Jaque marca el estilo de una política de comunicación que hace agua
De todos los modos políticos del kirchnerismo, Celso Jaque parece haber adoptado uno por sobre todos: mantener una mala relación con la prensa.
Un par de horas más tarde, repitió un paso de comedia casi del mismo tenor. Decidió atender a los periodistas al finalizar un acto en el Regimiento de Infantería de Montaña 8 del Ejército Argentino y cuando las preguntas ya no le gustaron cortó en seco.
La cuestión tenía que ver con las mediciones del Indec que se habían conocido el día anterior y que intentaban demostrar que la inflación de marzo fue del 1,1%. “¿Usted cree en esos números?”, lo consultaron al gobernador. Jaque dio una larga explicación del por qué del aumento de precios, de la crisis del sector frutihortícola, de la oferta y la demanda, de las cuestiones de mercado y de la crisis del campo. Pero evidentemente no quería contestar sobre la medición del Indec.
“Más allá de esta explicación ¿Usted cree que la inflación de marzo fue como la marca el Indec”, insistió MDZ. Bueno, muchísimas gracias. No voy a contestar, hemos terminado, respondió el malargüino, mientras tomaba a este cronista cariñosamente de la cara con las dos manos y se iba otra vez.
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Tres episodios sirven para describir lo que pasa
Más allá de las adulaciones y las muestras de "cariño" hacia los periodistas, estas últimas actitudes de Jaque dejaron en evidencia una política de comunicación oficial que hace agua. Y, asimismo, que la crisis con los intendentes terminó de hundir la usina de prensa jaquista.
Como nunca, esta última semana los errores comunicacionales del Ejecutivo complicaron a un gobierno que desde que asumió no logra hacer pie todavía. Y al que la pelea con los intendentes dejó en carne viva.
- El primero de ellos se desató cuando el propio gobernador salió a decir públicamente que los intendentes debían echar mano a los recursos previstos en el Fondo de Ayuda Municipal (originalmente destinados a Seguridad) para hacer frente a los aumentos de sueldos. Esas declaraciones, generaron un conflicto que ya lleva una semana completa.
El problema no fue que Jaque lo haya dicho. Sino que después salió a decir (en la voz del vicegobernador Cristhian Racconto) que no lo dijo.
La contradicción quedó en evidencia cuando el diario Los Andes, publicó la desgrabación completa de las declaraciones del gobernador.
“Lo primero que tenemos que ver nosotros es qué apoyo financiero les hemos dado. De hecho, está el Fondo de Ayuda Municipal que es una cantidad de 50 millones de pesos cuyos fondos son de libre disponibilidad. Lo único que pedimos a los municipios es involucramiento en temas relacionados con, digamos, atacar las causas de la inseguridad, acciones que muchas veces ya las tienen previstas.
-¿A los sueldos no los pueden destinar?
-"Sí, sí, sí porque tienen libre disponibilidad". Eso dijo Jaque.
- El segundo punto tiene que ver con el mismo tema de la crisis. El mandatario viajó a Buenos Aires el lunes por la tarde casi de incógnito y no quiso revelar a qué iba. Una voz oficial ventiló a la prensa (después se supo que falsamente) que Jaque se iba a entrevistar con el ministro Martín Lousteau para solicitarle auxilio financiero y resolver así el problema con los intendentes. Jaque no quiso decir para qué viajaba y luego dos ministros de su gabinete debieron salir a aclarar que la reunión con Lousteau se iba a realizar, pero para tratar cuestiones vinculadas al agro. Esa versión, provocó entre otras cosas que se dilatara la paritaria de los municipales a la espera de que Jaque consiguiera fondos de la Nación que jamás llegaron.
- Y el tercer episodio fue el más significativo. El ministerio de Hacienda reveló datos sobre el estado financiero de las comunas que para los intendentes eran falsos y que terminó de caldear los ánimos.
Como pocas veces se había visto, los dos caciques más pesados del PJ, Rubén Miranda y Adolfo Bermejo, salieron a cruzar al funcionario de la cartera económica que dio la información.
Miranda fue más allá, protagonizando un hecho poca veces visto: un oficialista que despotrica en la misma Casa de Gobierno, contra el mismo Ejecutivo y en la cara del ministro de Gobierno, Juan Marchena, uno de los funcionarios puestos por Jaque para negociar con las comunas.
Este es el "estilo Jaque"
Los defensores a ultranza de estos métodos, cómo el coordinador General de Prensa, Lautaro Vicario, usan un argumento. “Es el estilo del gobernador”, sostiene.
Pero ese estilo, choca de lleno con varios aspectos de la relación con la prensa. Uno de ellos es la escasa información oficial acerca de las actividades del primer mandatario; otra es la nula oportunidad que hubo en estos cuatro meses de gestión justicialista de que Jaque responda preguntas que no le gustan sin cortar las conferencias de prensa.
Pero también hay un hecho un tanto más grave: el “estilo Jaque” marca que si algún periodista o algún medio publica una información que al gobernador no le gustó o lo critica, es muy probable que el mal humor llegue al punto de que , a ese periodista, Jaque deje de atenderlo y de contestarle preguntas. Y al medio, se lo aparte de la pauta oficial. MDZ es el caso testigo de esto.
Esta "política de comunicación", podría entenderse si realmente al gobierno le diera resultado. Pero no se explica en situaciones como las que los periodistas percibimos a cotidiano, en donde la sensación general es que una buena parte de la ciudadanía que lo votó, se está preguntando realmente si era para esto.