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Ahora Jaque enfrenta una amenaza de paro de los empleados municipales

La paritaria de ayer por la tarde fracasó, pero se estableció un cuarto intermedio hasta el lunes. Si no hay acuerdo, desde el martes habría medida de fuerza, según indicó la Federación Municipal.Un funcionario del Poder Ejecutivo sostuvo que el conflicto lo tienen que resolver los jefes comunales con sus empleados.
Edgardo Valenzuela, subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno. Foto: Ivana Gonzalez/ MDZ
Edgardo Valenzuela, subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno. Foto: Ivana Gonzalez/ MDZ
La paritaria con los empleados de las comunas no arrojó ningún resultado positivo y, en este marco, la Federación Municipal amenazó con parar a partir del martes próximo.

"Si no hay una respuesta el lunes, tomaremos medidas de acción directa desde el martes. Hablamos de paros sorpresivos y suspensión de servicios, como es la recolección de residuos", explicó Magdalena Sepúbliveda, miembro de la Federación.

Los representantes de los empleados discutieron durante más de dos horas sin ponerse de acuerdo respecto del aumento salarial para el sector con los secretarios de Hacienda de las comunas, un intendente (el de Malargüe, Juan Antonio Agulles) y el subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno, Edgardo Valenzuela.

El no acuerdo en la reunión que se celebró en la Casa de Gobierno fue un broche acorde a una jornada marcada por la tensión entre los intendentes y el gobernador Celso Jaque, quienes están en pugna precisamente por los fondos para pagar aumentos en los municipios.

Todos esperan que el nudo se empiece a desatar mañana, cuando Jaque se reúna con el intendente de Las Heras, Rubén Miranda. El encuentro se producirá luego de que Miranda rechazara  fuerte y en público los cálculos que hace el Poder Ejecutivo, según los cuáles los municipios están en condiciones de afrontar el aumento salarial.

En el Ejecutivo dicen que Jaque completaría la ronda con el resto de los intendentes en los primeros días de la semana que viene, es decir, con el paro encima. Pero en ese caso, al Ministerio de Gobierno todavía le quedaría un botón que pulsar: la declaración de la conciliación obligatoria, que -según las estimaciones de Gobierno- podría contener el paro durante algunos días.

Lo cierto es que, hoy por hoy, la pelea está trabada. Es que los empleados municipales reclaman un piso salarial de 1.000 pesos -hoy es de 540 pesos-. Si bien hoy no se formalizó ninguna propuesta, las comunas barajarían pagar una suma menor: menos del 20% de aumento.

Aunque casi todas fueron pálidas, el subsecretario Valenzuela se esforzó en poner su mejor cara y sostuvo que en la reunión de hoy con los municipales  "hubo avances en las posiciones y muy buen clima de trabajo".

Eso sí, dejó en claro una premisa política: "No es el Ejecutivo, sino los intendentes los que tienen que ponerse de acuerdo con la Federación Municipal".

En la realidad, todo está relacionado con todo, ya que los intendentes, al parecer, no pueden llegar a un acuerdo salarial con sus empleados si no reciben una ayuda financiera de la Provincia (el pedido rondaría los 80 millones de pesos).

En este sentido, una fuente oficial arriesgó que primero habrá un acuerdo de montos en la mesa paritaria y, después, los intendentes terminarán de redondear las cifras de la ayuda financiera con el gobernador.

La situación continúa siendo difícil desde lo político por la falta de plata que aduce sufrir el Ejecutivo y en ese ámbito insisten en que no darán a los intendentes plata para pagar salarios. Aunque una solución que ya suena como probable sería un acuerdo con las comunas para que la Provincia cubra obras y otras necesidades de los municipios, lo cual les permitiría liberar ese crédito y ocuparlo en la mejora que reclaman sus empleados.