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Afirman que en nuestro país existe un manejo abusivo de la publicidad oficial
Según un informa regional elaborado por la Asociación por los Derechos Civiles, en la Argentina persiste un manejo "abusivo" y "discrecional" de la publicidad oficial, que funciona como una especie de "censura indirecta" sobre la prensa. En el Congreso de la Nación hay siete proyectos de ley sobre el tema, pero ninguno mostró avances.
Las conclusiones de "El precio del silencio" , un informe regional sobre publicidad oficial que la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) y la Iniciativa Pro Justicia de la Sociedad Abierta de Nueva York se presentarán pasado mañana. Allí, dan cuenta que en la Argentina persiste un manejo "abusivo" y "discrecional" de la publicidad oficial, que funciona como una especie de "censura indirecta" sobre la prensa. A eso se agrega que, a diferencia de lo que ocurre en otras naciones de la región, las iniciativas locales para regular la distribución de avisos no registran avances por falta de apoyo del Gobierno.
Se trata de un estudio pormenorizado de la problemática en siete países de América latina: Argentina, Chile, Colombia, Perú, Costa Rica, Honduras y Uruguay. A excepción de este último, en los países restantes se encontraron arbitrariedades en el manejo de la publicidad oficial.
En nuestro país sólo existe una ley a nivel provincial, aprobada en febrero pasado por la Legislatura de Tierra del Fuego. En el Congreso de la Nación hay siete proyectos de ley sobre el tema, pero ninguno mostró avances. "Ninguno puede ser tratado debido a que los legisladores vinculados al partido oficialista no han dado quórum para las sesiones en comisión", señala el informe. Como avance, se destaca el fallo de la Corte Suprema, de septiembre de 2007, por el que se condenó a la provincia de Neuquén por haber discriminado en el reparto de avisos al diario Río Negro .
Las modalidades de la "censura indirecta" o "sutil", como la llamaron en el informe, son cuatro: el manejo abusivo de la publicidad oficial para influir en los contenidos de los medios, los pagos hechos directamente a periodistas, la asignación discriminatoria de publicidad en favor de aliados políticos y el uso de la publicidad con fines propagandísticos, publica el diario La Nación.
Este último método, según el estudio, se registró en la Argentina, donde gran parte de la distribución de avisos depende del secretario de Medios, Enrique Albistur. "A pesar de las restricciones legales que rigen para la publicidad oficial en períodos de campaña, la gestión del presidente Néstor Kirchner aumentó su gasto en 2007 y dedicó generosos recursos a financiar avisos para promocionar su imagen en un año electoral en el que su esposa se postuló para la presidencia", concluye el informe.