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Jaque y Cobos, en el mismo palco, pero distanciados
El gobernador y el vicepresidente prácticamente no cruzaron palabras durante el desfile de carros vendimiales en la tradicional Vía Blanca de las reinas. Los cobistas se mostraron distendidos y hasta ironizaron con la poca cantidad de funcionarios nacionales que aceptaron la invitación para venir a la provincia a disfrutar de los espectáculos de estos días."Al menos podrá decir que vino el presidente", bromearon los cobistas.
Era fácil identificar a los cobistas en el palco oficial. Bastaba con ver sus rostros. Era cuestión de observar esas sonrisas relajadas para darse cuenta de sus portadores eran los hombres del presidente (al menos mientras Cristina continúe de viaje).
“Así da gusto venir a la Fiesta de la Vendimia. La podemos disfrutar como no la disfrutamos en los últimos cuatro años. Y por eso suponemos que la gente cercana a Jaque debe estar tensionada; especialmente con las cosas que suceden”, dispararon, con tono sarcástico, algunos allegados al vicepresidente.
Lo que quisieron decir los cobistas fue que el actual gobernador mendocino no tuvo quórum por parte de los funcionarios nacionales para poder oficiar de anfitrión con todas las letras. Esta vez, desde la Nación parecieron darle la espalda a la Fiesta... y a Jaque.
“Al menos podrá decir que vino el presidente”, bromearon, una vez más, con relación al cargo que por estas horas ostenta Cobos, quien, por momentos, sólo se dedicó a posar para las fotos requeridas por el público. Hasta a su esposa, Cristina Cerutti, se la notó más contenta y relajada que en ocasiones anteriores.
A sólo centímetros de él, aunque casi sin llevarle el apunte, Celso Jaque hizo la suya. Se dedicó a gozar de la fiesta a su modo y consiguió el cariño de varias personas que se acercaron a saludarlo al palco. Para el mandatario provincial, fue una especie de bálsamo entre los temporales políticos y el mal trago que pasó con los actores cuando fue de visita al Teatro Griego.
No hubo demasiadas muestras de simpatía entre ellos. Es más: se los vio más distanciados que durante las últimas visitas que Cobos había hecho a Mendoza. Y ampliaron sus diferencias cuando, por ejemplo, fueron indagados acerca de la permanencia del subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, en el gobierno. Dio la impresión de que, esta vez, Cobos regresó a Mendoza con un mensaje “K” en la valija.
No hubo demasiadas muestras de simpatía entre ellos. Es más: se los vio más distanciados que durante las últimas visitas que Cobos había hecho a Mendoza. Y ampliaron sus diferencias cuando, por ejemplo, fueron indagados acerca de la permanencia del subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, en el gobierno. Dio la impresión de que, esta vez, Cobos regresó a Mendoza con un mensaje “K” en la valija.