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Jaque se aleja de la Casa Rosada

El gobernador de Mendoza aparece en la lista de mandatarios del PJ que tienen cada vez menos relación con la Presidencia y con los principales ministros de Cristina Fernández de Kirchner. A pesar de sus numerosos viajes, todavía no pudo anunciar resultados positivos.

Alguna vez, no hace mucho tiempo, un medio nacional lo calificó como el gobernador “rebelde” del universo kirchnerista. Ámbito Financiero hacía mención simplemente a la decisión de Celso Jaque de mantener en el Gobierno al cuestionado subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, pese a la presión de la Casa Rosada.

Pero con el pasar de los días, el mendocino parece que se aleja cada vez más del calor K. Y no sólo el caso Rico enfrió la relación, ya que otros motivos, como el paro del campo, ponen a la Nación y a Mendoza en veredas opuestas.

A Jaque le cuesta cada día más que le abran puertas en la Casa Rosada, y la tensión llegó a su punto cúlmine cuando todo el kirchnerismo convocó a una marcha de apoyo a la Presidenta en su pelea contra el campo, y el gobernador estuvo a punto de no asistir. “Todavía no sé si voy a estar en Buenos Aires porque tengo otros compromisos", decía el día antes del acto.

Finalmente, viajó sobre la hora y estuvo en la Plaza de Mayo, pero casi escondido y en una tribuna que refleja el momento que atraviesa su relación con los Kirchner: arriba suyo, y como protegiéndolo, se ubicó Juan Carlos Mazzón, el operador presidencial que lo impulsó a la gobernación y uno de los pocos funcionarios influyentes que lo “banca” en Buenos Aires.

Antes, Jaque había criticado al piquetero oficialista, Luis D’Elía, y reconocía que no se sentía “bien” compartiendo tribuna con el hombre que desalojó por la fuerza a las personas que reclamaban en el centro porteño a favor del campo.

Gobernador y piquetero estuvieron juntos en otro acto kirchnerista, en este caso en Parque Norte, para apoyar a Cristina. Y el gesto de Jaque de regresar de urgencia de Chile para estar presente en la primera fila del evento no fue suficiente para recomponer relaciones con el kirchnerismo.

Ahora el mendocino aparece en el listado de gobernadores que se distanciaron de la línea K. Ahí también están Mario das Neves (Chubut), Juan Schiaretti (Córdoba), Luis Beder Herrera (La Rioja) y José Luis Gioja (San Juan).

Ellos, en público o privado, ya mostraron su disconformidad con la forma de manejar el conflicto con el campo por parte de la Casa Rosada. Incluso Jaque y  Gioja (otro de los “protectores” del mendocino) renegaron cuando se enteraron de que Cuyo quedaba al margen de los beneficios impositivos que otorgaba la Nación a productores en relación con subsidios por flete.

Otro dato: “Los mandatarios cuyanos transmitieron a sus allegados el trato desigual que tuvieron con respecto a otros gobernadores del PJ de parte de la Presidenta. Se referían a Jorge Capitanich (Chaco) y a Sergio Uribarri (Entre Ríos), que habrían recibido fondos para obra pública la semana última luego del apoyo explícito que hicieron a Cristina Kirchner”, señala un artículo del diario La Nación que refleja el creciente malestar de los gobernadores del PJ con el gobierno nacional.

Lo cierto es que los viajes del gobernador a Buenos Aires se han multiplicado desde que asumió. Sus voceros hablan de “gestiones para la provincia”, pero los resultados brillan por su ausencia. Ni siquiera las fotos de las últimas giras muestran a Jaque con los ministros más influyentes, y mucho menos con la Presidenta.

Hoy puede ser una oportunidad para difundir una imagen que muestre un acercamiento con la Rosada. Desde la gobernación juran que Jaque se reunirá con el ministro de Economía, Martín Lousteau, para buscar soluciones para el campo mendocino. Aunque desde el Palacio de Hacienda negaron que en la agenda figure del funcionario nacional ese encuentro. Recién por la tarde se sabrá si el malargüino logró su cometido.

El caso Rico

Horacio Verbitsky, presidente del influyente Cels y “vocero” kirchnerista, comenzó en Página 12 la embestida K contra Rico, que continuó con el duro dictamen contra el ex comisario por parte de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, comandada por Eduardo Luis Duhalde.

Nada de eso pudo torcer el brazo de Jaque, que por el momento mantiene al subsecretario de Seguridad, pagando un costo político muy alto.

Su “amiga” Cristina le dio la espalda con la promesa electoral (¿alguien se acuerda ahora de los famosos $40 millones para combatir el delito en Mendoza?) y varias voces aseguran que esto continuará así mientras Rico esté en el Gobierno.