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Cobos no descarta represalias contra los radicales K que tienen cargos en el Ejecutivo
"Las renuncias siempre están presentadas y la gente nuestra está dispuesta a dar un paso al costado", afirmó ayer. Aclaró que pedirá explicaciones si los cobistas son expulsados por culpa de su postura en el tema de las retenciones.
El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, no descarta la posibilidad de que la Casa Rosada tome represalias contra los radicales K de Mendoza que fueron nombrados como funcionarios nacionales gracias a su alianza política con el kirchnerismo.
Cobos dejó entrever que podría haber expulsiones en este contexto por demás tenso en su relación con el kirchnerismo. “La continuidad de ellos depende de los ministros”, afirmó. A lo que agregó: “Las renuncias siempre están presentadas y la gente nuestra está dispuesta a dar un paso al costado”.
De todos modos, sostuvo que llegado el caso pedirá “justificaciones” que expliquen la expulsión del puñado de cobistas que ocupan puestos en segundas y terceras líneas del Ejecutivo Nacional. Ex funcionarios locales como Juan Carlos Jaliff, Alejandro Rodríguez, Francisco Morandini y Mario De Casas están en esa lista. “No son muchas personas las que están en el Ejecutivo”, aclaró.
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También sostuvo Cobos que los mendocinos que trabajan en el Senado están protegidos por un paraguas especial en medio de esta guerra: dependen directamente de él.
Estilos
Cobos cerró este viernes marcando algunas diferencias más con el matrimonio presidencial. Aunque a esta altura no quiere ver más sus declaraciones en las letras de molde de los diarios (ni a los periodistas, de quienes su familia se hartó en los últimos días), el vicepresidente se permitió una nueva crítica al estilo que tuvieron los Kirchner en la pelea con el campo.
“Algunas cosas de forma hacen al fondo”, indicó, para completar más adelante: "La gente no quiere agravios, quiere diálogo, tolerancia y respeto”.
Las palabras del vicepresidente de la Nación abrieron un poco más la grieta que lo separa de la Casa Rosada. Aunque, por otro lado, en el resto del diálogo que tuvo con un grupo de periodistas de diarios, Cobos intentó empezar a construir un puente que lo vuelva a acercar a la jefa del Poder Ejecutivo.
En un tramo, el vicepresidente se ocupó de recalcar que no estaba en contra de las retenciones al agro, pero sí de algunos aspectos de la resolución 125 que afectaban la rentabilidad a futuro del campo. También los referidos al fondo de redistribución social que inventó el Ejecutivo en medio de la crisis, los cuales a su criterio debían pasar por el Congreso.
En tanto, sobre algunas versiones del acoso oficialista que habría sufrido durante la sesión del Senado del miércoles, Cobos las desmintió, o las tapó: “Hay cosas que pueden ocurrir”, afirmó.
Lo que sí descartó tajantemente fue el rumor de que la Presidencia le negó un avión oficial para volver a Mendoza el viernes en la mañana. “La realidad es que me quise venir en auto para pasar por San Luis a recoger algunas cosas de mi hijo, que estudia allí”, explicó.
También negó haber sufrido un “ataque de pánico” antes de votar en contra de las retenciones móviles, aunque en realidad no conoce muy bien esa enfermedad. “Tenía un estado emocional muy fuerte. En realidad no sé lo que es un ataque de pánico, pero estaba agotado y venía durmiendo mal”, señaló.
Fondos
El vicepresidente también habló esta tarde de las chances que existen ahora de que se discuta el reparto de los fondos entre el Estado Nacional y las provincias.
Poco después de que se conociera el envío del proyecto de las retenciones al Congreso, Cobos sugirió la posibilidad de abrir la discusión sobre las regalías petroleras que cobran los distritos productores como Mendoza, las cuales sufren retenciones mucho más altas que las aplicadas al campo por parte del Poder Ejecutivo. Ahora considera que la discusión de estos temas “se puede ir dando”.
Pero en las expresiones de Cobos hubo cierta crítica al desempeño del gobernador Celso Jaque en este tema. “Este era un mensaje para los gobernadores, son ellos los que tienen que reclamar. Cuando era gobernador firmé que cuando el barril de petróleo supera los 95 dólares el barril, hay que volver a rediscutir con las provincias. De ahí en más, es responsabilidad de las provincias”, afirmó.
Cobos cerró este viernes marcando algunas diferencias más con el matrimonio presidencial. Aunque a esta altura no quiere ver más sus declaraciones en las letras de molde de los diarios (ni a los periodistas, de quienes su familia se hartó en los últimos días), el vicepresidente se permitió una nueva crítica al estilo que tuvieron los Kirchner en la pelea con el campo.
“Algunas cosas de forma hacen al fondo”, indicó, para completar más adelante: "La gente no quiere agravios, quiere diálogo, tolerancia y respeto”.
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En un tramo, el vicepresidente se ocupó de recalcar que no estaba en contra de las retenciones al agro, pero sí de algunos aspectos de la resolución 125 que afectaban la rentabilidad a futuro del campo. También los referidos al fondo de redistribución social que inventó el Ejecutivo en medio de la crisis, los cuales a su criterio debían pasar por el Congreso.
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También negó haber sufrido un “ataque de pánico” antes de votar en contra de las retenciones móviles, aunque en realidad no conoce muy bien esa enfermedad. “Tenía un estado emocional muy fuerte. En realidad no sé lo que es un ataque de pánico, pero estaba agotado y venía durmiendo mal”, señaló.
Fondos
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