"Mendoza también tiene sus retenciones nacionales y casi nadie dice nada"
Las dos máximas figuras políticas de la provincia, Julio Cobos y Celso Jaque, se pusieron del lado de Cristina Fernández en el conflicto con el campo. Su presencia en Buenos Aires avaló la política de retenciones que es cuestionada, entre otras cosas, porque lo que se les quita a los productores no vuelve a sus provincias y sirve para alimentar la "caja" política nacional. Mendoza también sufre retenciones millonarias y es poco y nada lo que se hace por revertirlas.
Cristina Fernández hizo el jueves una fuerte defensa de las subas de las retenciones al agro, una medida que sumergió al país en una crisis dura y hasta el momento sin solución.
Al acto, que el PJ armó para respaldar a la presidenta por el paro del campo, no faltaron los dos máximos representantes políticos de Mendoza, quienes estuvieron ubicados en primera fila: el vicepresidente Julio Cobos y el gobernador Celso Jaque.
Los dos, tan peleados entre sí pero tan juntos cuando de ponerse detrás de la presidenta se trata, dieron su aval a una medida tomada por el gobierno nacional para el caso del agro (las retenciones) que tiene impactos muy similares a otra retenciones nacionales que sufre Mendoza en otros rubros.
El gobierno nacional “retiene” fondos provinciales bajo el argumento de una mejor distribución del ingreso ( tal cual dice que apunta a hacer con las retenciones a la soja) pero que luego terminan en la “caja” de Nación y no vuelven a redistribuidos a Mendoza.
Y en este paquete, hay tres casos de retenciones o cuasi retenciones que se traducen en centenares de millones de pesos. La más graves y millonarias, son las retenciones que se aplican a las liquidaciones de las regalías petroleras que le hicieron perder a Mendoza casi mil millones de pesos en los últimos cinco años.
Pero también hubo de las otras, que tuvieron menos trascendencia pero un efecto muy fuerte en los ingresos locales.
Sistemáticamente desde hace años, la Casa Rosada ha retenido más de $200 millones de fondos correspondientes al Fonavi y a la coparticipación vial que le correspondían a Mendoza, para destinarlos a sobretasas o los fondos fiduciarios para el desarrollo regional de los cuales la provincia ha conseguido poco y nada.
Cobos y Jaque aplaudieron a Cristina en Parque Norte, en su puja con los productores agropecuarios quienes le reclaman, entre otras cosas, que al menos una parte de los que se le retiene por las exportaciones de soja vuelva a sus pueblos.
Con esos aplausos, volvieron a avalar una política medular del matrimonio Kirchner que afecta severamente el federalismo.
Las pérdidas millonarias
Cuando el conflicto explotó el martes, una de las pocas voces firmes que se escuchó en la provincia fue la del ministro de Gobierno, Juan Marchena.
El titular de la cartera política de Jaque, salió a pedir que la nación comience a coparticipar algunas de las retenciones que aplica y que los obliga a los gobernadores a una cruda realidad: pasar por Buenos Aires para reclamar plata para hacer obras o tapar baches financieros con dinero que, en realidad, es de ellos.
Pero el pedido de Marchena no pasa todavía de eso. Ni siquiera Jaque dijo nada al respecto. Y más, con un déficit como el que se estima para 2008 que no será menor a los $500 millones.
las retenciones a los productos agrícolas locales no tienen gran impacto y no llegan al 5% dependiendo del producto. pero sí es muy importante en otros rubros.
Desde 2002, la Nación determinó que cuando el barril de crudo supere los 55 dólares por barril, aplicará automáticamente una retención de 45% para poder subsidiar el valor de los combustibles.
Desde ese tiempo a esta parte, las pérdidas provinciales son millonarias. Pero en los últimos meses fueron peor aún cuando el barril de petróleo no baja de los 100 dólares.
La Nación le retuvo a Mendoza no menos de $1.000 millones por este concepto, con el argumento de que esos fondos iban a servir para subsidiar el precio de los combustibles en todo el país.
“Hay que darle el aval al Ejecutivo nacional, para mantener el equilibrio del precio de las naftas en el país”, sostiene Jaque.
Pero además de la pérdida de dinero, Mendoza tampoco se vio favorecida por los subsidios: hoy por hoy paga uno de los precios de gas oil más caros de la Argentina.
