Problemas para Cobos: dicen que Kirchner quiere vengarse, e intendentes amenazan con volver a la UCR
Entre la espada y la pared. O mejor dicho, entre la supuesta ira de Néstor Kirchner y el confirmado malestar de los intendentes del radicalismo K bonaerense. Así está en estos momentos el vicepresidente Julio Cobos, quien como líder del sector de la UCR alineada a la Casa Rosada debe soportar la presión del ala más dura del kirchnerismo y de los caciques radicales que, molestos por el manejo oficial de la crisis del campo, amenazan con regresar al partido.
"Un día después de que Cristina calificara de 'golpistas' a los cacerolazos de la Plaza de Mayo y concluyera que esa muestra de furia ciudadana había sido preparada con antelación por sectores que simpatizaban con la dictadura militar, el vicepresidente apeló al tono casual y dijo todo lo contrario: que el cacerolazo fue 'espontáneo' y que él condenaba a la patota de D’Elía", agregó la revista.
Hay que recordar que en el medio del paro del campo, . "Lo que hizo no favoreció al Gobierno, puede ir a expresarse a favor o en contra, pero no puede agredir verbal ni físicamente", dijo en relación a la violenta irrupción del piquetero en Plaza de Mayo.
"Julio habló de las agresiones de ambos lados: las ofensas del campo contra la Presidenta, y las de D’Elía. Lo sacaron un poco de contexto, aunque está claro que eso es lo que piensa", agregó el cobista, quien también descartó cualquier conflicto con Kirchner y destacó que el vicepresidente "trabajó mucho para destrabar el conflicto con el campo".
De confirmarse esta presunta venganza K contra Cobos, son varios los radicales K que verían peligrar sus puestos de trabajo. Uno de ellos sería Horacio "Pechi" Quiroga, ex intendente de Neuquén y actual subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería.
También aparecen mendocinos en la lista: Alejandro Rodríguez (subsecretario de Combustibles), Mario de Casas (titular del Ente Nacional Regulador de la Electricidad) y Sergio Marinelli (Administración Nacional de Aviación Civil). Todos ellos dependen del Ministerio de Planificación que dirige Julio de Vido.
Malestar interno
Pero el presunto plan de venganza de Kirchner no es el único problema para Cobos, que también debe enfrentar un foco de rebelión interno entre los radicales K. Los intendentes bonaerenses del sector mostraron su inquietud por el manejo que hizo el Gobierno sobre el conflicto con el campo, y amenazan con regresar a la UCR, que los espera con los brazos abiertos.
Algunos jefes comunales sostienen que "nuestra K empieza a diluirse", y otros señalan que les preocupa el rumbo de la Concertación "porque no hubo avances después de las elecciones".
Según afirma el diario La Nación en su edición dominical, cuatro de esos intendentes bonaerenses se reunirán el martes con Cobos para "plantearle formalmente su reclamo". Las críticas al Gobierno comenzaron cuando Kirchner ratificó su intención de normalizar el PJ, pero explotaron con el paro del campo.