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Jaque sigue sin querer hablar de la crisis entre Cristina y Cobos

Volvió de Buenos Aires y eludió opinar sobre el despido del gobierno nacional de seis hombres del vicepresidente. "Yo no fui consultado cuando se hizo su designación y no hay ninguna razón para que pueda ser consultado ahora", esquivó. Aún no está confirmado cuándo viene la presidenta a Mendoza.

Celso Jaque eludió otra vez meterse en el la crisis desatada entre Cristina Fernández y su vicepresidente Julio Cobos  y optó por no opinar sobre el despido masivo de cobistas del gabinete nacional que se conoció en las últimas horas.

“No tengo ninguna opinión. Yo no fui consultado cuando se hizo su designación y no hay ninguna razón para que pueda ser consultado en esto”, esquivó Jaque, recién descendido del avión que lo trajo de Buenos Aires.

Hasta allí había viajado el lunes, para estar presente en el acto que la presidenta encabezó para anunciar la reestatización de Aerolíneas Argentinas.

Cómo suele suceder en este tipo de viajes, Jaque no precisó los detalles de su periplo en la Capital Federal. Esto,  a pesar de que manifestó que estuvo “con la presidenta y con el ministro de Vido”  hablando sobre obras públicas para la provincia.

Jaque volvió, pero no pudo traerse aún la confirmación de que Cristina estará en Mendoza en agosto tal cual se anunció hace una semana. “Nuestras intención es que venga, pero no sabemos cuando”, sinceró el mandatario en el aeropuerto.

Desde que la crisis en el gobierno nacional estalló por el “no” de Cobos al proyecto oficial de retenciones, Jaque y sus ministros optaron por no hablar del asunto.

Y en ese sentido el gobernador y sus colaboradores, prometen decir en privado todo lo que tienen para decir.

Gente cercana a Jaque confió que el gobernador dará su opinión en la próxima reunión del PJ que se realizaría el jueves, en dónde tratará de moverse bajo un argumento: “Yo les avisé”.
 
“Jaque fue uno de los pocos dirigentes que le dijo a Néstor Kirchner que no era conveniente armar la Concertación”, se inflan el pecho en Casa de Gobierno.

 
La semana pasada, cuando el vicepresidente era la figura política del momento, Jaque repitió quince veces ante la requisitoria periodística que “yo no soy juez y no voy a abrir juicios de valor” al respecto.

Hoy, tras la salida de seis hombres de Cobos del ministerio de Planificación que conduce Julio De Vido con el ex subsecretario Alejandro Rodríguez a la cabeza, siguió en la misma postura.

“Yo no puedo hacer nada ni a favor ni en contra, es una facultad del Poder Ejecutivo nacional. Insisto: nunca fui consultado, es una facultad del Ejecutivo nacional y son ellos los que tienen que decidir”, recitó.

Sólo se atrevió a soltarse un poco, cuando le tocaron el orgullo. Losa periodistas le recordaron que tras su salida, Rodríguez se arrogó el  mérito de haber destrabado la construcción del gasoducto Beazley- La Dormida, la obra que Cristina supuestamente vendrá a inaugurar el mes próximo.

 
“Puedo decir  lo que yo hice, no sé que hizo Rodríguez. Eso estaba paralizado y cuando asumí trabajé con De Vido y aceleré todo un trámite que venía dormido”, reveló.