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La UCR ya evalúa abrirle las puertas a Cobos
Ayer se reunieron en un hotel de Buenos Aires e intentaron mantenerlo en secreto. Buscan darle “gran amnistía” a los radicales que se alejaron del partido. El 3 y 4 de octubre se realiza la Convención Partidaria.
En un encuentro que todos procuraron mantener en secreto, las actuales autoridades de la UCR y los tradicionales caciques del partido se reunieron en el Hotel Dazzler Tower ayer para debatir la política de "puertas abiertas" que el radicalismo encarará con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2011, según una información publicada hoy por el diario La Nación.
El nombre central que encabezaba la lista de dirigentes alejados del partido y con posibilidades de volver era el del vicepresidente Julio Cobos, a quien la UCR desafilió "de por vida" por haber integrado la fórmula kirchnerista en los últimos comicios.
El tema Cobos fue el punto más caliente del debate, en el que se mezcló la opinión de aquellos radicales que lo siguen considerando "un traidor" al partido con otros que no descartan postularlo para la presidencia.
La reunión fue organizada por los históricos caciques del partido, como Leopoldo Moreau, Federico Storani, Enrique Nosiglia y Rafael Pascual, que buscan asegurarse que el sector que lidera Gerardo Morales (actualmente en la presidencia de la UCR) comulgue con la idea de una "gran amnistía" para que los radicales K y otros dirigentes que se alejaron del partido vuelvan a la UCR. En la reunión, que pareció casi un revival del 83, también estaban Jesús Rodríguez, Juan Manuel Casella, Adolfo y Marcelo Stubrin.
Por el sector de Morales fueron los ex gobernadores Angel Rozas (Chaco), Roberto Iglesias (Mendoza), Oscar Castillo (Catamarca) y los jefes de los bloques parlamentarios del Senado, Ernesto Sanz, y de Diputados, Oscar Aguad.
A pesar de las diferencias planteadas hubo acuerdo en un punto: el radicalismo tendrá en adelante una política de puertas abiertas para recuperar radicales dispersos y esta estrategia la conducirá el partido institucionalmente, según confiaron al diario La Nación tres participantes del cónclave.
Morales prometió rever las sanciones a dirigentes y a comités de todo el país. Sin embargo, logró bastante apoyo su postura de que Cobos sólo podrá volver a afiliarse a la UCR cuando termine su gestión como vicepresidente del Gobierno. En este punto afloraron las diferencias: mientras que el alfonsinismo cree que se trata de una imposición innecesaria, otros, como el mendocino Iglesias, pusieron el grito en el cielo y pidieron más firmeza a la hora de evaluar a Cobos.
Iglesias, padrino político del vicepresidente en sus comienzos, lo acusa de haber perdido Mendoza a manos del PJ en las últimas elecciones por la estrategia de Cobos de aliarse al kirchnerismo y partir en dos a la UCR provincial.
Para Moreau y Storani, la UCR debe aprovechar "los vientos favorables" como el retroceso del oficialismo ante la opinión pública y el papel que el partido jugó en el Parlamento en el tratamiento de la resolución 125. "Ya tenemos la simpatía de la sociedad; ahora hace falta reconquistar su confianza para plantearnos como alternativa de gobierno, ante el populismo K y el neoliberalismo", sintetizó el cordobés Aguad en declaraciones realizadas al diario Clarín.
En el mismo matutino, quienes asistieron al encuentro se coincidió que "la sociedad ve a Cobos como un radical, y eso no se puede negar. Pero mientras siga siendo funcionario, no se puede avanzar en ningún acuerdo", se coincidió también.
De la discusión surgió que el diputado nacional Daniel Katz, integrante de la "mesa chica" del cobismo, puede ser el nexo con el grupo expulsado hace un año.
Aguad y Jesús Rodríguez se encargaron de trazar un diagnóstico económico del país. "Estamos preocupados, las cuentas públicas no cierran", sintetizaron.
El 3 y 4 de octubre próximo se reúne la Convención partidaria, donde, entre otros temas, se tratarán los pasos a seguir en los distritos partidarios intervenidos, castigo disciplinario que se impuso a los radicales K.
A pesar de las diferencias planteadas hubo acuerdo en un punto: el radicalismo tendrá en adelante una política de puertas abiertas para recuperar radicales dispersos y esta estrategia la conducirá el partido institucionalmente, según confiaron al diario La Nación tres participantes del cónclave.
Morales prometió rever las sanciones a dirigentes y a comités de todo el país. Sin embargo, logró bastante apoyo su postura de que Cobos sólo podrá volver a afiliarse a la UCR cuando termine su gestión como vicepresidente del Gobierno. En este punto afloraron las diferencias: mientras que el alfonsinismo cree que se trata de una imposición innecesaria, otros, como el mendocino Iglesias, pusieron el grito en el cielo y pidieron más firmeza a la hora de evaluar a Cobos.
Iglesias, padrino político del vicepresidente en sus comienzos, lo acusa de haber perdido Mendoza a manos del PJ en las últimas elecciones por la estrategia de Cobos de aliarse al kirchnerismo y partir en dos a la UCR provincial.
Para Moreau y Storani, la UCR debe aprovechar "los vientos favorables" como el retroceso del oficialismo ante la opinión pública y el papel que el partido jugó en el Parlamento en el tratamiento de la resolución 125. "Ya tenemos la simpatía de la sociedad; ahora hace falta reconquistar su confianza para plantearnos como alternativa de gobierno, ante el populismo K y el neoliberalismo", sintetizó el cordobés Aguad en declaraciones realizadas al diario Clarín.
En el mismo matutino, quienes asistieron al encuentro se coincidió que "la sociedad ve a Cobos como un radical, y eso no se puede negar. Pero mientras siga siendo funcionario, no se puede avanzar en ningún acuerdo", se coincidió también.
De la discusión surgió que el diputado nacional Daniel Katz, integrante de la "mesa chica" del cobismo, puede ser el nexo con el grupo expulsado hace un año.
Aguad y Jesús Rodríguez se encargaron de trazar un diagnóstico económico del país. "Estamos preocupados, las cuentas públicas no cierran", sintetizaron.
El 3 y 4 de octubre próximo se reúne la Convención partidaria, donde, entre otros temas, se tratarán los pasos a seguir en los distritos partidarios intervenidos, castigo disciplinario que se impuso a los radicales K.