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“De Angeli es el personaje actual de un conflicto de 200 años”

El autor del libro “El agitador”, el periodista de la revista Veintitrés Adrián Murano (foto, abajo), habló con MDZ en Buenos Aires sobre el personaje central de su trabajo: el dirigente ruralista entrerriano Alfredo De Angeli.

Ayer adelantamos algunos pormenores del libro, que fue escrito en tiempo récord (tan sólo un mes) y en el que se rebelaron detalles de las preferencias políticas de quien es considerado como un verdadero “líder de las bases del campo”.

De Angeli es una pieza central de la protesta del campo en contra de las retenciones. No hay acto en la Pampa Húmeda que se precie de exitoso si no es cerrado con la palabra del dirigente de la Federación Agraria oriundo de Gualeguaychú. Pero además, no hay programa de televisión capaz de digerir alguna noticia sobre el cuadro de situación del país si antes no pone en pantalla, en vivo desde la ruta o en el estudio del canal, al polémico agricultor.

La tarea del autor de “El agitador” no fue menor. Le tocó escribir un libro en muy poco tiempo. Para ello, tuvo que investigar datos del aludido, pero también de su entorno político y gremial, de sus familiares y de su trabajo.

El volumen, luego de toda esa tarea, llegó a las librerías apenas tres meses después de que De Angeli saltara al estrellato con los cortes de ruta en su provincia.

Quién es y quién será de Angeli

Una incógnita creciente que ponen de manifiesto tanto sus defensores a ultranza como quienes lo detractan sin miramientos, es quién es realmente y qué busca, más allá de la protesta, Alfredo de Angeli con su creciente y fomentado protagonismo. ¿Es un emergente más, un líder, un gremialista, un político...?

“Es todo eso”, dijo a MDZ el periodista que más lo conoce, Adrián Murano. “Es un emergente porque así lo decidieron los medios masivos de comunicación, que lo eligieron como el líder carismático y simplificador de un conflicto complejo”, señaló el autor de “El agitador”.

Pero además consideró que “como gremialista puede mostrar, además de su pertenencia orgánica a la Federación Agraria Argentina (FAA), una trayectoria: sus cortes de ruta y manifestaciones no empezaron ahora sino en los noventa”, contó, para aceptar luego que “es un sujeto político por definición, aunque aún resulta difícil encasillarlo en una ideología concreta”.

El trabajo en cuestión lo muestra como un hombre que votó por los radicales, el Frepaso, Kirchner y Pino Solanas, pero que votaría por alguno de los Rodríguez Saá o Elisa Carrió y se indica que su círculo íntimo lo componen conspicuos dirigentes maoístas y de la derecha, del PCR (Partido Comunista Revolucionario) y de Recrear, vinculados a Ricardo López Murphi. Toda una ensalada ideológica.

A pesar de todo eso, De Angeli es quien sale con foto y letras de molde en la tapa de un libro en medio de una coyuntura en la que no es el factor decisivo, sino uno más. No ocurrió lo mismo con los grandes dirigentes agrícolas del país ni las centenarias instituciones del campo.

Murano sostuvo que “más que ver algo diferente (en la figura del entrerriano), lo que me atrajo de él fue la posibilidad de aportarle un personaje al relato”. “El libro, en definitiva –agregó el autor-  no es una biografía, sino un análisis de la coyuntura como parte de un proceso mayor”.

El periodista consideró que, en ese sentido, “De Ángeli es el personaje actual de un conflicto que lleva doscientos años y que tiene que ver con la pugna entre dos modelos de país”.

- ¿Su estrellato es efímero o es la génesis de algo nuevo?, le preguntamos a Adrián Murano.

- Es difícil asegurar una cosa o la otra. El propio De Ángeli será el artífice de su propio futuro político.

En Buenos Aires y, en general, en toda la Pampa Húmeda, se está viviendo el conflicto entre el Gobierno y el campo como un eterno e infartante partido entre Boca y River. Las figuras que ponen su cara y su voz suben y bajan en una imaginaria –aunque existente- “bolsa de valores de la política”.

Este autodefinido “chacarero” está allí y el año que viene hay elecciones. Qué pasará con su fama, es la respuesta que le faltaba responder al autor: “en principio –señaló Murano a MDZ- su estrellato tiene fecha de caducidad cuando se resuelva este conflicto puntual. Pero la casi segura continuidad de la pugna de modelos le posibilitaría construir un futuro político. Por el momento –agregó el periodista- no hay dudas de que se convirtió en un dirigente político con gran predicamento local que alcanzó notoriedad nacional”.

Fotografía del autor: Gentileza del diario Crítica