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Sube la tensión entre los intendentes y Jaque

Dos pesos pesados del PJ, Adolfo Bermejo y Rubén Miranda, salieron fuerte a desmentir al Ministerio de Hacienda. Jaque convocó para mañana a una reunión con algunos jefes comunales para descomprimir la crisis desatada por reclamo de más recursos.
Miranda es uno de los promotores de la protesta. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ
Miranda es uno de los promotores de la protesta. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ

La crisis entre el gobierno provincial y los intendentes de Mendoza alcanzó hoy un nivel de tensión tal, que dejó pendiendo de un hilo la relación entre las comunas y Celso Jaque.

Dos de los más importantes jefes comunales del PJ, Adolfo Bermejo de Maipú y Rubén Miranda de Las Heras, no sólo insistieron con el reclamo de ayuda financiera, que el gobernador desestima, y que los intendentes convirtieron ahora en la reiteración de un pedido para la creación de “un fondo de emergencia”.

Sino que además desmintieron en público, en un caso, y en la misma Casa de Gobierno, en el otro, a los funcionarios del ministerio de Hacienda que habían revelado el miércoles que los municipios habían recibido un aumento de la coparticipación de un 20% este año.

“Hay funcionarios de Hacienda que tienen incontinencia verbal”, sostuvo Miranda. “El funcionario que hizo esos comentarios no se de dónde  los sacó, corre por cuenta de él”, se exasperó Bermejo.

Los dos, salieron con los tapones de punta a pegarle al subsecretario de Hacienda, Mario Granado, quien en el medio de la pelea por más recursos mostró planillas a los periodistas que indicaban que las comunas habían recibido un aumento importante de recursos.

“Eso es en proporción al año pasado. Que Granados vaya al supermercado, que cargue nafta, que se fije cuánto sale el asfalto para hacer bacheo, cuanto sale una bolsa de cemento. Ese aumento no era para personal”, rechazó Miranda.

En tanto el gobierno aparece como desorientado. Las declaraciones de Bermejo se registraron el  Aeropuerto, previo a un viaje a Buenos Aires, en dónde además reiteró el pedido de plata.

“Más allá de las declaraciones de Granado, seguimos esperanzados en que el gobierno provincial le dé una ayuda a los municipios porque siempre estamos afrontando temas de la provincia y corresponde que el gobernador nos ayude”, manifestó el jefe comunal.

Miranda dijo lo suyo en la misma Casa de Gobierno y pegado al ministro de Gobierno, Juan Marchena, puesto por Jaque a descomprimir la situación.

Las acciones de Jaque tampoco ayudan a encontrar una salida. Desde que el teme explotó a comienzos de esta semana, el mandatario buscó como válvula de escape la necesidad de plantear ante la Nación una nueva ley de coparticipación federal de impuestos.

El gobernador y su ministro de Producción, Guillermo Migliozzi, estuvieron el miércoles en Buenos Aires por  más de 45 minutos con el ministro de Economía, Martín Lousteau.

Hablaron de un reclamo de al menos diez puntos que el mendocino llevó para mejorar la situación del agro local. Pero ni una palabra se le planteó al ministro en esa reunión, como uno de los interlocutores válidos para tratar este tema,  de la necesidad de mejorar la coparticipación.


Migliozzi llamó a una conferencia de prensa para destacar exultante los aspectos de su encuentro con Lousteau. Pero oficialmente se ratificó que “del tema de la coparticipación no se habló" con el titular de la cartera económica.

Una reunión para descomprimir

El malestar de los intendentes, no sólo tenía que ver con el supuesto aumento de la coparticipación. Sino también, con la afirmación del segundo de Hacienda de que ya les habían girado la plata a las comunas correspondiente a la primera cuota del FAM y que éstas aumentaron su planta de personal y  dieron también subas salariales por fuera de la paritaria.

 “Yo no sé de dónde saca Granado esos números. A mí todavía no me depositaron un peso. Todos los intendentes le estamos acercando al gobernador los verdaderos números para que vea cual es la realidad”, se quejó Miranda.

Quizás consciente de lo que está pasando, Jaque reaccionó. Convocó para mañana a Miranda (quien podría estar acompañado por varios intendentes justicialistas más) para comenzar negociar una salida al conflicto. Se especula que lo mismo, podría llegar a hacer el gobernador en los próximos días con municipios.

“Lo que le vamos a plantear al gobernador es la conformación de un fondo de emergencia. Eso es lo que estamos planteando, que por lo menos garantice un piso de dinero. No estamos pidiendo que nos auxilien en todo, ni tampoco estamos pidiendo limosna”, expresó Miranda.

Marchena miraba al intendente con cara de preocupación. “Ese fondo lo vamos a dialogar con el gobernador. Yo como ministro de Gobierno quiero tender puentes con todos los intendentes”, dijo, para patear la pelota hacia adelante.