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El Senado archivó el proyecto de  reestructuración sanitaria

Así lo decidió el Senado provincial en pleno. Hubo durísimos reproches opositores hacia la gestión de Salud: calificaron el proyecto sanitario como un "Frankestein" y un "cascarón sin sentido". Esta situación pone en problemas al ministro del área, Sergio Saracco, quien todavía debe enfrentar otro desafío: el paro de mañana y pasado de los empleados hospitalarios.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

El Senado provincial acordó por unanimidad el archivo de la ley de reestructuración sanitaria, la única opción que le quedó al oficialismo luego de intentar imponer en vano una norma para reordenar, a través de facultades amplias, el sistema de salud pública de Mendoza.

El gobernador Celso Jaque y el ministro de Salud, Sergio Saracco, anunciaron hace más de tres meses el envío a la Legislatura de una ley de emergencia sanitaria, similar a la que se aprobó para seguridad. Pero en la Cámara de Diputados, las facultades para Saracco se acotaron considerablemente. De la “emergencia” se pasó a la “reestructuración”, modelo que a duras penas obtuvo la meda sanción de la Cámara Baja.

Pero la pelea se reeditó en el Senado. La oposición en pleno se opuso desde el primer día a los artículos que le permitían a Saracco meter mano en las estructuras de los hospitales públicos, e incluso de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP). Además, consideraron que ponía en riesgo la descentralización de la salud. Y se sumó el descontento de los propios actores de la salud, como los gremios ATSA y Ampros.

Las maniobras del jaquismo en el Senado para tratar de salvar la ley no ayudaron a mejorar el panorama. En primer lugar, los sucesivos faltazos del ministro Saracco, que nunca asistió al llamado de los senadores de la comisión de Salud. Por último, la decisión de levantar la sesión hace una semana, artilugio que el PJ utilizó para evitar el seguro naufragio del proyecto.

Con toda esta carga negativa, los senadores se sentaron en sus bancas y esta vez al oficialismo no le quedó otra que acordar rápidamente con la oposición que el proyecto se archive. "La decisión fue del gobernador de la provincia, Celso Jaque, y es para propiciar que se trate rápidamente en una nueva ley", expresó al respecto el senador justicialista Miguel Serralta. 

En tanto, Luis Ruzo, presidente del bloque de senadores del PJ, igualmente defendió la conveniencia de declarar la emergencia en salud. “Desde el oficialismo reconozco la predisposición al diálogo de la oposición, no las puestas en escena que hubo en algunas ocasiones. Pero queremos que el diálogo sea con todos, porque hay muchas esperas para las cirugías, hace falta personal y hay elementos obsoletos en los hospitales. Los médicos y enfermeros le ponen el pecho a las balas, pero no basta con eso. Por eso proponemos estas leyes. Gracias a Dios propusimos este proyecto”, monologó el senador.

Antes se habían expresado en pleno los opositores, que propiciaban el archivo. Ernesto Corvalán, del PD, indicó que “esta ley es un Frankestein que no soluciona los problemas de la salud. Se tiene que aprobar el archivo y después avanzar en conjunto en un plan integral de salud”.

También se manifestaron en el mismo sentido el cobista Omar Dengra, los justicialistas concertadores Ricardo Bermejillo y Guillermo Amstutz, el cobista Aníbal Rodríguez, Alejandra Naman (ARI) y el radical Mauricio Suárez. "No hace falta esta ley para hacer un relevamiento de la cantidad de médicos del sistema. Además, el articulado demuestra que no hay plan de salud", dijo Rodríguez.

A su turno, el demócrata Aldo Giordano recalcó que se estaba archivando "una ley ineficaz. No hay emergencia si no hay pruebas de ineficacia. La Salud no necesita una ley que la reorganice, sino un gobierno que la realice. Este era un cascarón sin sentido alguno".

El radical Suárez era precisamente uno de los legisladores más comprometidos por esta norma, ya que el presidente del bloque de la UCR militaba la aprobación, en contra de lo que pensaban buena parte de sus correligionarios y a favor de los intereses del oficialismo.

“Yo estaba a favor de la aprobación, porque la norma se cambió in tótum y en eso hubo mucho esfuerzo de miembros de mi bloque. Pero esta ley no nos conformaba a nadie, ni  siquiera a los que la íbamos a aprobarla”, expresó Suárez, a quien algunos habían acusado de negociar los votos del radicalismo a cambio de favores del Poder Ejecutivo.

Ministro en problemas

El archivo de la emergencia sanitaria deja en una posición muy incómoda al ministro de Salud, Sergio Saracco, para quien este resultado es casi una derrota personal. Pero el panorama podría empeorarse a partir de mañana, cuando comienzan 48 horas de paro de los empleados de la salud en reclamo de otro aumento salarial.

Si Saracco tuviera complicaciones para mantener los servicios mínimos en los hospitales y centros de salud, la suerte del funcionario podría estar echada. En este sentido, en el Ministerio de Salud hoy se advirtió cierto desconcierto en la preparación de la audiencia en la Subsecretaría de Trabajo donde el Ejecutivo tratará de evitar que ATE afecte sensiblemente desde mañana todos los servicios.

Según se supo, en esa cartera pidieron a la gestión anterior la resolución que se aplica en estos casos, ya que no contaban con ella.

De todos modos, algunos hombres del oficialismo salieron a defender a Saracco del posible abismo. "El archivo de la reestructuración sanitaria fue acordado con el propio ministro. No se puede ir un funcionario por esto", señaló un senador del jaquismo, aunque a la vez reconoció que el ministro atraviesa una de las semanas más difíciles desde que asumió.