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Afirman que parte de los problemas en Salud son porque no hubo transición

Ex funcionarios del Ministerio dicen que antes del 10 de diciembre nadie se acercó para interiorizarse en los temas específicos del área. Aseguran que por eso no se pudo concretar una licitación para adquirir medicamentes; situación que obligó a los hospitales a recurrir a las compras directas para evitar el desabastecimiento.

“No quiero entrar en polémicas. Saracco sabrá por qué dice las cosas que dice”, aseguró el ex ministro de Salud, Armando Calletti, al ser consultado sobre las críticas que recibió su gestión por parte del actual titular del área.

Calletti, quien actualmente cumple funciones como asesor legislativo, aclaró que “los errores que se pudieron haber cometido, deben ser corregidos. La gente espera acción y gestión por parte de los funcionarios; no excusas”.

Además de Calletti, son varios los profesionales que formaron parte del staff de Salud que salieron al cruce de Saracco. Entre ellos aparecen algunos funcionarios que pidieron reserva porque al  ser personal de planta del Estado, temen que existan represalias de carácter administrativo.

Puntualmente, dicen que quienes conducen el Ministerio se vieron desbordados por la cantidad de responsabilidades que debieron asumir de un día para el otro, ya que nadie apareció por el quinto piso de Casa de Gobierno entre el 28 de octubre (fecha que ganó las elecciones Celso Jaque) y el 10 de diciembre (primer día hábil de la nueva gestión).

Insisten con que la transición nunca pudo ser concretada porque no había con quién hacerla. De ese modo explicaron la postergación de un llamado a licitación para la compra de medicamentos y suministros que debía hacerse en noviembre y logró concretarse recién el 29 de enero.

“Teníamos que hacer una compra por más de tres millones de pesos. Por una cuestión de respeto y de responsabilidad, debíamos consultar con quienes iba a asumir. Le planteamos esta situación a los legisladores del PJ que venían a Casa de Gobierno, pero nunca nos llevaron el apunte”, señaló uno de los empleados que dejó su cargo.

En tanto, la ex directora de Farmacología, Marilyn Orellano, desmintió al ministro y dijo que no es cierto que no haya control sobre el inventario medicinal de los centros de salud de la provincia.

“Contamos con 120 farmacéuticos en toda la red hospitalaria de Mendoza. Es la mejor que hay en el país, y si bien no teníamos un sistema informatizado, cada uno sabía con qué stock contaba. Si yo lo solicitaba, en 24 horas me daban un detalle de todos los medicamentos que teníamos”, aseguró.

Este tiempo “en blanco” que quedó en el Ministerio de Salud obligó a los hospitales a poner en funcionamiento –más que nunca- el sistema descentralizado de administración. Por eso, en los últimos meses, los efectores más importantes de la provincia realizaron sólo compras directas a la hora de adquirir monodrogas y materiales descartables. Esa fue la única solución para evitar el desabastecimiento.

Desde el 11 de enero, fechan en la que se sancionó la ley de Emergencia en Seguridad, las áreas vinculadas con Salud realizaron más compras directas que la cartera manejada por Juan Carlos Aguinaga, por lo que no queda claro cuál de los dos era el ministerio más necesitado.

Carlos Manassero, actual titular de la Dirección de Farmacología, explicó que esta situación se regularizará en cuestión de semanas. Y dijo que la diferencia en dinero que implicó ejecutar compras directas en vez de pasar por el proceso licitatorio no fue superior al 10%.

Del mismo modo, Manassero advirtió que la demora no fue por culpa del gobierno de Jaque. Y en contraposición con los dichos de su antecesora, aclaró que “nosotros tuvimos que llamar a una licitación que debería haber estado en noviembre del año pasado y que no sé por qué no se llevó a cabo”.