Comenzó el "operativo venganza K" contra los funcionarios que responden a Cobos
El “operativo venganza K” comenzó en el mismo momento en que Julio Cobos dijo que su voto no podía ser positivo; que por más que considerara que no era la mejor decisión política, no podía acompañar el proyecto oficial de retenciones móviles.
La reacción del kirchnerismo fue inmediata. El primer movimiento estuvo a cargo del ministro de Planificación –y soldado incondicional de Néstor Kirchner-, Julio De Vido. Las primeras víctimas: los mendocinos bajo su ala. Concretamente, pidieron las renuncias del subsecretario de Combustibles, Alejandro Rodríguez, y dos de sus colaboradores, Laura Fagot y Eduardo Moreno. Y, de acuerdo con la información que se maneja, el lunes no volverían a sus despachos porque el viernes ya habrían dejado sus cargos; situación que potenciaría la crisis en el gobierno que distanciaría aún más a Cristina Fernández de su vicepresidente.
Pero el castigo presidencial no se detuvo allí. También van por la cabeza de Mario De Casas, otro mendocino del entorno de Cobos que había sido designado presidente del directorio del Entre Nacional Regulador de la Energía (ENRE)
Por lo pronto, Rodríguez, al ser consultado sobre su situación actual, pidió disculpas y dijo que prefiere mantenerse en silencio antes de confirmar o desmentir algo.
Para el cobismo, no se trata de una novedad. La versión ya se había instalado unas horas después de la votación en el Senado. Y, de alguna manera, fue confirmado ayer por el vicepresidente, cuando declaró que temía represalias por parte del Ejecutivo contra radicales K.
Cobos ya sabía que los laderos de la presidenta y hombres fuertes del kirchnerismo habían apuntado la mira hacia su gente, y que más allá de algún pedido de justificación, veía difícil poder sostener estos cargos. Por eso la lista la completan Juan Carlos Jaliff (Instituto Nacional de Vitivinicultura) y Francisco Morandini (Agua y Saneamientos Argentinos).
Fuera de los mendocinos, Horacio “Pechi” Quiroga, el actual subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería, también sería uno de los hombres buscados por el kirchnerismo para demostrarle a Cobos que su votación tendrá un alto costo político.
Cobos ya sabía que los laderos de la presidenta y hombres fuertes del kirchnerismo habían apuntado la mira hacia su gente, y que más allá de algún pedido de justificación, veía difícil poder sostener estos cargos. Por eso la lista la completan Juan Carlos Jaliff (Instituto Nacional de Vitivinicultura) y Francisco Morandini (Agua y Saneamientos Argentinos).
Fuera de los mendocinos, Horacio “Pechi” Quiroga, el actual subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería, también sería uno de los hombres buscados por el kirchnerismo para demostrarle a Cobos que su votación tendrá un alto costo político.