En otro paquete de retenciones, están los fondos del Fonavi (destinados a la construcción de viviendas) y los aportes de la coparticipación vial que de manera constante la nación se quedó para destinar a otros fines.
Por parte del Fonavi, Mendoza recibía en la época de la Convertibilidad alrededor de $30 millones anuales. Hoy recibe unos $24 millones.
Con respecto a la coparticipación vial, hace menos de diez años significaban ingresos por $14 millones. Hoy, por este concepto, la provincia no percibe más de $12 millones.
La caída no se dio únicamente en valores reales, sino que hay que multiplicarla por cuatro debido a que desde el gobierno nacional se destinó lo que aportó Mendoza (unos $200 millones) a la aplicación de sobretasas o a los fondos de infraestructura para el desarrollo para hacer caminos o proyectos hídricos. Obras que en la realidad, no se han visto por aquí.
Pero también hubo de las otras, que tuvieron menos trascendencia pero un efecto muy fuerte en los ingresos locales.
Sistemáticamente desde hace años, la Casa Rosada ha retenido más de $200 millones de fondos correspondientes al Fonavi y a la coparticipación vial que le correspondían a Mendoza, para destinarlos a sobretasas o los fondos fiduciarios para el desarrollo regional de los cuales la provincia ha conseguido poco y nada.
Cobos y Jaque aplaudieron a Cristina en Parque Norte, en su puja con los productores agropecuarios quienes le reclaman, entre otras cosas, que al menos una parte de los que se le retiene por las exportaciones de soja vuelva a sus pueblos.
Con esos aplausos, volvieron a avalar una política medular del matrimonio Kirchner que afecta severamente el federalismo.
Las pérdidas millonarias
Cuando el conflicto explotó el martes, una de las pocas voces firmes que se escuchó en la provincia fue la del ministro de Gobierno, Juan Marchena.
El titular de la cartera política de Jaque, salió a pedir que la nación comience a coparticipar algunas de las retenciones que aplica y que los obliga a los gobernadores a una cruda realidad: pasar por Buenos Aires para reclamar plata para hacer obras o tapar baches financieros con dinero que, en realidad, es de ellos.
Pero el pedido de Marchena no pasa todavía de eso. Ni siquiera Jaque dijo nada al respecto. Y más, con un déficit como el que se estima para 2008 que no será menor a los $500 millones.
las retenciones a los productos agrícolas locales no tienen gran impacto y no llegan al 5% dependiendo del producto. pero sí es muy importante en otros rubros.
Desde 2002, la Nación determinó que cuando el barril de crudo supere los 55 dólares por barril, aplicará automáticamente una retención de 45% para poder subsidiar el valor de los combustibles.
Desde ese tiempo a esta parte, las pérdidas provinciales son millonarias. Pero en los últimos meses fueron peor aún cuando el barril de petróleo no baja de los 100 dólares.
La Nación le retuvo a Mendoza no menos de $1.000 millones por este concepto, con el argumento de que esos fondos iban a servir para subsidiar el precio de los combustibles en todo el país.
“Hay que darle el aval al Ejecutivo nacional, para mantener el equilibrio del precio de las naftas en el país”, sostiene Jaque.
Pero además de la pérdida de dinero, Mendoza tampoco se vio favorecida por los subsidios: hoy por hoy paga uno de los precios de gas oil más caros de la Argentina.
En otro paquete de retenciones, están los fondos del Fonavi (destinados a la construcción de viviendas) y los aportes de la coparticipación vial que de manera constante la nación se quedó para destinar a otros fines.
Por parte del Fonavi, Mendoza recibía en la época de la Convertibilidad alrededor de $30 millones anuales. Hoy recibe unos $24 millones.
Con respecto a la coparticipación vial, hace menos de diez años significaban ingresos por $14 millones. Hoy, por este concepto, la provincia no percibe más de $12 millones.
La caída no se dio únicamente en valores reales, sino que hay que multiplicarla por cuatro debido a que desde el gobierno nacional se destinó lo que aportó Mendoza (unos $200 millones) a la aplicación de sobretasas o a los fondos de infraestructura para el desarrollo para hacer caminos o proyectos hídricos. Obras que en la realidad, no se han visto por aquí.



