Presenta:

Jaque y los diputados del PJ hicieron autocrítica para poder amigarse

El gobernador y los legisladores estuvieron reunidos más de tres horas anoche, para tratar de sofocar la crisis que había explotado en el oficialismo. "Jaque reconoció que ninguna de las dos partes provocó un diálogo fluido", afirmó el titular de la bancada oficialista Carlos Bianchinelli. Reconoció que los diputados estaban enojados con más de un ministro del Ejecutivo.
En el ojo de la tormenta: ratificaron a Bianchinelli como jefe de los diputados peronistas. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ
En el ojo de la tormenta: ratificaron a Bianchinelli como jefe de los diputados peronistas. Foto: Marcelo Ruiz / MDZ

Una reunión marcada por un sesgo de autocrítica mutua permitió lo que parece ser el retorno de la paz en la relación entre el gobernador Celso Jaque y los diputados del justicialismo.

El encuentro duró más de tres horas y se desarrolló anoche, entre las 19,30 y cerca de las 23, en el cuarto piso de la Casa de Gobierno. Jaque finalmente le concedió bastante tiempo a sus legisladores para un cara a cara impostergable, ya que, un día antes, habían amenazado con producir una rebelión de grandes dimensiones. En el fragor de la disputa, alguno incluso soltó la idea de pedir la renuncia del secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, por su manejo de las cuestiones del Poder Ejecutivo. Pero nadiBie mencionó semejante palabra anoche.

La noticia más importante fue la confirmación de Carlos Bianchinelli como presidente del bloque. El maipucino había amenazado un día antes con renunciar, poco después de haber visto una foto a sus ojos intolerable: Cazabán, en la Casa de Gobierno, cerrando el acuerdo de fondos para los municipios con el intendente cobista Alfredo Cornejo.

Pero al parecer, durante la noche del jueves, las posturas se ablandaron. En medio de un notable hermetismo por parte de sus pares, Bianchinelli dijo a este diario que la clave fue que “las dos partes” –Poder Ejecutivo y bloque de diputados oficialistas- hayan admitido que había un problema de diálogo.

“Se reconoce que no generamos el diálogo necesario. Él ( por el gobernador) reconoció que para dialogar hacen falta dos, y ninguno de los dos provocamos el diálogo fluido. Fue en temas puntuales, pero veremos como ordenamos esto desde la semana que viene”, expresó, en tono claramente conciliador.

Cazabán estuvo un ratito

El encuentro en la Casa de Gobierno contó casi con asistencia completa de los diputados del PJ (sólo faltó Fabián Miranda, hermano del intendente de Las Heras, quien se ausentó porque tiene una muñeca fracturada). Lo dirigieron el gobernador Celso Jaque y el vice Cristian Racconto. También participó Jorge Tanús, presidente de la Cámara de Diputados, uno de los que más trabajó durante el día de ayer para evitar que la prensa se enterara de la vital reunión.

Bianchinelli calificó la reunión como “bárbara”, en un intento de eclipsar las rispideces vividas en el seno del oficialismo el día anterior.

El funcionario más cuestionado por los diputados peronistas apareció recién al final. Jaque lo mandó a llamar, a pedido de los presentes, y “el Chiqui” Cazabán apareció unos momentos para saludarse con los legisladores que, un día antes, querían pedirle la cabeza.

No caben dudas que el estilo de gestión de Cazabán fue el generador de la explosión entre los diputados y Jaque. Los problemas nacieron hace varios meses, cuando el hombre de San Rafael intentó nombrar las autoridades de bloque del PJ en la Legislatura, y terminó esta semana, con el anuncio de la capital alterna en San Rafael, que dejó descolocada la relación entre el gobernador y el intendente de ese departamento, Omar Félix.

Estos y otros males eran hasta ayer atribuidos a Cazabán, pero en el encuentro de anoche, muchos trataron de “despersonalizar” la discusión. “Esto no era personal con él, a Cazabán lo dejaron pegado, quisieron colgar que la diferencia era mía con él”, aclaraba anoche un Bianchinelli de voz ronca y cansada, como si en las últimas 48 horas hubiera descansado muy poco.

Lo cierto es que lo que anoche afloró tímidamente en la tropa del PJ es que, más allá de que Cazabán está al tope del podio de los menos queridos, también había enojo entre los diputados con otros ministros de Jaque. Es el caso del ministro de Infreaestructura, Francisco Pérez, otro de los encumbrados de la gestión peronista. A Pérez lo incluyeron ayer en la lista de ministros con poco contacto con los legisladores.

“No nos comunicábamos lo sufiente para debatir propuestas que cada ministerio hace”, dijo Bianchinelli, en una frase que blanqueó el problema de los diputados con varios ministros del Ejecutivo.

Cornejo y Mazzón

Vino como anillo al dedo que se planteara tras la reunión el enojo por la foto de Cornejo y Cazabán. Ante esa consulta, el cobista número uno de la provincia fue duramente cuestionado por el jefe de los diputados peronistas: “Cornejo no es quien puede acordar esta ley”, expresó Bianchinelli respecto del proyecto de ampliación presupuestaria. “Las propuestas de Cornejo eran malas, por eso votamos la ley a las 11,30 de la noche”, agregó, por primera vez en tono agresivo contra alguien.

También habló el legislador del operador Juan Carlos Mazzón, que es su jefe político en Buenos Aires. Frente a una versión que tildaba al secretario de la Presidencia y líder del sector azul como el jefe de la rebelión justicialista contra Cazabán, Bianchinelli dijo que la especie “es una mentira y una aberración”.

“Mi alejamiento de la presidencia del bloque era una cuestión personal, porque pensaba que esto quizás podía ayudar a reestablecer el diálogo. Nunca me llamó nadie. Hay gente que no termina de reconocer todo lo que hizo Mazzón por el triunfo justicialista”, vociferó, otra vez en tono poco mesurado, el ratificado jefe del bloque peronista en Diputados.