Reclamos que complicarán las finanzas
El segundo semestre del año presentará un panorama complicado para las finanzas de la provincia. El disconformismo que existe entre los empleados públicos comenzó a manifestarse con la medida de fuerza anunciada por los trabajadores de salud, pero no fue más que el resultado de medidas tomadas por la gestión de Jaque, que, para los estatales, se convirtieron en la señal que necesitaban para volver a pedir mejoras salariales.
Los dos hechos que determinaron ese clima fueron el acuerdo (y aumento incluido) con los jueces y la posibilidad de subir el precio por kilómetro recorrido que el gobierno paga a las empresas de transporte público, para poder aumentar el sueldo de los choferes, quienes hace quince días dejaron a la provincia paralizada con un paro sorpresa.
"Si tienen plata para eso, significa que tienen plata para pagarle a los médicos y a los enfermeros", enfatizó Raquel Blas, de ATE, al explicar por qué habían pedido que se reabriera la negociación en paritarias.
El reclamo es acompañado de ejemplos precisos. No se resignan a que el sueldo básico de un médico sea de 1.800 pesos si un colectivero cobra por encima de los 2.800.
Pero no sólo en el área de Salud está la demanda de mejoras. Los docentes están afilando las espadas para volver a pinchar al gobernador antes del receso invernal. Específicamente, apuntarán a la recomposición del salario de los maestros de grado.
"La canasta familiar está cada vez más cara, y eso va en detrimento del sueldo que actualmente perciben los docentes. Queremos una actualización. Eso es lo que vamos a plantear al gobierno", manifestó el secretario del SUTE, Eduardo Franchino.
El ejercicio financiero de la provincia 2008 arrancó con una suba de 500 millones de pesos en concepto de aumento de sueldo para los estatales. Esta decisión había sido tomada por Julio Cobos antes de dejar su mandato y fue parte de la herencia que recibió Celso Jaque. Aún así, ni bien asumió, el justicialismo llamó a todos los sectores para abrir una nueva negociación. Hubo algunas discusiones menores, pero la salida se encontró rápidamente porque el Ejecutivo accedió, en general, a los pedidos planteados.
Para Víctor Hugo Dagfal, representante de los trabajadores de la Administración Central, "debe haber un acuerdo entre todos los sindicatos para hacer un pedido en común, que sea uniforme y que plantee cierta igualdad a partir de las funciones de cada trabajador".
Dagfal insistió con la necesidad de subir a 2.000 pesos el sueldo inicial de un trabajador clase C1, y una vez instalada esa generalización, sí hacer diferencias que se desprendan de la capacitación y especialidad de cada área.
Lo que no está claro es de dónde sacará el dinero la provincia para poder satisfacer estas mejoras. En la ley de presupuesto aprobado en enero no figuraba el aumento otorgado en paritarias, tampoco estaban incorporado el arreglo con los magistrados y mucho menos la posibilidad de subir el subsidio al transporte.
"La única forma de obtener ese dinero es mejorando la recaudación. No existe otra manera", había manifestado hace meses el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, luego de anunciar el aumento para los docentes.
"La canasta familiar está cada vez más cara, y eso va en detrimento del sueldo que actualmente perciben los docentes. Queremos una actualización. Eso es lo que vamos a plantear al gobierno", manifestó el secretario del SUTE, Eduardo Franchino.
El ejercicio financiero de la provincia 2008 arrancó con una suba de 500 millones de pesos en concepto de aumento de sueldo para los estatales. Esta decisión había sido tomada por Julio Cobos antes de dejar su mandato y fue parte de la herencia que recibió Celso Jaque. Aún así, ni bien asumió, el justicialismo llamó a todos los sectores para abrir una nueva negociación. Hubo algunas discusiones menores, pero la salida se encontró rápidamente porque el Ejecutivo accedió, en general, a los pedidos planteados.
Para Víctor Hugo Dagfal, representante de los trabajadores de la Administración Central, "debe haber un acuerdo entre todos los sindicatos para hacer un pedido en común, que sea uniforme y que plantee cierta igualdad a partir de las funciones de cada trabajador".
Dagfal insistió con la necesidad de subir a 2.000 pesos el sueldo inicial de un trabajador clase C1, y una vez instalada esa generalización, sí hacer diferencias que se desprendan de la capacitación y especialidad de cada área.
Lo que no está claro es de dónde sacará el dinero la provincia para poder satisfacer estas mejoras. En la ley de presupuesto aprobado en enero no figuraba el aumento otorgado en paritarias, tampoco estaban incorporado el arreglo con los magistrados y mucho menos la posibilidad de subir el subsidio al transporte.
"La única forma de obtener ese dinero es mejorando la recaudación. No existe otra manera", había manifestado hace meses el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, luego de anunciar el aumento para los docentes.


