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El Gobierno impulsará una ley para garantizar el servicio mínimo de transporte

Tras la caótica jornada de ayer por el paro de micros, la administración de Celso Jaque estudia avanzar en una herramienta legal para evitar que la provincia se quede sin servicio de colectivos. El proyecto buscará que el servicio de pasajeros sea considerado  de interés público. Así, en caso de una huelga, siempre habrá un servicio mínimo.

"Día insensato donde primó la irracionalidad de Sipemon". Así definió la tensa jornada de ayer un alto funcionario del Ministerio de Infraestructura, donde la bronca y el malestar por la huelga de los choferes de micros era evidente.

Por ese motivo, por lo bajo, prometen "ir hasta el hueso" contra el sindicato dirigido por Rodolfo Calcagni. Pero para evitar otro dolor de cabeza como el de ayer, con las calles sin colectivos y muchos mendocinos sin la posibilidad de trasladarse, el Gobierno de Celso Jaque analiza impulsar una ley para que el servicio de transporte de pasajeros sea considerado de interés público.

Eso significaría que bajo ninguna circunstancia se puede dejar de brindar por completo el servicio, ya que en el caso de una potencial huelga de choferes, siempre tendrá que haber al menos un servicio mínimo.

"Vamos a analizar si es posible prever una ley, para considerar el servicio de pasajeros como de interés público y que no se pueda cortar, o por lo menos que se deje una prestación mínima. Eso hoy no está previsto en la Nación ni en la provincia", explicó el subsecretario de Servicios Públicos, Marcelo Costa.

Durante toda la jornada, en Casa de Gobierno se trabajó para encontrar una salida al conflicto. El Ejecutivo se mantuvo en su postura de no entregar un peso más a la oferta inicial, y el paro recién se levantó cuando los empresarios le ofrecieron a los conductores una mejora en la propuesta salarial.

Pero en el 7º piso, donde funciona el Ministerio de Infraestructura, y en el 4º piso, donde el gobernador Celso Jaque tiene su despacho, las reuniones se sucedieron.

En esos encuentros de definió, por ejemplo, un plan de contingencia por si el paro no se levantaba. "Uno era poner servicio de colectivos con choferes de la EPTM. Estaba previsto poner 200 colectivos con recorridos troncales, desde las diferentes plazas municipales hasta el centro. Y además estábamos estudiando algunas medidas judiciales", decía Costa cerca de la medianoche y minutos después de conocer que la huelga llegaba a su fin.

Mientras, otro funcionario reconoció que se estaban convocando a todos los choferes de las diferentes reparticiones del Estado, como Vialidad y el IPV. Mitad en serio, mitad en broma, en los pasillos de Casa de Gobierno se decía que cualquier empleado con un carnet habilitante para manejar un micro iba a tener que conducirlo.