciar en la foto (izquierda). Si hay otro contrato por esa máquina, hasta el momento no fue comunicado oficialmente por Irrigación.
Otros de los puntos para la investigación de los legisladores, es que “el contrato expresaría un objeto alejado de las tareas de mantenimiento de cauces y obras de conducción hídrica, toda vez que se habría contratado el servicio de la topadora para ser destinada a la limpieza de alambrados y demolición de viviendas”.
Y por último: “Si bien la empresa ERRACHIDA S.A. poseería en su propiedad derechos de riego superficial (Código de Cauce 5015, Padrones Parciales 0001 y 0002), no se hace referencia a poder alguno otorgado por ERRACHIDA S.A. al firmante, Sr. Sebastián Humberto Martínez, con lo que nos encontraríamos ante la posibilidad de que terceros ajenos al sistema de riego, contraten maquinaria que podrían alquilar en el mercado sin afectar las que son propiedad del Departamento General de Irrigación y que tienen como destino específico el mantenimiento de cauces y las servidumbres de los mismos”.
Además de todo esto, ¿en el auto de quién anda el superintendente?
En la investigación sobre el caso Villalón realzada por MDZ, un detalle llamó la atención de la Legislatura.
Como parte de la nota, se publicó una foto en la que el superintendente Frigerio sale de su trabajo a bordo de un Chevolet Vectra azul oscuro que, según el pedido de informes presentado hoy, pertenecería a la empresa contratista top de Irrigación.
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“Es de conocimiento de los requirentes que el Ingeniero José Frigerio se traslada con el auxilio del chofer afectado a Superintendencia en un rodado Chevrolet modelo VECTRA GLS modelo 2008, dominio HHE – 986”, redactó Serrano.
Y siguió: “Averiguada la titularidad del dominio referido, el vehículo pertenece a la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste Sociedad Anónima (CEOSA) quien adquirió dicho rodado el día 16 de junio de 2008. No escapa a nuestro conocimiento que Construcciones Electromecánicas del Oeste Sociedad Anónima (CEOSA), es contratista del Departamento General de Irrigación, en el marco financiamiento del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), en las siguientes obras: Independencia-Cobos, por $30.998.089 y Las Tunas por $29.993.416”, concluye.
La duda surge porque según la Resolución H.T.A. Nº 905/2007 ( Presupuesto de Gastos y Cálculo de Recursos para el ejercicio 2008 – faculta al Superintendente) “Para contratar contratar en forma directa, liberado de los requisitos licitatorios, debiendo recabar tres (3) invitaciones para cotizar, el arrendamiento de movilidades con o sin chofer”.
Según pudo averiguar este diario de boca de empleados de Irrigación, al asumir, Frigerio no estaba conforme con el Renault Megane oficial que le tocó para trasladarse y por eso habría cambiado. En ese Megane, ahora viaja Villalón.




