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Mendoza también quedó relegada a la hora del reparto de los premios K

Celso Jaque estaba exultante la semana pasada cuando por su respaldo incondicional al Gobierno en la crisis con el campo, Cristina lo "premió" con $5 millones. Pero otras provincias aliadas recibieron muchísimo más: Entre Ríos fue beneficiado con $1.600 millones. Los premios y castigos también llegarán al Congreso. El apoyo de Marita Perceval al proyecto oficial de retenciones, que descolocó a la Concertación.
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Mendoza no sólo perdió con Entre Ríos al básquet en los últimos días. También perdió, y por goleada, a la hora del reparto de favores presidenciales en el medio de la crisis con el campo.

La provincia mesopotámica recibió el mes pasado $1.600 millones por parte del Gobierno nacional en concepto de “reparación histórica”, en el marco de un programa de ayuda que contempla cerca de 250 obras viales, hídricas, energéticas, de saneamiento y viviendas.

Traducido de otro modo: esos fondos (de los cuáles unos $500 millones ya están en ejecución) sirvieron para “pagar” los favores políticos del gobernador Sergio Uribarri quien, en una de las provincias en la que el conflicto agrario estalló con mayor virulencia, no dudó en ponerse del lado de Cristina Fernández de Kirchner.

Comparado con lo que Celso Jaque recibió hace poco menos de una semana por su respaldo incondicional a Cristina en el tema de las retenciones móviles, la cifra es mínima.

Jaque volvió exultante de Buenos Aires porque la Casa Rosada le adelantó $5 millones para Seguridad (de los $40 que había prometido) y otros $2 millones para un programa de desarrollo ganadero. En ese mismo acto, la Nación firmó el inicio de la licitación de una obra importante para Mendoza: el dique Los Blancos.

La alegría del mendocino debería quedar aún más empañada aún, si se recorre la geografía de los premios otorgados por el kirchnerismo a la hora de agradecer a  los gobernadores alineados.

La provincia de Corrientes, gobernada por  el radical K Ricardo Colombi, logró firmar en los últimos días el refinanciamiento del 75% de la deuda que mantiene con la Nación, por una cifra que ronda los $200 millones. 

La asistencia llegó también al Chaco de  Jorge Capitanich. Aunque este mandatario, conocedor del mundo de las promesas K, donde las obras se prometen pero luego no se concretan, fue más astuto. Al chaqueño le ofrecieron el compromiso de firmar una obra pública de peso para su provincia y se negó. Exigió fondos frescos y en ese sentido logró llevarse la semana pasada de la Casa de Gobierno una cifra que ronda los $200 millones.

La ayuda también bajó para Salta, Buenos Aires y Chubut, en montos que también son muy superiores a lo que Jaque recibió con entusiasmo el último miércoles.

Visto desde aquí, el panorama no es alentador. Mendoza puja por firmar desde hace seis meses un acuerdo de financiamiento de su deuda por más de $300 millones conocido como PAF (Programa de Financiamiento Ordenado), que el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, dijo hace quince días que ya estaba listo. Pero que aún no se concreta.

A Mendoza tampoco le fue demasiado bien en otro de los puntos clave de la distribución de ingresos entre la Nación y las provincias. Terminó muy relegada en el Presupuesto Nacional 2008 y, casos como el reparto de dinero para viviendas, ocupa el lugar 19 en el contexto de las provincias argentinas.

Los premios y castigos también llegan al Congreso

Frente a las dificultades que el kirchnerismo enfrenta en el Congreso para junta los diputados suficientes para aprobar su proyecto de retenciones, los medios nacionales ya hablan de un Plan B.

¿En qué consiste?  “En concesiones o castigos según quién levante o no la mano. Habrá premios y habrá freezer, revelaron legisladores y operadores políticos del oficialismo y de la oposición”, según revela hoy el diario La Nación.

“Cinco fuentes consultadas revelaron que las promesas para los fieles incluyen la renovación parlamentaria, planes sociales, viviendas, caminos, cargos, obras y la refinanciación de alguna deuda provincial. Los "traidores", de acuerdo con la definición de Kirchner, sufrirán el destierro político o la pérdida de cargos relevantes con presupuestos especiales”, relata el mismo matutino.

Dentro de esa lista negra, que entre otros hiperkirchneristas está armando el operador mendocino Juan Carlos “Chueco” Mazzón, se descarta que haya varios radicales K que fueron colocados en el Poder Ejecutivo por Julio Cobos, hoy alejado del calor de los favores de Cristina y su marido.

Sin embargo habría una premiada: la senadora Marita Perceval, quien otra vez estaría buscando colocarse como la candidata número uno para ser ministra de Defensa, ante el comentario que todo el mundillo político del Senado ya conoce y que indica que Nilda Garré tendría los días contados en esa cartera.

Perceval dio este lunes una muestra de fidelidad a toda prueba: fue la única legisladora mendocina de la Concertación, que no respaldó el proyecto alternativo de retenciones que presentó Cobos y que el oficialismo ninguneó. Perceval anunció a través de un vocero que “no votará ningún proyecto que vaya en contra de lo intereses de la presidenta y a favor de los capitales de la soja”.