Capitanich defiende la medición de inflación en el Chaco
Las palabras de Capitanich llegaron pocas horas después de quetrabajadores del INDEC afiliados a ATE denunciaran persecuciones,amenazas e intimidaciones, que atribuyen a la "patota" delsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, defendió hoy la metodología de medición de la inflación utilizada por el INDEC en esa provincia, mientras los trabajadores denunciaron nuevas amenazas e intimidaciones en la sede nacional del organismo.
Según Capitanich, en Chaco la inflación "es un índice que se mide de la misma manera desde hace 20 años" y aseguró que la metodología utilizada "no ha tenido ninguna alteración, ninguna manipulación, lo que demuestra claramente la desaceleración de la tendencia inflacionaria".
Las palabras de Capitanich llegaron pocas horas después de quetrabajadores del INDEC afiliados a ATE denunciaran persecuciones,amenazas e intimidaciones, que atribuyen a la "patota" delsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quienresponsabilizan de mantener intervenido el organismo.
Empapelado con afiches que acusan al sindicato de trabajar para los bonistas al denunciar que el índice de inflación es menor que el real, la sede del INDEC ha sido escenario de enfrentamientos y amenazas, que se acrecentaron con el correr de los últimos días.
Es que, bajo la consigna "ATE = bonistas", los carteles vinculan a los trabajadores con los acreedores de bonos argentinosque pierden en conjunto unos 400 millones de dólares por cada punto de inflación que no se refleja en el índice.
Pero las amenazas también se han hecho en forma puntual y personal.
"Me dijeron que me iban a matar y que sabían que salgo a las cinco y media", describe un matutino porteño, al reflejar el miedo en el relato de un afiliado de ATE amenazado.
Para la semana que viene se esperan algunas definiciones oficiales en cuanto a modificaciones de nombres y alejamientos de funcionarios del organismo.
El de la directora Ana Edwin, fuertemente ligada a Moreno, es el que más suena como inminente alejamiento de su cargo, pese a que la funcionaria se cansó toda la semana de desmentir su renuncia.
Pero más allá los cambios de nombres, al Gobierno le preocupanlas expectativas inflacionarias que están erosionando el poder adquisitivo de los asalariados.
Según Capitanich, en Chaco la inflación "es un índice que se mide de la misma manera desde hace 20 años" y aseguró que la metodología utilizada "no ha tenido ninguna alteración, ninguna manipulación, lo que demuestra claramente la desaceleración de la tendencia inflacionaria".
Las palabras de Capitanich llegaron pocas horas después de quetrabajadores del INDEC afiliados a ATE denunciaran persecuciones,amenazas e intimidaciones, que atribuyen a la "patota" delsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quienresponsabilizan de mantener intervenido el organismo.
Empapelado con afiches que acusan al sindicato de trabajar para los bonistas al denunciar que el índice de inflación es menor que el real, la sede del INDEC ha sido escenario de enfrentamientos y amenazas, que se acrecentaron con el correr de los últimos días.
Es que, bajo la consigna "ATE = bonistas", los carteles vinculan a los trabajadores con los acreedores de bonos argentinosque pierden en conjunto unos 400 millones de dólares por cada punto de inflación que no se refleja en el índice.
Pero las amenazas también se han hecho en forma puntual y personal.
"Me dijeron que me iban a matar y que sabían que salgo a las cinco y media", describe un matutino porteño, al reflejar el miedo en el relato de un afiliado de ATE amenazado.
Para la semana que viene se esperan algunas definiciones oficiales en cuanto a modificaciones de nombres y alejamientos de funcionarios del organismo.
El de la directora Ana Edwin, fuertemente ligada a Moreno, es el que más suena como inminente alejamiento de su cargo, pese a que la funcionaria se cansó toda la semana de desmentir su renuncia.
Pero más allá los cambios de nombres, al Gobierno le preocupanlas expectativas inflacionarias que están erosionando el poder adquisitivo de los asalariados.

