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Marchena invitó al procurador a contestar un informe enviado en abril

Desde el Ministerio de Gobierno contestaron así a las críticas hechas por Rodolfo González al proyecto de ley de Ministerio Público. Le dijeron que, si existía alguna observación, debería haberla expresado cuando le pidieron que leyera el borrador.

La respuesta del Ministerio de Gobierno al Procurador General de la Corte, Rodolfo González, quien la semana pasada se quejó en la Legislatura porque no fue tenido en cuenta para la redacción del proyecto de ley de Ministerio Público, fue a través de una carta firmada por el titular de la cartera, Juan Marchena.

El comunicado tiene un sesgo de ironía. Se le pide a González que por favor envíe a la brevedad “su análisis y demás consideraciones pertinentes para enriquecer el proyecto”, ya que el Ejecutivo nunca recibió el informe correspondiente a la invitación hecha al procurador el 8 de abril de este año para que de su opinión sobre el tema.

La decisión fue tomada por Marchena y por su subsecretario de Justicia y Derechos Humanos, Diego Lavado, quien estuvo presente la semana pasada en la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, cuando González planteó sus quejas, pero se negó a dejarlas por escrito.

En el Ejecutivo decidieron salir al cruce del procurador. La primera medida fue hacer pública las dos notificaciones que el funcionario recibió en su despacho. Una en abril y otra durante los primeros días de julio. Se trata del mismo proyecto que desde la Casa de Gobierno remitieron a la Legislatura y que no incluyó ninguna de las críticas y observaciones hechas por González, porque, como afirmó Lavado, nunca contestó.

Este último episodio terminó de convencer a los funcionarios de Jaque de sacar a González del medio de cualquier tipo de conversación o negociación con el Poder Judicial. Aseguran que su concepto de “administración de la Justicia” es opuesto al de los ministros de la Corte, como Jorge Nanclares, Aída Kemelmajer o Alejandro Pérez Hualde, por ejemplo.

“Necesitamos gente que de respuestas rápidas; que muestre vocación para generar un cambio. Y la experiencia con González no es precisamente esa. Hay muchos puntos del Código Procesal Penal que están parados por la burocracia de la Procuración. Cualquier idea o proyecto que no sale de la cabeza de González es cajoneado u obstaculizado. Quiere ser el protagonista, y por eso pone palos en la rueda. Algún día habrá que rever qué experiencia tiene para ser el jefe de los fiscales”, dispararon desde Gobierno.

Estas declaraciones están fundamentadas, dijeron en el tercer piso de Casa de Gobierno. Si bien González nunca acusó recibo de la convocatoria hecha para analizar el proyecto de ley de Ministerio Público, los funcionarios del Ejecutivo trabajaron junto con varios fiscales y otros integrantes de la segunda línea de la Procuración que aportaron ideas. “Y por eso está ofendido”, aseguraron.

Para no bajar los decibeles, el procurador salió a contestar ayer en una conferencia de prensa. Contraatacó con el mismo calibre de munición, y terminó de llevar la polémica al terreno de la acusaciones personales; concretamente, contra el secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán.