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Las complejidades del día después

Con más o menos bronca, con mayor o menor interés en la materia, los argentinos nos hemos acostumbrado a la “agenda de las retenciones”.

Una larga lista de acciones y premoniciones vienen ocupando a la sociedad y a la dirigencia, encontrando un fuerte reflejo de análisis, opiniones, apuestas y pronósticos en los medios de comunicación desde que empezaron las clases hasta que llegaron las vacaciones de invierno.

¿Qué pasará el día después de mañana, signado como “clave”, cuando el Senado aborde el proyecto oficial sobre retenciones a la renta agraria?

El tema empieza a ser analizado por especialistas de todo el país y por los protagonistas de una pelea que no parece encontrar consuelo.

Gane quien gane en la votación de la Cámara Alta, habrá consecuencias políticas y económicas. Pero también hay que calcular repercusiones sociales y judiciales.

Si el Gobierno se impone, el campo ya prometió una foto para el jueves: “La dirigencia del

campo junto al defensor del pueblo Eduardo Mondino nos presentaremos ante la Justicia”, anticipó el titular de la Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi (foto, a la derecha).

Y hasta el mismo gobierno podrá interpretarlo cómo quiera: como un triunfo político, como una carta blanca, como el verdadero inicio de la gestión de Cristina y, si así lo quiere y calcula, hasta podrá seguir modificando el monto de las retenciones, ya que quedará habilitado para hacerlo.

Si el campo logra introducir modificaciones, de modo tal que el proyecto vuelva atrás y deba ser reconsiderado por Diputados, habrá que prepararse para una larga lucha que sólo acabará, probablemente, el año que viene, condicionado, además, por las elecciones parlamentarias.

Algunos analistas ya dan cuenta que el asunto dará que hablar por mucho tiempo, sean cuales fueren los resultados de las movilizaciones o de la votación del miércoles.

Un punto central del debate es el artículo segundo del proyecto oficial. Incluye y conserva la potestad que el Código Aduanero de le otorga al Gobierno para hacer lo que quiera con el impuesto. El diario Clarín, con la firma de Arcadio Oña, indica que La ley les pone ciertas limitaciones a estas superfacultades, pero son tan laxas que podrían ser fácilmente salteadas. El Poder Ejecutivo puede cambiar, gravar, desgravar y eximir para ´atender necesidades de las finanzas públicas, estabilizar los precios internos y mantener el abastecimiento interno´. Para incorporar valor agregado a las exportaciones y mejorar así el ingreso del trabajo nacional. Para  ´ejecutar la política monetaria, cambiaria y de

comercio exterior´ y ´promover, proteger o conservar las actividades nacionales productivas´”.

En tanto, “un eventual rechazo del Senado en la votación en general del proyecto oficial de retenciones abriría la puerta a un auténtico galimatías jurídico, en el que nadie se arriesga a pronosticar cuál debería ser el destino de la discusión de las retenciones móviles en el Parlamento”, señala en su edición de este martes el diario La Nación.

Agrega luego que los antecedentes jurídicos están divididos en la materia. “Una parte de la biblioteca –dice el matutino porteño- sostiene que si el oficialismo pierde la votación en general, el proyecto quedará automáticamente rechazado y, por lo tanto, se acabó la discusión”.

Pero, indica, “si bien las retenciones móviles seguirán en vigor -esto fue lo que estableció el Gobierno al negarse a suspender la resolución 125 mientras se discutiera el tema en el Parlamento-, el gesto político, evalúan en la oposición, sería tan fuerte que el Poder Ejecutivo debería estudiar un cambio de postura”.

En medio de los fuegos artificiales de los discursos, también se exponen vaticinios diversos: 

  • Pichetto amenaza al vicepresidente Julio Cobos, diciendo que si vota contra el Gobierno, “se tiene que ir”, cayendo en lo que el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá calificó de “actitud destituyente”.
  •  Cobos, a su vez, tendrá que decidir qué hace con su gobierno y, por lo pronto, ha decidido no encender la mecha de siquiera un petardo, llamándose a silencio.
  • De Angeli (en la foto de arriba) anuncia que si se arregla todo, vuelve a su campo.
  • Aunque desmentido por el ministro de la Corte Carlos Fait, circuló públicamente que se había realizado una reunión secreta de la Presidenta con el titular del máximo organismo Judicial, Ricardo Lorenzetti. Y allí, este, le habría anticipado que la Corte no avalaría el proyecto oficial, aunque sea aprobado.
  • Montado en eso, Buzzi, como ya digimos más arriba, promete foto en las escalinatas de Tribunales si el Senado da su aval a la propuesta oficial.

En definitiva, hay coincidencias de que el jueves seguiremos hablando de las retenciones.

Todo indica que no es por capricho ni por una moda: el proyecto del Gobierno toca uno de los nervios más sensibles de uno de los grupos de poder más grandes de la Argentina y, por lo tanto, se vuelve una pieza clave del “modelo de país” que tenemos, aunque queramos tenerlo o no.

Por ello, la “agenda de las retenciones” seguirá abierta por mucho tiempo más.