El procurador se quejó porque no lo tuvieron en cuenta para la ley de Ministerio Público
Rodolfo González pasó por la Legislatura, criticó el proyecto enviado por el Ejecutivo y manifestó que lo deberían haber consultado, pero que nadie contestó sus llamados cuando quiso hacer una sugerencia. Desde Casa de Gobierno afirmaron que le llevaron el borrador dos meses antes y todavía siguen esperando su respuesta.
El procurador de la Corte, Rodolfo González, presentó sus quejas ante la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, por entender que se habían cometido errores groseros en la redacción del proyecto de ley de Ministerio Público, que el Ejecutivo envió a la Legislatura en mayo de este año, luego de cuatro meses de trabajo.
Los planteos de González -que afirmó que la ley va en contra de lo que fija la Constitución provincial- fueron escuchados por los legisladores, quienes, una vez terminada la exposición, solicitaron al procurador que presentara esos reclamos por escrito para que sean tenidos en cuenta a la hora del análisis y del posterior debate. Pero González fue sólo fue dispuesto a hablar.
La ley de Ministerio Público no es más que el marco legal para encuadrar varias figuras que actualmente están reglamentadas sólo por resoluciones y que hacen al funcionamiento del Código Procesal Penal. La modificación más importante tiene que ver con la aparición del “Defensor General”; cargo necesario para regular a los funcionarios que cumplen ese rol, y que desde la puesta en vigencia del nuevo código de procedimiento es un asunto pendiente.
González señaló que nunca fue tenido en cuenta para el armado del proyecto. Manifestó su enojo por considerar que, por su rango, lo deberían haber consultado y no relegarlo a un segundo plano. Aseguró que en más de una oportunidad intentó comunicarse con el ministro de Gobierno, Juan Marchena, para explicar esta situación, pero que sus llamados y sus mensajes en el contestador telefónico no fueron respondidos.
Sin embargo, desde el Ejecutivo indicaron que un mes y medio antes de enviar el proyecto, el borrador fue remitido a la oficina del procurador, a quien se le pidió que lo leyera y diera su opinión al respecto.
Durante ese tiempo, en la subsecretaría de Justicia y Derechos Humanos trabajaron junto con los fiscales de Delitos Complejos, camaristas y funcionarios de la Procuración. Pero nunca tuvieron una respuesta o una comunicación por parte de González.
Luego de hablar durante 25 minutos, el procurador se retiró de la Legislatura sin dejar una constancia de todas las observaciones hechas, ya que, se justificó, sólo había llevado unos apuntes.
Durante ese tiempo, en la subsecretaría de Justicia y Derechos Humanos trabajaron junto con los fiscales de Delitos Complejos, camaristas y funcionarios de la Procuración. Pero nunca tuvieron una respuesta o una comunicación por parte de González.
Luego de hablar durante 25 minutos, el procurador se retiró de la Legislatura sin dejar una constancia de todas las observaciones hechas, ya que, se justificó, sólo había llevado unos apuntes.

